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Bitácora de Viaje: De Rol por Coyoacán y El Regreso.

Luego de una noche en que los sentidos archivaron imágenes, sonidos y emociones que con el paso de los días pasaron a formar parte de los recuerdos que conforman las "cosas vividas"; unas cuantas horas antes de que eso sucediera; al llegar la luz del día, percibí una extraña sensación de desconcierto, por no saber si todos esos ecos y reminiscencias que quedaron de una noche previa, las aluciné dentro un sueño o las viví en realidad.

Ese era el sentimiento que yo tenía el Domingo 9 de Noviembre al despertar más temprano de lo que acostumbro. La madrugada me sorprendió mucho antes de lo que debiera, y lo vi como algo bueno, puesto que las primeras horas del día que antecede al inicio de una nueva semana, me indicaron que ese era mi último día de estancia en la Ciudad de México.

La mañana en casa de Ale transcurrió normal, sin algo relevante para contar. Una vez más el mediodía nos alcanzó entre que compartí junto a su familia el desayuno y todos nos preparamos para salir otra vez... El destino planeado para ese domingo: Coyoacán.

El camino hacia allá era largo, pero no se hizo tedioso. El D.F. es como una postal digital en la que cada 5 segundos, visualizas un panorama distinto; sin importar cuál haya sido el medio de transporte que hayas elegido para desplazarte y acortar las distancias de un punto hacia otro.

Al paso, lo mismo puedes encontrar en tu camino el recinto de los legisladores en San Lázaro, a travesar por una calle donde todas las personas que caminan por la acera llevan flores (y así darte cuenta que estás muy cerca del mercado más grande de la capital donde las plantas de ornamento de todas las especies se comercializan, "dicen los que saben", "quesque" a muy buen precio), o al mismo tiempo: pasar delante de casas ubicadas en las avenidas principales, cuyo pasatiempo favorito es resguardar en sus cimientos el sonido de los pasos de la gente que por ahí diario transita... O atrapar en sus fachadas los trocitos de tiempo y otras vidas de una época que hace mucho tiempo fue.

Siempre tuve ganas de conocer Coyoacán... La imaginé como un pequeño "sub-mundo" escondido en algún recoveco del monstruo citadino, sin embargo, el rostro que me ofreció durante los primeros minutos que puse un pie sobre sus calles fue por completo diferente, pero no quiero decir con ello que me decepcionó.

Sobre una calle estrecha, pero que al mismo tiempo parece ser interminable (puesto que no consigues visualizar el fondo), Coyoacán te recibe con la placidez de quien sale a caminar con su familia en una tarde de Domingo. Con el bullicio de la gente que conversa y ríe abarrotando las mesas de los cafés y neverías que se ubican casi una enseguida de la otra.

En la acera de enfrente, el tiempo parece no transcurrir y si lo hace, lo hace de maneras muy distintas y a pesar de que todas las personas se encuentren -en apariencia- reunidas en un mismo punto.

Algunas caminan sin tener en mente la idea de llegar a un destino fijo, se dejan envolver por la gama de colores repartidos en el crisol de los artistas callejeros que a muy buen precio ofrecen su arte...

...Por la sinfonía de sonidos de campanas que reúnen a los feligreses y su fe dentro de un templo que en su exterior luce deteriorado por el transcurrir del tiempo; mientras que por dentro: el altar diseñado bajo la influencia Barroca, da cabida a imágenes de Santos, que en el brillo de "los milagritos" colgados en sus ropajes, ven multiplicado el número de fieles devotos que depositan en ellos todas sus necesidades con la intención de alcanzar todas las "promesas divinas" que les permitan volver a creer.

En el exterior del templo, las columnas y balcones te susurran al oído los ecos de lo que en otro siglo fue la vida monástica en el claustro, y esas voces del pasado se confunden con los sonidos del presente que provienen desde el exterior.

