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"El Violín"

Hace poco más de una semana, me enviaron a la rueda de prensa de "El Violín", una película mexicana que se filmó en el 2005, y que grande fue mi sorpresa al enterarme que hasta la fecha lleva ganados 28 premios internacionales, entre los que destacan el del famoso Festival de Cannes en Francia, otro de Grecia; y dos de los más importantes (porque es el público quien los otorga): El del Festival de Cine de Morelia y hasta uno más en un país tan distante como La India.

Como siempre, es una pena, que tal y como sucede con la inmensa mayoría de las películas mexicanas, "El Violín" tuvo que ser exhibida y reconocida primero en el extranjero, para poder captar la atención y lograr un espacio en las salas de cine de nuestro propio país, que tal y como Francisco Vargas (el autor del guión y director de la cinta) expresó en la rueda de prensa, los criterios de las personas que deciden que tipo de cine se exhibe en México están muy limitados, aparte de que las salas se encuentran "invadidas, permeadas y contaminadas" de cine Hollywoodense.


Este "Paparrín" es Francisco Vargas, director y autor del guión de la película "El Violín"

...Para serles honesta, cuando yo leí el boletín que nos enviaron con la sinópsis de lo que trataba la película (previo a la rueda de prensa), en cierta forma me "predispuse", puesto que las películas sobre cosas relacionadas con la guerra, o con escenas de violencia nunca han sido "muy de mi agrado"... Creo que tenemos suficiente de eso todos los días en los noticieros y lo primero que pensé fue que habiendo tantas cosas interesantes por contar de México, ¿Por qué destacar una vez más las cosas negativas de nuestro país?

La verdad me equivoqué y comprobé que es muy cierto eso que dicen referente a que nunca debes hacerte un prejuicio sobre algo o alguien sin antes haber tenido una base para formarte un criterio, porque fuera de la primera escena, la película me sorprendió y me atrapó, porque si bien es cierto que en ella se aborda un tema que por más que el gobierno en los discursos "oficiales" se empeñe en afirmar que en nuestro país "no pasa nada", al mismo tiempo, dentro de esa realidad tan "dolorosa" e incómoda para muchos, está una historia sobre la dignidad humana, el amor a la familia, la preservación de los valores y de tradiciones tan maravillosas -y que ya se han perdido- como puede ser compartir nuestras historias a través de los relatos que se transmiten de boca en boca y de una generación a otra.

"El Violín" gira en torno a la vida de Don Plutarco Hidalgo y su familia, él es un virtuoso violinista, quien a pesar de su avanzada edad y de haber perdido una mano, todos los días viaja muchos kilómetros acompañado de su hijo Genaro y su nieto Lucio para ganarse la vida tocando música tradicional en algunos negocios y comercios del pueblo -que en apariencia es un lugar "tranquilo"-, pero en medio de esa "cotidianidad" se oculta mucha gente que cansada de la opresión que el ejército ejerce sobre sus vidas comienzan a gestar un movimiento armado y del cual el hijo de Don Plutarco es pieza clave.

Sin embargo las cosas se complican, el ejército invade el poblado donde ellos viven, buscando a los "rebeldes", destrozando todo lo que tienen y llevándose entre los rehenes a la hija y a la esposa de Genaro, y obligado por esa circunstancia, además de tener que huir en un exódo masivo de gente hacia algún lugar seguro en la sierra (junto a Lucio y Don Plutarco), tiene que resignarse a no poder hacer nada para salvar a su familia y por si fuera poco sin ninguna posibilidad de "rescatar" parte del armamento que el grupo rebelde necesita para enfrentar al ejército.

Así, mientras las situación se recrudece, Don Plutarco en medio de tan difícil situación y a cargo por completo de su nieto, decide no quedarse con los brazos cruzados y dentro de sus limitadas posibilidades, consigue una "burrita" (no les platico lo que hace para poder conseguirla, pero de lo que se vale para poder hacerlo es una muestra del valor que un hombre dedicado al campo le da al compromiso depositado en su palabra, y de lo fácil que puede ser que alguien "mucho más vivo" se aproveche de eso).

Total que para no hacer esto tan largo, Don Plutarco, utilizando la burrita como medio de transporte para viajar muchos kilómetros, para con el pretexto de buscar la autorización del ejército para revisar como va su cosecha (que para esto ya se encuentra instalado en forma permanente en la zona donde él y su familia vivían), va y se mete directamente a "la boca del lobo" para tratar de averiguar el paradero de su nuera y su nieta, y de paso obtener información que pueda ser de utilidad al ejército rebelde en el que milita su hijo.

