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Domigo de Cabaret y Performance con Astrid Hadad


Fue un Domingo diferente y tenía que escribir sobre eso porque hoy fue por fin el concierto de Astrid Hadad. Originalmente la presentación de la llamada “Edith Piaff de Chetumal” estaba programada para que fuera el 21 de Mayo, pero por alguna razón que desconozco no se llevó a cabo en esa fecha y recién me enteré la semana pasada que el concierto se había reprogramado para este día y la semana pasada recién estaba yo planeando ir a comprar mi boleto para el concierto, cuando los chavos de la oficina me dijeron que las 3 acreditaciones de prensa que nos dieron para cubrir el evento para la revista las habían rifado entre todos los que estábamos interesados en ir (que éramos casi la mayoría de los de la oficina) y el viernes lo primero que me dijeron en cuanto llegué fue que yo me había ganado una entrada en la famosa rifa, noticia a la cual yo respondí con una sonrisa de oreja a oreja y diciendo: “Era mi destino ir”…


El plan original era que Claudia (mi amiga y compañera de trabajo con quien últimamente me “acoplo” más cuando se trata de ir a un concierto o algún otro lado) me iba a acompañar, pero ya casi a la hora en que habíamos quedado de vernos me mandó un mensaje diciendo que finalmente no iba a poder acompañarme y para no desperdiciar el boleto que estaba destinado para ella, apenas si me dio tiempo para regresarme a mi casa y llevarme como acompañante a mi mamá.

Fue una buena decisión, porque bueno, mi mamá no es una persona que salga mucho que digamos y aparte el concierto le encantó; porque creo que a ella le pasó lo mismo –que me imagino experimentamos todas las personas cuando acudimos a un concierto de Astrid por primera vez-, que puede ser que no conozcas mucho de su música o que incluso ni siquiera tengas alguna referencia de ella –ya que no es una artista muy comercial-, pero sus espectáculos son tan ricos (visual y musicalmente hablando), que al salir de ahí lo haces satisfecho, no sólo por el hecho de haber pasado un buen rato, sino por haber visto algo totalmente diferente.

Para quienes no saben quien es Astrid Hadad, lo que les puedo decir es que yo en lo personal supe de su existencia hace muchos años, cuando ella salía en la telenovela “Teresa”, que fue protagonizada por Salma Hayek (el primer papel protagónico que Salma tuvo en Televisa, muchísimos años antes de que se hiciera famosa y triunfara en Hollywood). En esa famosa telenovela, Astrid hacia el papel de una de las vecinas que habitaban en la misma vecindad donde vivía Teresa (Salma Hayek), no recuerdo bien si Astrid y Salma eran amigas en la historia, pero el personaje de Astrid era el de una buena mujer que se esforzaba a diario por salir adelante, pero su esposo la maltrataba física y emocionalmente (Algo que casi ni pasa ¿verdad?)… y pues ya luego al final de la historia ella terminó casada con un chavo que vivía ahí mismo en esa vecindad y que era mecánico (el papel lo interpretaba Damián Alcazar –otro actorazo mexicano-) y pues me caía bien Astrid en la telenovela, pero yo no supe que ella era cantante hasta muchísimos años después, gracias a el programa de “En Vivo” de Ricardo Rocha… Tengo que hacer un día un post para hablar de eso, ya que gracias a ese programa que se transmitía por canal 2 de Televisa todos los viernes de 11 de la noche aproximadamente y que llegaba a durar hasta 6 ó 7 horas seguidas, me enteré de la existencia de muchos artistas… y digo “ARTISTAS” en toda la extensión de la palabra y una de ellas fue precisamente Astrid Hadad.

Para ya no hacer esto tan largo, el espectáculo que Astrid presenta es una especie de performance, mezclado con sátira política y social, espectáculo de cabaret (tipo el que se hacía en las ya legendarias “carpas”, que hicieran famoso a “Cantinflas” y a muchos otros cómicos de antaño), en el que interpreta canciones populares, casi, casi “arrabaleras”, pero lo hace tan bien y con un estilo tan propio en el que fusiona ritmos tan disímiles como el jazz, rock, polka, rumba, norteña y hasta ranchera, que la combinación da un resultado tan peculiar –que como ya dije antes- hace del espectáculo algo tan diferente que vale la pena ver.

En lo personal lo que me encanta de Astrid es su autenticidad como artista, cada canción es una historia diferente y como tal, ella se “transforma”, sus atuendos son muy peculiares, como lo es también el sentido del humor con que maneja y explica los preámbulos que hay previos a interpretar una canción. Me gusta mucho también que todo el concepto que envuelve a su espectáculo es tan original y está hecho con recursos tan sencillos, pero no por ello deja de ser tan creativo y rico visualmente hablando.

Algunos de los atuendos que Astrid Hadad utiliza en su espectáculo “La Cuchilla” y algunas de sus frases de esta noche que me gustaron más:
- “De que me sirve la cama si no duermo contigo”…
- “Cuando estaremos como los pies de cristo: uno encima del otro y con un clavito en medio”…

Hoy que la vi de nuevo en vivo, y leyendo el programa que me dieron al entrar al Teatro donde se presentó, me di cuenta que ella no es ninguna improvisada, dicen que “México huele a ingenio”, y en ese sentido, Astrid es la clara muestra de que eso es cierto, puesto las letras de sus canciones, su imagen, el vestuario y en sí todo lo que encierra su espectáculo es resultado de la exaltación exagerada del folclore mexicano, pero a su vez es también resultado de las extensivas investigaciones que Astrid ha hecho sobre la cultura en general de otros países y la fusión que se ha generado de la combinación del Teatro de revista alemán y la educación formal que ella recibió del teatro universitario… y aunque ella se autodefina como “Prófuga de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de México"… leer eso en su extenso currículum te da una idea de que es una investigadora por naturaleza, que cada elemento que conforma su espectáculo tiene una razón de ser y por eso podemos verla ataviada con un vestido de “China Poblana”“Trajinera Ambulante” y hasta atreverse a vestirse como la “Estatua de la Libertad” para mofarse de los falsos preceptos de libertad y justicia del imperialismo Yankee.

Como suele pasar con la mayoría de los artistas que son buenos, Astrid en un principio no fue reconocida aquí en México. Ella dice que la gente no entendía lo que era su espectáculo y que no fue hasta que tuvo éxito en festivales tan importantes de países como Alemania, Colombia, Nueva Zelanda y España –por mencionar sólo algunos de los foros más importantes donde ella se ha presentado- , que se le dio reconocimiento en nuestro país… Lo dicho, nadie es profeta en su tierra” y en el caso de Astrid, como ella misma lo afirma: “Me tuve que exportar para que me importaran en México”.

Mucho se podría decir sobre “La Diva del Heavy Nopal” y por lo mismo sería absurdo también tratar de “catalogar” su espectáculo dentro de un género o estilo… Creo que lo único que puedo decir –también para ya no hacer esto más largo- es que para poder tener una idea más cercana de lo que ella representa como artista, no hace falta más que tener la oportunidad de presenciar uno de sus conciertos en vivo, porque al hacerlo, sin importar si te identificas o no con ella, tendrás garantizado un buen rato de sana diversión y la certeza de que será una de las pocas veces que podrás encontrar en un mismo espectáculo irreverencia, diversidad visual, cultural, creatividad, talento, pero sobre todo “originalidad”.

Me despido, no sin antes dejar para cerrar el post de este día una canción de Astrid, que se llama "No me Hallo" y que no obstante que no la cantó en el concierto, ¡me encanta! porque me identifico mucho con la letra.

¡Buen inicio de semana a todos!


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