En Coyoacán se diluyen las preocupaciones y la prisa. La vida transcurre al compás de los tejedores de trencitas de colores, de los puestos donde observas con detenimiento curiosos objetos pintados y labrados a mano (que difícilmente encontrarás en otro sitio); entre el aroma de los dulces típicos y la comida -que aún sin saber que es, se antoja- del mismo modo que se antoja también no ser de una ciudad provinciana, para que Coyoacán pudiera ser una opción a considerar sin tener que desplazarte a cientos de kilómetros para poder salir a caminar acompañado de tu perro, y disfrutar de esas tardes en que caminar con él te aclara tanto los pensamientos, te apacigua el alma y te hace tanto bien.

El arte te sorprende a cada paso y en cualquier esquina... En formas abstractas, de colores intensos y a través de los íconos populares plasmados bajo una perspectiva graciosa.

Por otro lado, hay otros que "materializan" en ellos mismos su arte y lo exponen, y así una vez que terminas de recorrer la parte "comercial y turística", la zona residencial de casas silenciosas y antiguas te dan la impresión de que en Coyoacán la vida de las personas es muy tranquila -o al menos eso es lo que parece- y las tardes se agotan entre la charla desde la banca de un parque, las cosas que se piensan durante el tiempo de espera en la fila para poder comprar una taza de café en uno de los locales cuya fama se traduce a décadas y generaciones enteras de arraigada tradición.


Coyoacán es un lugar donde las tradiciones y todo el folklore de México se magnifican; donde el presente y el pasado se combinan para conformar la esencia de lo cotidiano... De esa cotidianidad que de tanto ver, de tanto pasar por donde mismo, de tanto escuchar la mismas historias repetirse día tras día y ser contadas por alguien al fondo de la plaza, se transforman en algo imperceptible para las personas que viven y ha permanecido ahí durante años; pero se renuevan y resurgen cuando se vuelven algo mágico e interesante para quienes deciden encaminar sus pasos hacia ese rumbo de la ciudad y recorrer sus calles por primera vez.

Cansada de caminar y caminar, sentada junto a Ale y Dani en una de las bancas ubicada en el jardín exterior de El Foro Cultural Hugo Argüelles (y que esa tarde estaba abarrotado porque todo mundo quería entrar a ver un concierto de Jazz), no pude dejar de pensar en Frida y Diego, en que ese era su lugar...

Y fue imposible no imaginarme a Frida recorriendo el centro y sus calles, fumándose un cigarro en alguna banca de la plaza a donde probablemente pudo haber salido una tarde para pensar y despejarse; para luego volver más serena y seguir pintando un cuadro... A Diego caminando sobre la calle de Londres y en dirección hacia "La Casa Azul", quizá al final del día, atareado, y cargando un montón de pinceles...

Sé que es imperdonable llegar hasta Coyoacán y no visitar La Casa Azul de Diego Rivera y Frida Kahlo... Pero a pesar de que llegamos hasta ahí, el pre$$$upuesto ya se había mermado por mucho ... Pero me queda una visita pendiente y un muy buen pretexto para volver a ese rincón tan lleno de cultura en la ciudad de México... Y si pienso en voz alta un secreto, creo que fue bueno no haber conocido ese sitio, pues en un futuro no muy lejano, me gustaría que se hiciera realidad un plan para Septiembre del 2009, y así descubrir la cotidianidad de Frida en una tarde de Domingo y recorriendo junto a "alguien que conozco" y vive en un pequeño gran país distante, cada rincón de ese Museo y también las calles de Coyoacán.

Ahí terminó la visita, y el cansancio nos acompañó de regreso -y ya bien entrada la tarde- hasta la casa de la mamá de Ale, para esperar ahí a que las últimas horas del Domingo se agotaran y con ellas el último día de ese intenso fin de semana en la capital del país.


P.D. ¿Se acuerdan que en el post pasado de La Bitácora de Viaje yo les decía que en esta visita a México no pude ver a Tere Chacón, pero que ella de alguna manera se había hecho presente en mis pensamientos... Creo que después de ver estas fotos van a entender porque... Un abrazo para Tere donde quiera que esté.
Aprovecho también este pequeño espacio para agradecerle a Ale y su familia por su hospitalidad.

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Lunes 10 de Noviembre: El Regreso...

