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El Parque de lo Mágico y Lo Real.


Existe desde hace mucho tiempo un lugar escondido en un punto de la gran ciudad. Es un parque, como podría ser cualquier otro, pero luego de un buen tiempo de ir y venir, dejando por ahí pedazos de una historia, si permaneces con los sentidos muy abiertos, te das cuenta que va más allá de eso, porque desde ahí las cosas se ven distintas; comienza a tomar forma todo lo inexistente; porque quizá es el punto donde la fantasía puede cruzar la puerta y al colocar el pie un paso más adelante del umbral; tiene la posibilidad de convertirse en parte de la realidad.

Yo llegué hasta ahí de la mano de alguien que se quedó en el pasado. Cuando él se fue, yo comencé a escribir mi propia historia ahí. Al principio fueron páginas grises y muchos instantes dolorosos que el viento se llevó junto a las hojas regadas de otoño; pero luego de un tiempo, cuando el fantasma de una mujer a la que le dolía mucho el alma, se quedó atrapado entre las páginas de un diario marrón (que fue a parar al cajón de una casa ubicada en un país pequeño); el tiempo, se encargó también de disolver las noches más frías en las que ella estuvo ahí, para dar paso a algo que aunque incierto, era nuevo...

Los lugares mágicos nunca se revelan de inmediato; y este parque no tenía porque ser la excepción. Para poderlo ver, más allá de la percepción de un parque por el que todo mundo cruza para llegar a su destino; hacía falta algo más que muchas horas sin decir nada, estando sentado en el pasto junto a tus propios pensamientos.

Tal vez fue esa misma indiferencia la que me llevó a darme cuenta después de más de 300 días, de que los árboles hablaban y tenían alma... Al principio yo no les entendía... Sabía que querían decirme algo y comencé a jugar con ellos pidiéndoles respuesta a cosas demasiado simples; y al ver que por muy tonta que fuera mi pregunta ellos eran incapaces de dejarme; comencé a regresar con más frecuencia, y conforme los días se fueron convirtiendo en cálidos; los árboles y pinos, con su peculiar sonido de hojas; terminaron por contarme la historia en la que describí todo lo que ellos me enseñaron acerca del "Alma de Los Árboles".

Desde esa época sé, que en ese parque también vive un duende cazador de sueños. Lo vi alguna vez, mientras sentado sobre la copa de un pino, contaba los pocos sueños que le quedaban dentro de un frasco de vidrio con tapadera roja; y aunque me hubiera encantado regalarle algunos de los míos, sabía que él no los aceptaría; pues aparte de que no se veían bonitos en su frasco, después de 800 años -según sé- él se ha vuelto medio gruñón y no le gusta ya que nadie lo ayude; pues nunca logró volver a tener un cómplice tan eficiente como aquella niña de 5 años con la que jugaba en el jardín de una casa. Un día la perdió, y desde entonces nunca más quiso volver a confiar en nadie, porque se dio cuenta que los humanos cambian cuando empiezan a crecer.

Él me ha visto por ahí muchísimas veces en todo este tiempo, pero mi presencia ni le interesa, ni le inmuta... Sé que para que me contara su historia, tendría que ganarme su confianza y aunque yo estaba segurísima que eso podía tomarme toda una vida completa; me di cuenta hace apenas unos meses que al Cazador de Sueños le llama mucho la atención la magia que pueden tener las letras cuando se convierten en palabras... Y creo que logré llamar su atención, la primer tarde en que me senté a escribir ahí la primer carta para un ser tan pequeñito que llegó hace apenas muy poco; y tengo la convicción de que andará por ahí muy cerca para escuchar la voz de mi imaginación el día en que decida tomarme el tiempo para desprenderme del mundo real y regresar hasta ahí, para empezar a acomodar las palabras que contarán una historia que tengo pendiente para Melissa, y que habla acerca de una princesa a la que le fascinan los cuentos que no tienen final.

En ese parque también descubrí una vez sobrevolando a un fauno, poco antes de que decidiera convertirse en humano. Aunque nunca hablé con él, los árboles me contaron su vida y hay tardes en que espero ahí para ver si lo veo, porque tengo mucha curiosidad de saber ¿qué ha sido de su vida?, después de un tiempo de vivir en el mundo real.

Durante el día, cuando todo mundo cruza por ahí para llegar a su camino; entre estudiantes, familias, parejas y "bolitas" de amigos he descubierto también otros personajes que si son reales, como el señor cuidador de perros, que un día con una charla tan simple que surgió de forma espontánea, me hizo reflexionar (sin saberlo), sobre lo determinante que puede ser, que alguien se preocupe por ti y te ponga un poco de atención. 

Desde ese lugar, en el que sueño despierta mientras espero a veces saber de alguien que está al otro lado del continente; encontré una vez una señora a la que quise orientar para que llegara a su destino y entonces me di cuenta que quien ha permanecido perdida durante mucho tiempo, he sido yo.

