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Bitácora de Viaje: Viernes 7 de Noviembre, 2008.


Viernes 7 de Noviembre, 2008.
12:25 pm
Vuelo 2280

Estoy ya a bordo del avión que me llevará a la Cd. de México.

Ayer y hoy estuve de lo más normal, mis pensamientos eran tan fríos como las calles de la ciudad en la que vivo (a pesar de que había sol), pero esta mañana, cuando Clau me dejó en el aeropuerto, unos nervios extraños se apoderaron de mi... Supongo yo que son los sentimientos propios del momento previo a un vuelo...

No sé exactamente lo que me tocará vivir en esta 4ta. visita al D.F. y aunque sé que serán cosas padres, no deja de causarme nervios la idea de no saber exactamente ¿Qué será lo que va a pasar?...


12:45 pm
a 9000 pies sobre el nivel del mar.

Sobrevolando ya sobre el desierto de Cd. Juárez... Una vez más me viene a la mente el recuerdo de Vane y Clau con su eterna disputa sobre las dimensiones geográficas entre Chihuahua y Uruguay... Claudia siempre le dice a Vane: "Chihuahua: El estado grande, tan grande, ¡Que si se ve en el mapa!"... Pienso en eso, y en lo ocurrentes que son esas dos niñas y mientras me asomo por la ventana, no puedo evitar sonreír... Comienzo a escribir en el famoso "Cuaderno del Hippo"... Vane no viaja conmigo, ni está físicamente, pero la pluma y el papel es la forma más "tangible" que tengo de compartirle todo cuanto pienso y siento hasta aquí.

1:20 pm

Los nervios se desvanecieron por completo en el aire, tras las imágenes de todo cuanto he visto hasta ahora a través de la pequeña ventana del avión... Es curioso, pero las pocas veces que he viajado así, el asiento que me toca, siempre está muy cerca de una de las alas y es impresionante ver como una pieza de metal tan pesada, puede elevarse y flotar en el aire...

Es la primera vez que viajo con esta aerolínea y lo padre ha sido que a través de unas pequeñas pantallas instaladas en el interior del aeronave, desde la cabina de pilotos pudimos ver el despegue -y supongo que lo mismo sucederá con el aterrizaje-.


Cada lapso de tiempo breve, esas mismas pantallas muestran un mapa de la república mexicana, indicando el lugar exacto sobre el cual sobrevolamos, así como información relacionada con la altura a la que nos encontramos; la temperatura ambiente y el tiempo aproximado para llegar hacia nuestro destino.

2:20 pm (Hora de Cd. Juárez).

Estamos iniciando ya el descenso, los nervios se esfumaron entre las nubes que proyectaban su sombra sobre la tierra a miles de kilómetros de altura. Sobre la imagen azul, un falso espejismo -que me daba la sensación de estar volando sobre el mar-, la pantalla indicaba que solamente 17 minutos nos separaban ya de la pista de aterrizaje.

2:35 pm

Reconocí la fisionomía de la Cd. de México en cuanto su imagen se develó ante el cristal de la pequeña ventanilla y a 2800 pies sobre el nivel del mar.

La capital de país me recibe regalándome la imagen de una ciudad contaminada, con mucho tráfico y con un cielo parcialmente nublado.

La majestuosidad de los edificios históricos (como el castillo de Chapultepec, La Torre Latinoaméricana y Bellas Artes), se mimetizan dentro de la mancha urbana, mezclándose con la modernidad de la estructura de los edificios nuevos, tales como La Torre de Avantel y la Casa de Bolsa IXE.

No es la primera vez que contemplo todo eso desde el aire, y aún así resulta impresionante descubrir las dimensiones de un lugar como este, en el que desde aquí puedo ver como los hilos del destino de millones de personas que se desplazan de un lugar a otro durante una hora pico del día, se entrelazan, tal vez sin nunca más volverse a cruzar.

Perdí la noción del tiempo en el intento de que mi memoria guardara la mayor cantidad de imágenes de una ciudad tan grande, en el instante mismo que la altura entre el cielo y el suelo comenzó a desaparecer...

Quizá lo más sobresaliente fue que previo al descenso que antecedió al aterrizaje, hubo un momento en que el avión se introdujo por unos breves minutos entre un montón de nubes.

De inmediato anote en el pequeño cuadernito que llevo a todos lados conmigo, puesto que apesar de que fue tan sólo un instante, yo quería recordarlo siempre... Fue una sensación muy especial que no me había tocado experimentar en ninguno de los vuelos... No había nada más allá que la visión de un color blanco sobre el cual atravesamos, como si por un momento pudiésemos tener la capacidad de ser etéreos y flotar sobre un montón de nubes blancas... Creo que esa ha sido la única vez que he estado "más cerca del cielo" -literalmente hablando-.

Tocamos tierra, cuando las manecillas del reloj habían sobrepasado el límite de las 3 de la tarde (las 4:00, hora del Distrito Federal). En lo que el avión llegaba a la terminal del aeropuerto para iniciar el decenso, prendí mi celular otra vez, guardé todas mis cosas y todavía me dio tiempo de entretenerme, estando de "metiche" para ayudarle a la chica que venía en el asiento del lado mío a buscar un arete que se le había perdido.

Todo eso no redujo la impaciencia que me produce siempre el ver como la gente avanza con tanta lentitud por el pasillo central del aeronave... Total, el vuelo ya había llegado retrasado, tenía que bajar lo más pronto posible y como la botella de agua que me bebí durante el vuelo ya había "hecho efecto" (buscar el baño más cercano... Lo confieso), luego recuperar mi maleta y salir a averiguar si alguien ya había llegado por mi...

La aventura comenzó ahí...

Continuará...

