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Anécdota Extraña del Día de La Nevada.


Durante la madrugada me sucedió algo muy extraño… Era ya casi la hora de levantarme y yo estaba despierta (de hecho era cerca de las 7 de la mañana), mis papás ya se habían levantado y recién acababa de pasar mi mamá por mi cuarto para decirme que ya estaba nevando muy fuerte y preguntarme si por la nieve que se estaba acumulando me iba a ir al trabajo en el auto o en el camión.

En eso estaba ya, en el proceso de levantarme para empezar a prepararme para irme al trabajo, miré el reloj y me quedé muy tranquila, con una sensación de bienestar que comenzó desde ayer en la noche en que estuve pensando un montón de cosas, y pensando precisamente en que había dormido y descansado con una tranquilidad que hacía mucho tiempo no experimentaba, me volví a quedar dormida… O al menos eso creo… Porque me acuerdo que me coloqué de lado y me cubrí con las cobijas para disfrutar un poco más el calorcito de la cama, pero al hacerlo y quedar con el rostro hacia la puerta, tuve esa sensación que experimenté en la anécdota que ya conté hace tiempo (y me pasó cuando mi curso de confirmaciones), en la que a pesar de no haber “nadie” físicamente hablando dentro de mi recámara, sentí la presencia de “algo o alguien” que estaba observándome también de frente, tal y como si se hubiera colocado en cunclillas para que su rostro quedara a la misma altura donde yo estaba en mi cama, y aunque yo me cubría hasta arriba, no por miedo, sino por frío, sentía que ese “alguien” lo impedía, como un juego donde yo me tapaba y el me descubría porque quería que continuáramos así como si nos estuviéramos viendo en silencio.

A partir de ahí ya no se distinguir si fue o no un sueño, porque seguí recostada en mi cama, la habitación estaba ya bien iluminada por la luz de esas primeras horas de la mañana y eso fue lo que me permitió notar que algo extraño estaba sucediendo, puesto que cuando volví a acomodarme de cara al techo, ví que la mano que yo tenía por fuera de las cobijas se veía diferente, la quise mover y pude hacerlo, porque aunque mi mano se movió, al mismo tiempo fue como si otra mano mía hubiese surgido de pronto de la nada para realizar el movimiento, de una manera muy similar a como si yo misma me encontrara “adentro de un disfraz”.

Me sorprendió mucho, pero no me asusté, había leído cosas al respecto, pero no estaba segura si eso que yo estaba experimentando era de modo oficial “un desdoblamiento”, así que no me quise quedar con las ganas de averiguarlo y traté de incorporarme totalmente de la cama y cuando mi cuerpo entero lo hizo, sentí… ¿cómo lo describo?... Como una especie de descarga eléctrica, no precisamente como toques, sino como los pequeños “piquetitos” que te recorren y te hormiguean cuando por ejemplo se te duerme una pierna o un brazo cuando lo has tenido inmóvil mucho tiempo. Esa sensación comenzó desde la mano (que fue lo primero que moví) y me recorrió el cuerpo por entero hasta que ya estaba sentada en mi cama, viéndome a mi misma ahí sentada, pero al mismo tiempo, recostada en la cama y escuchando a partir de ahí mi propia respiración que era muy tranquila y profunda…

Me puse de pie y quise dar unos cuantos pasos, pero no pude hacerlo, porque sentía que flotaba, la habitación estaba igual de iluminada, pero se veía distinta, como más grande o más abierta, seguía escuchando mi respiración y a lo lejos las voces de mis papás desde su recámara hablándole a mi hermano, pero sintiéndome tan ligera, me olvidé por un momento de eso y comencé a divertirme jugando a hacerme bolita” para dar varias vueltas en el aire, tal y como si yo fuera una “gimnasta”, pero luego me llamó la atención la luz tan clara que entraba por la ventana y me salí hasta afuera. No sé si traspasé el vidrio y la reja (no sentí nada), tan sólo sé que apenas lo pensé y ya estaba afuera, había nieve en el piso y la vista normal que desde el exterior tiene la ciudad, se veía inmensa, pero al mismo tiempo muy borrosa y me sentí como niña con “superpoderes” porque recordé que estando bajo ese estado uno puede ir exactamente a donde quiera… y estando afuera de mi casa me emocionó la idea de hacer realidad la fantasía de “ser invisible” e irme a meter a la casa de ya se imaginarán quien…