Con una seguridad y una tranquilidad impresionantes, Don Plutarco va y se planta en pleno dominio del ejército. Montado sobre la burrita, insiste en obtener permiso para entrar a revisar sus cosechas y aunque es evidente que "es un hombre de paz" (como él mismo se define), los soldados desconfían de él al verlo sin una mano y cargando un estuche con un violín, razón por la cual es llevado ante la presencia del capitán, quien al ver que es un hombre mayor y todavía más intrigado por la discapacidad de su mano, no se explica como puede ser violinista y le pide que toque una pieza.


Don Plutarco, con toda la disciplina que caracteriza a alguien que ha ejecutado un instrumento durante años, accede y logra cautivar con la belleza de su interpretación al capitán del ejército, quien a partir de ese momento, le confisca el violín con la intención de hacerlo volver todos los días a la misma hora para disfrutar de la música que de modo magistral él puede hacer surgir de ese instrumento de cuerdas.

Es así, como a través de un arma tan poderosa como puede ser la música, Don Plutarco logra hacerse amigo del capitán, quien no sólo le confía aspectos personales de su vida, sino que además comienza a mostrar interés por aprender a tocar el violín, y es en esos trayectos de "ida y volver" que el anciano logra mucho más que todo el grupo de rebeldes, pues al ganarse la confianza del capitán, logra no sólo obtener información, sino sacar poco a poco parte del arsenal en municiones que permanecía oculto justo en el sembradío de la familia.... Y ya no les cuento más, porque me gustaría que si tienen oportunidad de ver la película, la historia los envuelva y termine de contarse por si misma.


Lo que más me gustó fue que los diálogos de la película son por demás sencillos e impecables, (en particular las conversaciones entre Don Plutarco y su nieto Lucio) encierran muchas enseñanzas y cosas que dan pie a la reflexión, me gustó también que está filmada en blanco y negro, lo cual hace que "El Violín" sea una película que difícilmente pueda ubicarse cronológicamente en un espacio y tiempo determinados y que a su vez evoca las películas de Luis Buñuel y el ya inmortal trabajo fotográfico de Gabriel Figueroa.


Como apuntes adicionales o notas de producción puedo decirles que Don Plutarco (Dn. Ángel Tavira), no es actor, y ya se ganó un premio a la mejor interpretación masculina en el Festival de Cannes... El director Francisco Vargas lo conoció cuando realizó un documental sobre la música tradicional mexicana que se tituló "Tierra Caliente" y en el cual abordó la pasión de este señor por preservar sus raíces y tradiciones a través de la música, y tiempo después cuando Francisco leyó una novela de Carlos Prieto en la que se describían las andanzas de un violinista, quedó tan impresionado que decidió que un hombre de 81 años, que en las marcas de su rostro refleja un mapa de sabiduría, y no un actor, era la persona indicada para protagonizar "El Violín".


Desafortunadamente, la película duró muy poco tiempo en cartelera (aquí en Cd. Juárez), es muy posible que más adelante vuelva a exhibirse en las salas comerciales, y creo que es más probable que haya oportunidad de verla más adelante en un ciclo de cine organizado por "El Cinito", el lugar donde fue la rueda de prensa y que como su nombre lo indica, tiene un espacio muy reducido, pero vale la pena darse la oportunidad de visitar porque están organizando cosas muy interesantes.

Para finalizar coincido con lo que Francisco Vargas expresó en la rueda de prensa, referente al hecho de que el cine, además de entretener, debe tener también el propósito de contarnos una historia y hacernos reflexionar, porque a pesar de que como decía líneas atrás, "El Violín" es una historia que se pierde en el espacio y tiempo, tristemente aborda un tema que al momento de yo escribir esto y ustedes, al estarlo leyendo, si tomamos un mapa, cerramos los ojos y colocamos nuestro dedo índice al azar sobre el mapa evidentemente este quedará colocado para señalar un lugar en cualquier parte del mundo donde justo ahora esta sucediendo una historia como la de "El Violín", y sin importar que pase el tiempo, dentro de 10 años o un siglo -incluso si retrocedemos en el tiempo- la guerra y la historia de personajes como Don Plutarco y su familia, seguirán siendo un tema vigente y real.

De verdad es una película que vale mucho la pena, hagan el esfuerzo por verla si la llegan a ver anunciada en cartelera, búsquenla dentro de algunos meses en las tiendas donde rentan videos... Consíganla pirata, pero el chiste es que nos atrevámos a ver en pantalla cosas distintas a las que estamos acostumbrados y que a diferencia del cine hollywoodense nos aporten algo, pero sobre todo, que apoyemos al cine mexicano.

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