Las horas de Domingo a Lunes se disolvieron como el agua, y los recuerdos del regreso se reducen a las imágenes que capté desde el avión durante el camino de regreso... Antes de eso la despedida de Ale muy temprano, el trayecto de Tecama al DF y luego mi odisea en el metro de camino al aeropuerto en plena hora pico de la mañana (nada más a una loca provinciana como yo se le podía haber ocurrido meterse al metro a esa hora con una maleta enorme)...

Me queda también la imagen de una charla medio "filosófica" con el taxista del vocho que me llevó al aeropuerto y en la que me hizo comprobar una vez más algo de lo que yo ya me había dado cuenta: me he acostumbrado a andar sola siempre y me encantó viajar así dos veces este año.

Siempre es curioso para todo mundo ver a una chava viajando sola con una maleta para todos lados, pero tampoco se acaba el mundo, no eres una "Alienigena" (sólo porque no está "alguien contigo"); y a mi me sirvió esta posibilidad que me dio la vida de convivir conmigo misma y con mis pensamientos... Algo que de repente me asusta, pero en estas dos salidas me hizo mucho bien.

Me encantó ver a Sarah Brightman, me encantó reencontrarme con mis amigos de siempre, convivir más con unos, conocer a otros que viajaron desde lejos para compartir una tarde -esas cosas nunca se olvidan ¿verdad Dulce?-; me encantó recorrer de nuevo las calles del D.F. -porque sé que siempre me cuentan cosas nuevas sobre su historia- y me encantó todavía más comprobar que todo el esfuerzo depositado en un sueño siempre valdrá la pena.

Cd. Juárez me recibió al mediodía de un inicio de semana frío, y como siempre experimenté esa emoción que se apodera de mi al observarla desde el aire y el reconocerla como el espacio donde se cimienta todo lo que he sido desde siempre... Donde a pesar de lo que se diga o lo que suceda, va a ser el lugar a donde yo siempre voy a querer regresar...

Mis sueños han cambiado desde la última vez que vi mi ciudad desértica sobre el aire y antes de poner un pie en el aeropuerto... Sonreí al pensar que el año aún no termina y muy pronto uno de esos sueños me llevará esta vez hasta un país pequeño a encontrarme con una persona muy, muy especial, para poder comprobar así, si es verdad que los ángeles terrenales también tienen alas...


¡Hasta La Próxima Bitácora de Viaje!

Comentarios

Vane dijo…
Siempre es un placer leerte, pero cuando hablás de tu país -ese que yo adoro-, me llevás a cada lugar, yo sé que muy pronto voy a recorrer alguna de esas calles, y voy a comprar cosas y pedirlas con mi acento Uruguayo cerrado y el vendedor se va a quedar con cara de...¿de dónde salió esta chica?.

Me da mucho gusto cuando cumplís sueños, cuando te juntas con personas que te demuestran con detalles lo especial que sos, y cuando te tomas ese tiempo para disfrutarlo con vos misma.

No voy a hacer muy largo el post porque ya te dije que tu blog me va a cerrar la puerta, pero a mí también me emociona saber que tu próxima parada será mi paisito, aahhh!!! y no sé si vas a comprobar eso que pensas, pero te voy diciendo que los ángeles terrenales no tienen alas, pero si una guitarra en la espalda.

Te dejo muchos abrazos para el frío, y esos que abrigan mucho el alma.

Te adoroooooooooooooooooooo "gudizita"!!!!!
Anónimo dijo…
bravo!! Bravo!! que bonito escribes!! Coyoacán me encanta!! Y el d.f. lo percibo tal y como lo escribes; hace rato que no voy, pero al igual que tú espero que en el 2009 pueda ir y llevar a mis hijas al Six y de paso darme una vuelta por la Casa Azul!!

saludos...

p.d. en estos día te mando la liga de mi blog; ya ha bajado un poco el volumen de papeles en mi escritorio; así que ya tendré un poco de tiempo para arreglar el blog y presentarlo...


