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Historia En La Canción: "Cuando Duermes"...

Existió hace algún tiempo una niña metida en un disfraz de mujer, que por alguna extraña razón había sido enviada al mundo real. Ella era una ángel proveniente de un mundo de fantasía, donde los sueños y la ternura prevalecían sobre cualquier otro sentimiento.

Mucho antes de que emprendiera su camino y fuera su propio padre quien decidiera acompañarla para llegar al sitio que indicaba en el libro de su vida sería su destino; él mismo, con todo el amor y la paciencia del mundo le desprendió las alas para guardarlas después en un armario gigante y dorado donde se conservarían hasta su regreso; al igual que el pequeño costal de terciopelo azul, cargado de "polvitos mágicos" (que él recolectó durante milenios enteros de las estrellas fugaces que encontró en el camino y durante sus andanzas por otros mundos), y que muchos años previos a su partida, puso en sus manos como un regalo al nacer.

Desde ese entonces, sabiendo que su hija no podía llevar ese presente consigo a dónde iba, tras muchas lunas y soles de su universo, en que pasó pensando ¿en cómo hacer para que se lo quedara?, finalmente él, con un soplo de aliento, se encargó de esparcirlo por completo adentro de su mente y corazón.

Estaba seguro que en el mundo real esa sería una buena herramienta que iba a servirle de ayuda para mantener vivos los sueños que llevan a creer que todas las cosas inimaginables son posibles de realizarse y también para curar los dolores del alma.

Cuando ella llegó al mundo real, olvidó por completo quién era y de dónde provenía. Le costó mucho trabajo adaptarse a la vida cotidiana, y más aún: Acostumbrarse a que su padre no estuviera...

Tuvieron que pasar también muchísimos años para que se diera cuenta que no era igual a las demás personas; pues si bien era cierto que su apariencia era la de una chica sencilla, que con jeans, tenis y una guitarra colgada en la espalda, caminaba a diario -quizás un tanto ajena y distraída a las trivialidades del mundo cotidiano- su mirada transparente revelaba que su verdadero espíritu la mantenía atenta y perceptiva a los detalles simples que sin quererlo le recordaban lo que fue alguna vez en otro espacio y tiempo.

Era por eso que ante los ojos del mundo ella se percibía muy distinta y a veces hasta extraña o fuera de lugar... Como en su interior jamás había crecido, el disfraz físico le venía bastante grande, pero lo que ella no sabía era que la madre naturaleza -que en su infinita sabiduría nunca se equivoca- así lo había previsto desde antes de que ella existiera en el mundo, y había hecho un gran trabajo al crear esa peculiar combinación de belleza, en la que alguien que a primera vista podría pasar como alguien normal y simple; era una chica todavía mucho más hermosa cuando sonreía o alguien era capaz de detenerse un instante para descubrir toda la ternura y la belleza reflejada en el brillito de sus ojos impresionantemente redondos y de un peculiar tono marrón.

Cuando esos ojos, repletos de infinita transparencia, se cerraban cansados al mundo real, (para luego abrirse al mundo imaginario), había veces en que sus sueños podían ser azules. Nadie lo sabía a ciencia cierta... Pero quizá volvía en el camino para recuperar el tiempo perdido y con sus alas puestas reencontrarse con su padre; quien antes de despedirse, siempre le susurraba al oído una canción hermosa y simple que le recordara al despertar como poder usar los polvos mágicos al volver al mundo real...

Quizá por eso ella sonreía mientras dormía. Ningún mortal que pudiera estar al lado suyo en ese instante junto a ella podía haber sido capaz de adivinar o describir las imágenes que al otro lado de la irrealidad ella tenía frente a sus ojos, pero podía darse cuenta que la eternidad podía ser algo mesurable y tan breve si se comparaba con la longitud de sus rizos que desobedientes y traviesos le cubrían el rostro mientras dormía.

A veces recordaba esos sueños y algunas otras no... Pero eso no importaba, lo que contaba era que al despertar, algo en su interior volvía a brillar de nuevo y muchas veces la llevaba a materializar sus sentimientos en hojas de papel que quedaban tapizados con notas musicales o en las historias de dos pequeños ángeles que a pesar de no existir físicamente, si formaban parte de su mundo de letras y de sueños transportados a la realidad.

Pero no todo era felicidad, había días en que sus propios sueños podían volverse extraños y atemorizantes... Cuando eso sucedía no podía -aunque quisiera- volver para encontrarse con su padre, y esa sensación de miedo y desprotección se proyectaban en la fuerza con la que se aferraba a su almohada o en la forma como se abrazaba a veces a sus propias rodillas durante las noches de tormenta y de insomnio, en un intento desesperado por escapar de los fantasmas que la perseguían, por todos esos miedos que a veces la rondaban, esperando un descuido para envolverla con sus mantos negros; mientras ella intentaba encontrar un refugio seguro en la calidez de su cama.

