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El Ángel Que Tuvo Un Mal Día... (Primera Parte)

Hubo una vez un ángel que tuvo un mal día...

Tenía algunos años viviendo en un país pequeño, a donde fue enviado con la difícil misión de ser el guardían de una chica que vivía a miles de kilómetros de ahí.

Su historia comenzó mucho antes de eso, el día en que Dios, en un punto indeterminado del tiempo, decidió enviarlo a la tierra, y en esa infinita sabiduría que envuelve a esas decisiones que solamente ÉL entiende; (o quizá simplemente para hacerlo "más interesante", por tratarse de un ángel especial), al momento de enviarlo, se le "ocurrió" no sólo tomar cada uno de sus recuerdos de los años infinitos que vivió desde que fue creado en el cielo, para luego ponerlos en una caja de cristal.

Además de NO revelarle LA MISIÓN que le encomendaría -dado que eso era algo que este ángel tendría que aprender a descifrar por si mismo- a sus alas, que en este ser en particular a ÉL le parecía eran majestuosas (debido a que las creó en un día hermoso que pasó sonriendo); de último momento decidió omitir la regla que aplicó desde el inicio de los tiempos a todos los seres celestiales que eran enviados a la tierra, y en lugar de quitárselas, decidió volverlas "invisibles" y "camuflajearlas" detrás de una estructura ósea muy sólida y un par de homóplatos prominentes; mientras que el peso de ese conjunto de plumas resplandecientes y tersas, lo jusfificaría algunos años después haciéndolo pasar con una "Contracturación de Columna" y en el transcurso del espacio y tiempo terrenales con diversos dolores musculares.

Bajo estas circunstancias, las posibilidades del Ángel en la tierra parecían ser muy pocas, sin embargo sus ganas de demostrar que de verdad le interesaba servir y aprender eran tantas; que sin cuestionar nada aceptó la encomienda y entonces su creador le sopló viento a sus alas... Un viento que de pronto lo transformó todo y lo convirtió en una especie de esencia luminosa que viajó a gran velocidad hasta la tierra, para luego materializarse en una niña que nació en un país que aunque pequeño, era demasiado hermoso.

Nunca se supo si Dios hizo esto pensando en que al no tener recuerdos y con las alas revestidas de invisibilidad, el Ángel (ahora transformado en niña) llegaría a sentirse extraño, indefenso o experimentaría en su interior lleno de luz, ese vacío tan doloroso y profundo al que los humanos solían describir como: "sentirse triste"...

Sin embargo, Dios sabía muy bien lo que estaba haciendo, y aunque los cronistas celestiales no entendieran para nada sus designios al momento de pedirles que ilustraran con colores en el libro de la vida El Plan Perfecto que con tanto amor ÉL había diseñado, la historia se cumplió tal y como en las páginas transparentes estaba escrito con tinta indeleble.

Fue así, como llegó para ser parte de una familia más o menos numerosa. Este ser especial, materializado en humano, llegó a sus vidas cuando aparentemente nadie le esperaba, para llenar por completo sus vidas (en especial la de su padre y 3 de sus hermanos) con todo su amor y su luz.

Para que pudiera hacerlo, Dios dejó intacto su corazón transparente y toda esa gama de sentimientos que con el paso de los años mantuvieron la esencia con la que desde el cielo su alma fue creada.

Se convirtió en una mujer con alma de niña, que durante muchas madrugadas aprendió a soñar despierta, alguien a quien las líneas y los trazos indecisos plasmados en hojas con pinceles y crayones -de la primer etapa de su estancia en la tierra- le ayudaron con el tiempo a descubrir que esa sería una de las primeras cosas que le ayudarían a expresar sus emociones y materializar todo eso que llevaba en su interior.

Para cuando ya fue joven, seguía aún sin saber que era una especie de "Emisario Terrenal" que tenía cosas por hacer. Tan sólo se daba cuenta que no era igual al resto de las personas que cronológicamente hablando coincidieron en el mismo tiempo y espacio que Ella.

Se sentía feliz y en paz de ser como era, porque amaba los detalles simples, y sin darse cuenta su mirada se revestía de un brillo muy peculiar cuando en el mundo terrenal descubría o aprendía algo que le entusiasmaba o le ayudaba a crecer.

...Pero hasta los Ángeles pueden llegar a tener un mal día... De esos que parecen devenir uno tras otro, y como no todas las lecciones de la vida terrenal podían ser fáciles, en un párrafo del libro con El Plan Divino estaba estipulado, que su primer prueba de fuego para templar la fortaleza de su espíritu sería soportar la partida de dos de las personas más importantes en su vida.

El dolor que experimentó con ello fue mucho peor que si hubiese caído y en un lugar hóstil, los mismos humanos le arrancaran las alas con las manos, porque su vida nunca volvió a ser la misma desde entonces... Sin el recuerdo de lo que fue en otra vida y con el alma dentro de un disfraz de carne y hueso, algo en su interior se quebró y se lleno de escarcha para siempre y aunque hasta los seres celestiales pasan por pruebas que nadie entiende porque parecen mermar la esencia de su fe, en El Libro de La Vida, así estaba escrito... Aún muchas frases y palabras llenaban diversas páginas del libro, porque más de esta historia quedó pendiente por revelarse y ese, definitivamente no era el final...


Continuará...

Comentarios

Vane dijo…
wow! que linda historia amiguis, ya quiero ver el final.
Yo no sé si existen esos angeles, pero ángel, humano, lo que te toque ser, yo creo que siempre se sufre, algunos en mayor medida, otros se recuperan muy pronto, y otros aún lo padecen.
Gracias por tu post, la verdad que me gustaría conocer ese ángel para preguntarle cómo se hace cuando algo en el alma duele.

Te quiero muchisisisisisimo!!!, y estás cosas son las que valen la pena, los fantasmas no.
Bueno, te perdono porque es lunes, pero creo que este fin de semana te sentó mal el tequila ja ja ja ja .
Esperaremos a la segunda parte, feliz semana angelota.
Victoria dijo…
Martha
espero con ansias la segunda parte!
Victoria
Martha dijo…
En eso estoy trabajando ya Vicky, espero ponerla el proximo fin de semana.