En medio de esa visión tan borrosa, traté de ubicar “visualmente” el punto de la ciudad hacia donde él vive, pero no sé si de verdad viajé hasta allá o no, todo sucedía demasiado rápido, pensaba en una cosa o lugar y ya la estaba viendo y en ese instante sólo vi un sillón muy similar al que hay en la sala de su casa y las dos ventanas que están atrás desde las cuales se ve la entrada principal. La casa estaba muy seria y en silencio (similar a cuando todos duermen), pero aunque quería aventurarme a ir más allá, no lo hice, primero porque no sabía si en realidad estaba yo en su casa, tan sólo sentí la textura del sillón y vi las dimensiones del par de ventanas, pero ahí fue cuando me empezó a dar miedo, no a quedarme fuera de mi cuerpo, sino a que seguía escuchando al mismo tiempo mi propia respiración y la voz de mi mamá gritándome que se me iba a hacer tarde para irme al trabajo y era lo que me daba miedo, que alguno de mis padres entrara a mi cuarto y al moverme para despertarme no reaccionara… La verdad no sé si eso hubiese sucedido, tan sólo recuerdo que lo último que experimenté “estando fuera” fue jugar ahí mismo y junto al sillón a atravesar el piso con las manos como si yo fuera un fantasma (y era divertido porque podía “ver” prácticamente el grosor de la capa de cemento y abajo el color y la textura de las piedras y la tierra); luego me di otra vez varias vueltas en el aire y no recuerdo como fue el regreso o que se siente al “entrar” de nuevo en el cuerpo, porque lo único que tengo claro a partir de allí fue que abrí los ojos tal y como si nada hubiera pasado.

La verdad no sé si fue verdad o solamente un sueño… Insisto en que yo solamente había leído hace algunos meses cosas al respecto, pero yo nunca pretendí ponerme a practicar. Igual me sugestioné o ha influido todo lo que he leído últimamente (incluído “Caballo de Troya”),“si de verdad sucedió” tuvo que ver mucho el que desde la noche del Lunes he estado pensando en muchas cosas acerca de mi vida, en mis sueños y en todo lo que quiero hacer, y eso en particular me hizo sentir muy esperanzada y relajada como hacía mucho tiempo no me sentía… Quizá es eso, pero curiosamente durante todo el día me he sentido muy contenta (hasta estaba divertida cantando como “rockera” con una canción de Moderatto), y aunque no pude ir a trabajar por como estaba el clima, disfruté mucho mi día, la convivencia con mis papás y curiosamente pasaron dos cosas que me pusieron aún mucho más contenta: Encontré en internet una canción que llevaba como 4 años buscando y al parecer surgió también una oferta para un trabajo extra (no quiero hablar todavía de eso puesto que aún no es seguro)… Pero en resúmen pienso que si de verdad fue un “desdoblamiento” mi estado anímico previo tuvo muchísimo que ver.
pero todo el día he estado pensando al respecto y creo que

Tenía duda de si plasmarlo sólo en el diario y no publicarlo en el blogger, porque suena demasiado inverosímil, sé que mucha gente no cree en ese tipo de cosas (yo misma lo descarto y pienso que ese tipo de cosas le pasan sólo a personas que son mucho más disciplinadas y que han practicado durante años ejercicios de meditación mucho más profundos, basándose en conocimientos sobre eso), pero finalmente no me importa si fue realidad o mentira, si me tachan o no de “loca”, si me creen o no, yo sólo quería escribirlo para no olvidar todo lo que experimenté y que sucedió justamente este Martes en que ha caído nieve otra vez…

...Igual no me vuelve a pasar nunca, pero me encantaría que esta “alegría” repentina y ese sentimiento de esperanza no me abandonen en un buen tiempo o mínimo que no se difuminen tan pronto como la nevada de hoy.

Comentarios

Renoreins dijo…
Pos, a mi una vez me pasó algo similar, tampoco estoy seguro si lo soñe o de verdad pude salir de mi cuerpo, las circunstancias eran propicias para que hubiera ocurrido lo segundo. Luego cuento la experiencia completa en mi blog.
Eso de salirse del cuerpo no lo he experimentado, a lo más que he llegado es a estar conciente dentro de un sueño, eso sí que es otra cosa.

Saludos desde aquí, y espero que todo vaya bien por alla!
Pedro S. D. dijo…
Lo desdoblamiento ya lo he experimentado por error (bueno, fue mas por curiosidad la primera y las demás se han dado de forma accidental), si bien la sensación es agobiante la primer vez... luego te adaptas como a los 3 minutos, es algo raro de explicar y a la vez entretenido, normalmente lo hacemos involuntariamente durante el sueño, ya que es cuando estamos en el mayor auge de concentración (después de todo al estar dormido te alejas de los "ruidos" del mundo)