Había noches también en que sus sueños eran tranquilos y reconfortantes, el sueño la perseguía a veces para sorprenderla en el sofá frente a la chimenea.

Más allá de las imágenes en tonos celestes o las oscuras y difusas, lo que esa niña en disfraz de mujer no sabía, era que cada vez que dormía, tenía la posibilidad de volver a ser todo eso que en esencia había sido y seguiría siendo, sin que por fuera le doliera ser "distinta"; y de regalarle a quien pudiera estar ahí, la posibilidad de experimentar toda la ternura capaz de caber en el alma y de ver manifestado en algo tan simple como verla dormir, la existencia de Dios.


"Cuando Duermes" / "Está Llorando El Sol" (1991) / Track 1.




"Cuando Duermes"

-Cómplices-

Ha caído la noche,
el mundo se fue a dormir,

las calles sueñan en silencio.

El viento silba tu nombre al pasar,
antes de irse a descansar.


Te has quedado dormida casi sin querer,
con una palabra en tus labios,

y yo daría todo lo que tengo
por conocer todos tus sueños.


Cuando duermes les dices adiós
a los que sólo quieren verte crecer,
y aún sueñas con princesas,
duendes y brujas de esas,
que se esconden en tu habitación.


Y mientras voy persiguiendo tu amor,
en cada rincón de tu corazón.


Sale el sol, llama al amanecer,
y acariciar tu piel.


Sabe que cuando duermes
tu nombre se convierte en una canción.


Cuando duermes paras el tiempo y todo da igual,
aunque ahí afuera llueva o nieve,
eres como una revolución,
que conquista mi corazón.


Cuando duermes les dices adiós
a los que sólo quieren verte crecer,
y aún sueñas con princesas, duendes y brujas de esas,
que se esconden en tu habitación.


Y mientras voy persiguiendo tu amor,
en cada rincón de tu corazón.


Sale el sol, llama al amanecer,
y acariciar tu piel.


Sabe que cuando duermes
tu nombre se convierte en una canción.


Te has quedado dormida sin saber
que soy el espía de tus sueños,
sin más bandera que tu lecho,
sin más frontera que tus besos.


Voy persiguiendo tu amor,
en cada rincón de tu corazón,
sale el sol, llama al amanecer,
y acariciar tu piel.


Sabe que cuando duermes
tu nombre se convierte en una canción...

Comentarios

Vane dijo…
Wow! Que belleza de historia, muy, muy emotiva, y demasiado especial. Creo que la niña de la que hablas ve las cosas tan, pero tan diferentes que le pesa el mundo donde todos los días tiene que salir a enfrentar, siente que en su espalda lleva más que esas alas que mencionas, y que su interior es tan frágil que cualquiera lo puede herir fácilmente, tal vez por esa misma razón tiene su mundo aparte, su lugar encantado donde escapar de todo eso que para ella es diferente, y tratar de hablar con su padre que tanta falta le hace desde el mismo día que se fue de éste mundo, cuando lo llamaron de un lugar mejor.
A pesar de que muchos las creen especial, ella daría cualquier cosas por no verse, ni sentirse diferente, y hasta parecerse a cualquier persona que le tocó vivir cosas tan, pero tan normales que para ella sólo son un misterio.
Creo que aceptar los golpes de la vida es algo que sólo pude combatir con sonrisas, ver el lado positivo, y tratar de sacar de las cosas lo mejor y lo que llene su alma aunque sea un poquito.
Creo que para lograr la felicidad sólo tiene que mirar su interior y entender que esta hecho de una manera, y que eso no se puede cambiar, porque si lo cambia perdería su esencia, y la vida ya no tendría el mismo sentido.
Que maravillosas palabras, no me canso de leerlo y de emocionarme, la chica de la que hablas seguro se sentirá el ser mas especial del mundo, y todo lo que duela no tendrá razón de ser con solo leer que fue capaz de inspirarle ese sentimiento a alguien.

Que tengas un hermoso día, sólo alguien tan especial como vos pudo percibir, entender, y ver para luego escribir algo así.
¡Te adoro!!!
nurimoon dijo…
Amo esta canción se la dedico a Ennya mi niña.
te quedo hermoso el post. ya se a quien esta dedicado ;)
abrazos Marthuchis
Martuchis dijo…
NURI:

¿De verdad se nota mucho? jajajajajaja... Por más que traté de "disfrazar" quien era la niña de la historia, yo sabía que todos los que me leen iban a saber.

VANE:
¡Te adoro!!
Mariana dijo…
Hola mi martuchis!! que bueno es tenerte de vuelta!!

Me encanto tu post, esta hermoso!! Me encanta volver a leerte!!

Te mando un besote!
Martuchis dijo…
MARIANA:

Mucho mejor es tenerte a ti aquí de visita, que bueno que te gustó el post.

Buen inicio de semana.
Jason Alonso dijo…
Hermoso tema y mucho mejor la historia y es nada más que la pura verdad sin sueños la vida no es vida.