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"Manhattan In The Sand".

Una mañana normal de entre semana, iba yo conduciendo no recuerdo a donde.

Supongo que la rutina que caracteriza a los días ordinarios fue lo que propició que a pesar de que era una mañana bastante fría, las calles de mi ciudad no me revelaran nada diferente a lo que ya conocía...

...O al menos eso pensaba yo, hasta el instante previo de dar vuelta en uno de esos tantos callejones que solía tomar siempre como atajo (para acortar tiempo y distancia), pues fue en una de esas vueltas del camino -y de la vida- cuando me encontré con ella por primera vez.

En un principio, a lo lejos, sólo alcancé a ver que era una chica no muy alta, de cabellos largos y ensortijados de manera natural.

Llevaba gafas oscuras, vestía un jersey y unos jeans que además de un cierto aire de casual comodidad, daban la impresión de que era una chica demasiado sencilla, que no necesitaba aparentar ninguna otra cosa que no fuera ella misma.

Su sonrisa bastó para que yo me detuviera, pues algo me decía que llevaba un largo tiempo esperando a que pasara algún vehículo por ahí.

Así, y mientras tras el cristal medio abierto del asiento contiguo al volante, ella intentaba explicarme el lugar hacia donde necesitaba llegar, me di cuenta que viajaba ligera de equipaje: Tan sólo una maleta color café desvencijada, (quizá por haber sobrevivido a muchas andanzas y caminos); además, entre los hombros y la espalda llevaba atada una guitarra preciosa, que a diferencia de la maleta lucía súper bien cuidada e impecable... Algo inusual para un instrumento que a primera vista daba la impresión de ser también un inseparable compañero de viaje.

En cuanto subió al auto y ocupó el asiento trasero, se despojó de las gafas que dejaron al descubierto su mirada transparente de ojos color marrón.

Tras colocar la maleta en el sitio en que quedara más al alcance de su mano, se puso cómoda, puesto que necesitaba hacerlo para poder deslizar la correa, que le permitiera poder tener entre sus brazos (y su corazón), a su guitarra otra vez.

Al inicio del camino tan sólo se limitó a deslizar sus dedos sobre las cuerdas y la madera, sin ninguna pretensión que fuera más allá de arrancar un sonido que despertara a la guitarra de un muy prolongado silencio.

Un acorde sencillo, rasgueos leves que conforme avanzamos en el auto por calles y avenidas, le hicieron corroborar a través de la destreza de sus manos (y la agudeza de su oído), que el instrumento estaba listo para arrancarle una melodía.

Yo seguía conduciendo, pero de instante en instante, aprovechaba los semáforos para observarla através del pequeño recuadro del espejo.

Así, justo cuando yo creía que dejaría a un lado la guitarra para quedarse concentrada mirando por la ventanilla todo cuanto surgía a nuestro paso; me sentí apenada, puesto que en ese momento ella volteó y su mirada se encontró con la mía a través del espejo, pero lejos de decir algo, sonrió divertida, para luego comenzar a tocar una canción.

Si previo a eso, su personalidad me tenía cautivada, el mundo exterior se redujo a nada cuando ella abrió su voz para contarme a través de sonidos y de notas, una historia que hablaba de una tarde maravillosa hablando de cosas simples y haciendo planes a futuro en un lugar cálido, frente al mar.

El camino me pareció demasiado corto e insuficiente para conocer mucho más de esa historia, pues tal y como si el destino lo hubiera planeado, la última nota de su canción sonó a unos cuantos metros del sitio donde ella se tenía que bajar.

No me dijo más, pero al descender del auto su sonrisa fue mucho más valiosa que un "gracias" o "te lo agradezco"... pero creo que después de todo, la afortunada fui yo, porque además del recuerdo de verla alejarse cargando su maleta y su guitarra, en una mañana fría de Diciembre, me dejó para siempre la calidez de Manhattan In The Sand...



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"Manhattan In The Sand"

-Letra y Música: Soraya-

Baby I’ve been thinking
we should get a little reckless
not tell a single soul
do something wild
Find a little island
pack a tiny bag
drink colada and mango juice
bronze to a golden tan


We’ll talk about old movies
philosophize on life
and decorate the home that we can’t buy


Name our future children
laugh about our lives
and revel in the absence of time


You and me and the mysteries of the sea,
It'll be you and me sailing away from life’s tragedies


You and me, there’ll be no postcards from this trip
It’s just you and me alone...


Baby I’ve been thinking
maybe we should get a little crazy
not tell a single soul
and just disappear


We’ll both call in sick today
get in the car and drive away
hear every old CD we
haven’t heard in years


And we’ll talk about old movies
philosophize on life
decorate the home that we can’t buy
Name our future children
laugh about our lives
and revel in the absence of time...


You and me and the mysteries of the sea
It’ll be you and me sailing away from life’s tragedies


You and me, there’ll be no postcards from this trip
It’s just you and me alone...


And we’ll eat some oysters, swim with dolphins and shoot tequila
sing the songs of all the classic bands
dance to reaggae, watch the palms sway
and nap for hours and try to build Manhattan in the sand.

You and me and the mysteries of the sea....
You and me, sailing away from life’s tragedies...


You and me, there’ll be no postcards from this trip
It’s just you and me alone...

Comentarios

Bery dijo…
Ay Martha me gusto mucho tu historia y te juro que no quiero pecar de ignorante pero te refieres a la muchacha que anda en los camiones? o fue mas bien una historia en sentido figurado?

Sorry!!

Saludos!!!
Martha dijo…
No Bery, mi mini-historia es sobre Soraya, ella asi era, super sencilla y como te daras cuenta yo sigo siendo super fan.

¿Oye pero esa chava de la ruta que dices? ¿Que onda? ¿A cual ruta se sube? ¡Me encantaria escucharla!!!

Saludines y gracias por seguirme visitando!!!!