erika f.
Aaaaaaaaahhh me encanto el cuadro de Pepe Simpson y de Bart el Torito jejeje ya estoy pensando en ir al DF solo para comprarlo, pues reune a mid dos idolazos del alma: Pedro Infante y Homero Simpson jejeje Saludos y muy buena reseña como siempre y...quiero ese cuadro!!!
Pero ahora que lo vuelvo a ver, noto que tiene el mismo error que siempre ponia una ex amiga, dice Toritooooooooo!!, en vez de Toriiiiiiiiiiiiito!!, pues que la se pronuncia sostenido es la "i" no la "o" jejeje Pero aun asi quiero el cuadro!! Saludos!
Martuchis dijo…
VANE:

Mi blog nunca te va a cerrar la puerta, al contrario, el día que no haya en este espacio un comentario larguísimo y tan sincero como lo son los tuyos, mis "Páginas Sueltas y de Colores" van a perder su esencia.

Yo se que vas a caminar por las calles de México y nos vamos a sentar juntas en La Pirámide del Sol, vamos a caminar por los jardínes del Castillo de Chapultepec y vamos a revivir los ecos de la cotidianidad en la historia de Frida y Diego juntas y después de haber visto a Pausini... Ojalá que sea así. (A la primer estrella fugaz que vea bajo el cielo estrellado de Salto), eso va a ser exactamente lo que le voy a pedir.

Yo también te quiero mucho gudizita.

ERIKA F:
¡Gracias, gracias, gracias! (reverencia con el sombrero en la mano e inclinada), y pues que bueno que te gustó el post.

Coyoacán es un lugar muy especial, pero creo que solamente hay que detenerte un instante y tomarte el tiempo para percibir toda esa magia.

Espero con ansia loca el link para leer tu blog, porque yo se que va a ser todo un placer leerte y todo un honor tener tu sitio entre "mis blogueros favoritos".

Ojalá puedas llevar a tus niñas a Six Flags y también al Papalote Museo del Niño... En el D.F. siempre hay algo que hacer.

CABALLERO DE LA BLANCA LUNA:
Te morirías de la risa si te digo cuanto costaba el cuadro de "Pepe El Toro-Simpson".

A mi me mató de la risa cuando lo vi, pero luego esa risita se transformó en nervios porque no dejan que tomes fotos de los cuadros de los artistas (supongo yo que porque "Disque" son trabajos con ideas originales), esa la tomé en un descuido que se dio el Sr. del Puesto.

Voy a ver si lo puedo redibujar en photoshop y te lo mando para ponerlo de cubrepantallas o lo puedas imprimir a buena resolución.

Gracias por mencionar lo del error de dedo, si lo redibujo, se lo corrijo.

Saludossss!!!!!
KaNeLo dijo…
Y de casualidad no te encontraste a Changoleon?? :P
Eat-lyrics dijo…
Martha, aquí esta mi changarrito; mira hice un poco las cosas al revés, porque lo subi y luego estaba corrigiendo todos estos días...tanto las fotos como la ortografía; pero ya estaba arriba...jajaja!! Bueno voy aprendiendo sobre la marcha; aunque pudiera existir una posibilidad de que LEO mucho mejor de lo que ESCRIBO!!

jajaja!!
Martuchis dijo…
KANELO:

No, no me lo encontré, yo creo que ya se lo llevo con exclusividad a Televisa el Naco y vulgar de Facundo.

Gracias por pasar.
Martuchis dijo…
Erika:

¡Que fregón!, salgo volando a leer tu blog, allá te veo.

Gracias por pasar.

Nos leemos en un ratito.
Victoria dijo…
Diria Santo Tomas, despues de un viaje uno llega con una idea mas y un prejuicio menos.
Que bueno que has decidido de meter en tu lista de things to do, meterte en un avion de vez en cuando para cumplir tus sueños Martha, viaja! el mundo es un pañuelo y es todo para ti....
Viaja sola, acompañada, viaja a visitar, viaja cuando te visiten pero viaja que ver el cielo de cada lugar, comer cosas diferentes, ver gente, todo es una experiencia fantastica...

Buen viaje al paisito... se toman un mate a mi salud!