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Bitácora de Viaje: Primeros Pensamientos En El Aire.

Escapé de noche del viento gélido del norte, en busca del camino que atravesara El Ecuador y me llevara así hasta la calidez del sur.

Tras 12 horas de atestiguar como la luna perseguía al sol y viceversa (sin que ninguno de los dos astros pudieran nunca alcanzarse), me emocionó descubrir a media madrugada desde el aire, el cielo más estrellado y hermoso que mis ojos vieron en muchos años...

Cuando eso sucedió supe que por fin había llegado a mi destino, que el trayecto finalizaba y al pisar la tierra de Benedetti encontraría la calidez (no sólo de una tierra) que desde siempre fue perceptible a miles de kilómetros de distancia, cuando tu alma sin quererlo hace conexión...

Quisiera hablar de eso y encontrar la forma de transmitir lo que sentí por medio de letras y palabras... Sin embargo soy de las que piensan que "Las Mejores Cosas" o "Los Mejores Momentos" se postergan y se comparten hasta el final; como una forma de inmortalizarlos y disfrutar para siempre de ellos, aunque la realidad te haga saber que durarán tan sólo un instante y que al igual que sucede con Las Estrellas Fugaces; todo eso desaparecerá dejando tan sólo una simple estela en tu memoria.

Todo lo que hubo previo a eso, ahora habita en mi como si hubiesen sido las imágenes de un sueño en el que en una noche fría, yo sobrevolaba el desierto donde siempre he vivido, sólo que ahora cubierto por la densidad de la noche.

Mientras en el interior del aeronave, las luces y los asientos contiguos a mí, permanecieron solos y en penumbra, esa atmósfera fantasmagórica contribuyó a que entre la realidad y los sueños todo cuanto sucedía a mi alrededor lo percibiera de una forma extraña.

Así cuando el avión entró de lleno sobre el espacio aéreo de La Ciudad de México, me enterneció escuchar las voces provenientes desde el asiento trasero, en la que un padre intentaba enseñarle a un niño pequeño como de 5 años "El Juramento a La Bandera".

Después de eso, y ya en tierra me esperaba un aeropuerto en el que la gente iba de un extremo a otro, tal y como si fuese la primer hora del día... Como el vuelo de la primer conexión partía hasta la madrugada del día siguiente, las horas de "antesala" me las gasté recorriendo los pasillos arrastrando una maleta con rueditas y cargando una bolsa con mazapanes y un sombrero mexicano (con las que casi "azoto" como "La India María" al intentar bajar cargando todo eso al mismo tiempo por una escalera eléctrica)... Nada más me faltaban las trenzas, el rebozo y las cajas de huevo "bachoco" amarradas con mecate o "piola" como dicen en Uruguay.

Me entretuve también inventándole historias y adivinando los destinos que tendrían muchas de las personas que mataban el tiempo con la vista fija en sus laptops, mientras muchos otros (y conforme la noche avanzaba), dormitaban con despreocupada placidez sobre colchones inflables instalados en los rincones y pasillos de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez.

En ese lugar, todo puede suceder... Y lo usual es que de noche o de día te encuentres con algún famoso, pero nunca me imaginé, que el chavo de rasgos orientales que permaneció en la mesa frente a la mía, en plena placita de comidas (y del que me llamaba la atención que la gente que pasaba por ahí a esa hora le pedía autorización para tomarse una foto con él), era Hiroshi Nohara, un turista japonés que por alguna extraña razón estuvo viviendo durante poco más de dos meses en el aeropuerto, alimentándose de lo que le regalaban los transeúntes y los negocios de comida establecidos ahí.

Pero todo tiene su límite y la hora de dejar atrás todas esas historias inventadas y protagonizadas por personajes tan extraños había llegado, y el punto de partida que marcaría la primer parte de un largo viaje fue en La Terminal 2... Lugar que no sé si por el sueño o por la oscuridad característica a esa hora de la madrugada, percibí como si fuese un gran laboratorio o una estación espacial.

Hasta ese punto, aún no me sentía nerviosa... El sueño se me había esfumado, quizá por la emoción y la expectativa de estar viviendo ya lo que muchos meses atrás tan sólo había imaginado como una ensoñación proyectada a futuro... Cuando estaba amaneciendo volví a sobrevolar la capital del país, ahora con destino hacia San Salvador, para luego partir a Lima y siguiendo la ruta que atraviesa El Ecuador, llegar finalmente hasta Montevideo...

Lo que me esperaba a partir de ahí, lo imaginaba, pero aún así algo en mi interior me hacía saber que la realidad superaría mis expectativas y así mientras la alegría, los nervios, la incertidumbre y tantos otros sentimientos encontrados eran parte de los pensamientos que viajaban conmigo en el equipaje, en el lapso de tiempo en que entre sueños y tras varias horas de vuelo tienes la falsa idea de que el reloj se ha detenido; tras el cristal de la ventanilla del avión la penumbra se esfumó para dar paso a una franja de color rojo que se extendió majestuosa sobre todo el horizonte... "A New Day Has Come" de Celine Dion fue lo primero que vino a mi mente y con la idea de una nueva posibilidad para vivir un día distinto, muchas emociones, vivencias e imágenes estaban también por llegar...

Continuará...

Comentarios

Vane dijo…
El viaje comenzó, y yo tengo una sensación hermosa dentro de mí,siempre me gusta leerte y lo hago con toda tranquilidad y atención, pero esta vez voy a disfrutar esta bitácora de viaje desde otra perspectiva, siendo de alguna forma un poco protagonista.
Ya te lo dije muchas veces pero me gusta mucho las imágenes que usas para acompañar tus textos, además muchas de ellas son fotos que tomaste vos en diferentes lugares y luego usas para también contar con imágenes un momento que te tocó vivir, y compartiste acá con todos nosotros.

Yo te sigo esperando ansiosa por esta parte del continente, no tardes mucho porque estoy preocupada, tantas horas de vuelo y espera me tienen los nervios de punta, ya quiero que llegues para asegurarme que estás bien y que en el viaje no pasó nada extraño.
Melma está conmigo y me pregunta por vos a cada rato, es que desde que se enteró que va a vivir con vos está muy emocionada, sabe que amor y ternura no le va a faltar.

Bueno tesorito la aventura comenzó, y hay muchas cosas para compartir acá.
Que tengas un hermosisisisimo día, te dejo un súper abrazotototototote de oso, no te olvides que te quiero muchisisisisimo.
Nos vemos en un ratito, seguramente a esta hora estás durmiendo bien tapada, desde acá te deseo dulces sueños, y que Santino te cuide mucho.
Francisco dijo…
Me encantó la foto de Mexico de noche...
Victoria dijo…
que bonita aventura nos cuentas.... pero me como las uñas de la emocion por ver que sigue!!!! cuenta cuenta
SERHUMANA dijo…
Hola!!!!!!!!!!! Que emocion, y cuantos sentimientos debes haber sentido en ese viaje, cuantas ganas de llegar a Montevideo!!!!!!!
Espero ansiosa más sobre esta bitacora de viaje!!!!!!!!
BESOS GRANDES!!!!!!!!!!!