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Trece Semanas...


Trece semanas ya...

Suspiros y silencios se suman a la espera...
Pero a pesar de que la impaciencia no acelera el tiempo, las horas y los instantes de todas formas se desgastan, propician que se desvanezca el tiempo y cada vez sean menos las vueltas que tendrán que dar las manecillas, antes de marcar la hora en que tú vas a llegar.

Parece que fue hace apenas un instante, cuando la intuición me hizo saber que ya venías en camino...

Mientras el recuerdo de ese momento tan mágico se asoma a mi memoria y me estremece el alma, pienso en lo curioso que es saber que aunque todavía no te conozco, hay muchas cosas que a pesar de que yo sé que aún no las entenderías, yo me muero de ganas por contarte ya.

Ayer recibí una fotografía tuya.
Fue tomada desde ese lugar tan cálido y tranquilo en el que estás ahora; y al verla, me di cuenta de que tu expresión era la misma que logró sorprenderme y llenarme el corazón de una sensación que desconozco hasta ahora como se escribe con palabras; pero si tuviera que hacerlo, diría que fue exactamente la misma que me inspiró todo eso tan maravilloso e intenso que sentí por tí, el día de nuestro primer encuentro.

Aún no llegas y ya me cambiaste el esquema por completo...
Antes de saber de ti, yo planeaba realizar un viaje muy largo, pero tú me ofreces ahora la posibilidad de involucrarme en uno que dura por toda la vida.

En esta madrugada, mientras desde ese lugar cálido y seguro, tú ya has aprendido a soñar, yo pienso en que en trece semanas me enseñaste el verdadero sentido de la vida.

En trece semanas, se empieza a escribir una historia que aún no ha comenzado...
En trece semanas, se construyen un montón de sueños...
Se siembra con esperanza el futuro, y un ser tan pequeñito como tú puede ser capaz (desde el lugar en donde está), de inspirar a alguien a que quiera ser mejor...

Mientras tu duermes, yo escribo...
Trato de imaginar cómo voy a hacer para mostrarte lo que realmente vale la pena en este mundo... Y te confieso que tengo un poco de miedo, pero al mismo tiempo me ilusiona tanto que para embarcarte en esta aventura, me hayas elegido a mi.

En esta madrugada tu sigue soñando... Mientras yo me voy a dormir también con una nueva idea quizá para empezar a escribirte un cuento...

No sé si lo logre, no sé si será bueno, pero lo que sí sé es que desde ahora me gusta imaginar que llegarás a ser alguien quien a pesar de que de modo irremediable tendrá que ir creciendo, no va a dejar nunca de soñar...

Por hoy el tiempo se agota, mis ojos se cierran, y yo te amo y te imagino aún en medio de toda esta oscuridad que en este instante nos rodea a los dos.... Seguro volveré una vez más para escribirte, para que si en el futuro quieres saber como eran las cosas antes de tu llegada lo puedas hacer...

Gracias por estas trece semanas que ya le han dado un sentido diferente a mi vida y en esta noche, muchos motivos e inspiración para volver a escribir.

¡Hasta Mañana!

Comentarios

Claudia Monica dijo…
Ay Marthita, sin comentarios con este post.
Solo puedo decirte que muchas gracias y estes compartiendo conmigo tambien de esto maravilloso que estoy viviendo.
Te quiero!
Martuchis dijo…
Clau:

Pues al contrario, gracias a ti por dejarme vivir de cerca todo eso tan padre que te está pasando. Creo que ni con Miriam puede hacer eso, yo siempre te digo que con ella me perdí de vivir muchas cosas padres y pues bueno, en el caso de tu bebecín, ha sido lindo vivir un poco más de cerca y tal vez en una parte muy mínima tener una idea de lo que seguramente se ha de sentir experimentar algo como lo que tu estás viviendo, y pues este post surgió a raíz de que muchas veces me imagino las cosas que pasarán por tu cabeza y tu corazón y además de todo lo que te puede inspirar ver una imagen de un bebecín como el tuyo, que todavía no llega, pero ya es capaz de inspirar tanta ternura.

Me imagino lo que será cuando llegue por fin.

Acá por lo pronto ya lo estamos esperando.

Saludines y gracias por dejarme compartir estas trece semanas que en realidad han sido doce, en que gracias a todo esto que nos compartes, a mi me han dado muchas ideas y muchas ganas de escribir.
Vane dijo…
Que maravilloso regalo, la verdad estas son las cosas que te desarman el alma de una forma maravillosa, y se queda ahí para quedarte suspirando un rato, no sólo por el texto sino por lo que se está viviendo, para los padres de este tan amado y ya famoso bebé, y para vos que tenes la dicha que te compartan cosas tan especiales, esto es una prueba más de que sos especial y mucha gente te quiere bien, sino no te harían parte de cosas como estas.

Felicidades!
Anónimo dijo…
¡Hayy Marthita!!
¡Qué bonito Post!
Mi panza tambien alberga un Pekeñin de 16 semanas...!!

Este post fue un regalo..me encanto!

saludos y un abrazo

Erika Fabela
Martuchis dijo…
VANE:

Yo no se si sea especial, pero si es curioso y padre para mi todo esto, porque es la primera vez que me toca vivir el embarazo tan de cerca y ha sido lindo, es como tener una milesima parte de idea de lo que ella esta viviendo e imaginarlo es hermoso. Un bebé siempre inspira ternura y cosas buenas.

Gracias por comentar.

ERIKA:
Parece que te invoqué, porque apenas iba a escribirte para decirte que si tengo muy presente que tu también vas a ser mamá y en cierta forma este post también tenía dedicatoria para ti.

Gracias por pasar siempre.
Hay que bonito!!

quien sabe que se sentira tener un niñito en la panza

algun dia lo quiero experimentar... pero me falta primero conocer a alguein jajajaja


¬¬

Ya pues, me retiro porque ya es hora de dormir, hasta me voy a dormir temprano, a las 11:00 pero ya es mas temprano que las 12 no??

:D
M a r u dijo…
Martha, este post me llego hondo. Yo que tengo ya tanto tiempo buscando otro hijito. Creeme que cuando ese momento, hare mias esas palabras que pusiste en este post.
saluditos,hermosisisismo post