Comentarios

Vane dijo…
Que nervios ya llegaste, obvio que alguien te está esperando ahí, ¿quien dejaría sola a una personita tan especial?.
Sobre mi eterna pelea con Clau no voy a decir nada, estoy sentida con ella porque se metió con mi paisito algun día se lo voy a reclamar.

Que buenas fotos, siempre hay buenas imágenes acá pero estas te dan paz, creo que te entiendo cuando decís que estuviste cerca del cielo, la verdad que si, si estuviste.
Otra vista parecida te espera prontito, pero cuando llegues a cielo Uruguayo vas a ver la claridad de un espacio libre de contaminación, ahhhh ese es mi paisito!!!.

Ya llegaste al DF comienza la aventura y la cuenta regresiva para el concierto de Sarah, ay que emoción!!!!.

Sigo esperando los siguientes capítulos.

Te dejo un abrazototototototote del tamaño del DF.
Que tengas un lindo día.
Synn dijo…
Nunca he viajado en avión. Debe ser emocionante, y cansado, sobre todo en un viaje tan largo, y bueno, tampoco puede decirse que haya viajado sola más de 120 Km.
Espero la continuación de tu viaje.

Un abrazo
Synn dijo…
Nunca he viajado en avión. Debe ser emocionante, y cansado, sobre todo en un viaje tan largo, y bueno, tampoco puede decirse que haya viajado sola más de 120 Km.
Espero la continuación de tu viaje.

Un abrazo
Anónimo dijo…
al igual que todos....en espera del siguiente capítulo...!!

saludos marthita!!

erika f.
Ericarol dijo…
Hola Martha

Que emocionante, otro viaje!!!!

cuenta, cuenta...

yo nunca me atrevo a tomar fotos en el avión, no quiero que me regañen!!!!

besotes...

esperamos la 2da parte...
Elisa dijo…
Hola!, ya tenía rato sin pasar por acá pero como siempre un placer leerte, sabes que soy tu fan declarada y me encantan tus reseñas y en general todo lo que escribes.

No me perderé la continuación ;)

Un abrazote desde la nueva y absorbente ciudad Martu! :)
SERHUMANA dijo…
Solo a saludar, y a leer las respuestas a mis comentarios. Que de paso, he visto que uno no salio y lo he intentado reproducir. Otro dia vengo y te leo mas detenidamente, que sigo en un ciber. Y hoy me he tomado unos minutos para leer blogs que hace mucho no leo. Veo que esta de uevo la foto que me gusta!!!!!!!!!!!!!!
BESOS GRANDES!!!!!!!!!!
Vane dijo…
Hablando de fan declarada yo vengo a tomar mi lugar de fan Nº1, y también para decirte que tooodas tus fotos son lindas, y mas en esas que sonreís, así que todas las que pongas va a estar bien.

¿Como que hoy es jueves de atropello no? de fantasmas que vienen del mas allá, uy que chusto!!!!!!
Martuchis dijo…
VANE:
El día que tu y Clau no se peleen voy a pensar que una de las dos está enferma y ya no se quieren.

En el aeropuerto había alguien esperándome pero nunca nos encontramos porque ella estaba en una puerta y yo en la otra.

Que bueno que te gustaron las fotos.

SYNN:
Si es emocionante viajar en avión, sobre todo la primera vez, es una sensación padre. Aunque los viajes por carretera siento que se disfrutan más y estás un poco menos nerviosa que cuando vuelas.

Ojalá un día tengas oportunidad de viajar lejos de tu país.

E.F:
Gracias como siempre por pasar, la próxima semana posteo la siguiente parte... ¡Espérala!

ERICAROL:
Yo tampoco me atrevía a tomar fotos, hasta que tuve un blog y me di cuenta que en internet no hay nada que ilustre lo que vivi en determinado momento, supuestamente solo los dispositivos electrónios son los que no te dejan usar mientras el avión está en contacto con la torre de control, al momento del despegue y el aterrizaje.

ELISA:
Que bueno que regresaste, andabas muy desaparecida eh... Gracias por tus palabras.

SERHUMANA:
No recuerdo si te contesté tus comentarios, pero si agradezco tus visitas como siempre, más si estás desde un ciber. Ojalá pronto tengas conexión en casa, gracias por pasar como siempre.

VANE:
¿Te dije que te adoro y que SIEMPRE VAS A SER MI UNICA AMIGUIS y que a ti NO TE CAMBIARIA POR NADA NI POR NADIE?... Porfis, porfis que no se te olvide eso.

TQM!
Dulcesita dijo…
ay Shihuahua!!! jejeje...Marthita vaya que tienes talento para escribir...uno se puede imaginar muchas cosas con tus líneas...ah! esperaré la 2da parte!...Al final los changuitos funcionaron y pude conocerte..momento casi fugaz, pero fue muy grato para mí haber podido compartir un rato contigo,Marthita privilegiada... ojalá haya otra siguiente vez!!!

(De nuez, changuitos) jejje
Un abrazzoote !!
Martuchis dijo…
DULCE:

¡Hola! que gusto verte por acá... Oye pos "Ya staria de Dios" que no hubiera aprendido a escribir después de tantos años de dedicarme a eso.

Por otro lado, la verdad fue muy especial para mi que te lanzaras desde Querétaro al DF para comer conmigo y con las chavas del foro de Soraya, fue maratónico y la verdad si me hubiera gustado mucho convivir más con ustedes.

Gracias, gracias por eso y ojalá luego se den más oportunidades de convivir ¿Y por qué no? ir al lugar ese donde se filmó el video de Soraya.

Gracias por pasar y espero verte por acá seguido, en la siguiente reseña salen ustedes y la crónica de La Comida en La Casa de Los Azulejos.

Bonito "finde", cuídate Dulce.