Hay veces en las que tengo poco tiempo para alejarme del mundo real, y cuando eso sucede, nada más escribo cartas, observo el cielo mientras mi imaginación va delineando en colores tenues lo que será la vida de Sole; una mujer muy peculiar que ha vivido en un mismo tiempo y espacio con 3 personas diferentes, y es ella quien me recrimina por tener una naturaleza tan frágil, porque no puedo ir a la velocidad del tiempo que ella me exige, y sobre todo porque la he relegado durante tanto tiempo; no me perdona que la princesa de los cuentos interminables, al igual que Rosco y Duque sean para mi en este tiempo presente mi mayor prioridad...


Gracias a todo eso, los fantasmas de mi pasado lograron irse... Sólo hasta hace apenas muy poco regresó un recuerdo que se sentó en el borde de la fuente inhabilitada y durante varios días me hostigó, hasta que logró devolverme la visión difuminada de alguien para quien en ese entonces yo era importante.

Dejé de hablar y escribir desde hace tanto sobre el tema, pero en este lugar a veces también lanzo al aire las cosas que me asustan o me duelen para ver si logro deshacerme de ellas... A veces resulta, pero otras no tanto; supongo yo que eso se debe a que no soy perfecta y aunque hoy soy alguien que nada tiene que ver ya con la mujer que vi a través de ese recuerdo; la vida de alguna manera me está haciendo saber que el tiempo  no se va a detener aunque yo todavía no haya aprendido bien del todo cómo se hace para soltar y dejar ir...

A diferencia de lo que pude ver en ese entonces, yo no sé como será en el futuro la mujer que vendrá cada tarde a este lugar donde lo mágico y lo real se puede describir sin necesidad de verlo ni tocarlo... No sé si dentro de 100 años más, el parque todavía exista; pero mientras en mi presente siga siendo el mismo lugar tan especial, yo voy a seguir regresando para atrapar historias, enterrar recuerdos y descubrir personajes con los ojos de la imaginación abiertos al mundo de la realidad.

Comentarios

Claudia Monica dijo…
Ay Marthita me encanta como escribes por eso soy tu fan!

Yo solo se que eres un mujer muy valiosa y Dios sabra poner las cosas como a El le parezcan , no pierdas la fe en El.

Gracias por querer tanto a mi chiquitina y siempre pensar en escribirle cosas. Un dia solo tu escribiras y ella se encargara de hacer dibujitos para esas letras,
Vane dijo…
Muy lindo el texto, tiene ese tono y color nostálgico que tanto me gusta, y tanto me inspira, sin la nostalgia yo no se escribir de otra manera, así que letras como estas me pueden llevar lejos, tan lejos como para perder el camino de regreso, o tal vez sea yo que cuando se encuentra con la realidad de un nuevo día y ve que todo esfuerzo no vale la pena porque nada cambia, es ahí que quiero irme, no sé a donde tampoco, pero si mi papá me toma la mano no la pienso dos veces, yo no sé donde está, no sé donde se queda la esencia de las hermosas personas que ya no existen físicamente, me gustaría encontrar ese camino y quedarme para siempre abrazada a mi papá.
Que bonito, que bonito


ya me imagino a un duende cazador de sueños, el alma de los arboles me recordo a los kodamas de la pelicula de la princesa mononoke...

:D
byE
Martuchis dijo…
CLAU:

Gracias por tu comentario, el Miércoles lo leí por la mañana y casi me hiciste llorar... Creo que si me hace falta confiar un poco más en Dios, (¡Híjole, pero es que hay días en que es un poco más difícil!)... Pero te agradezco mucho tus palabras. Por otro lado, yo también me he imaginado algunos de los dibujos que más adelante hará Melissa con sus propias manos.

Tienes mucha suerte, porque tienes en tu casa, un pedacito materializado de amor que te mandó Dios.

Gracias por pasar.

NEFERTITI:
Ese cazador de sueños es bien curiosito, creo que ni siquiera lo podría dibujar. Gracias por pasar como siempre.

Que estés bien "genialillo" (como dices tú).
Martuchis dijo…
VANE:

A veces me apachurran el corazón tus comentarios o las cosas que piensas, y no sé que decirte, porque sé que es en realidad lo que sientes.

En este caso lo único que puedo responderte es que ojalá un día no te duela tanto la ausencia de tu padre, que cuando pienses en él tus pensamientos y emociones sean más de colores y menos en tono gris.

Tal vez para mi es fácil hablar y no entender, porque nunca he pasado algo como eso, pero creo que a pesar de que tu papá compartió muy poco tiempo contigo y te ha hecho falta en etapas tan importantes de tu vida en que te gustaría que te aconsejara, lo más valioso que él tenía lo dejó dentro de ti, y es esa esencia la que te permite ser como eres, tan transparente, esa chava que siempre aliviana perros y gatos en la calle, esa chava que yo vi detenerse en más de 1 ocasión en el camino para ayudar a alguien que lo necesitaba, a la que vi feliz en la playa, la que es una ternura durmiendo, la misma en quien tanta gente de Salto confía y ve como una persona honorable, y que se vuelve una niña traviesa con las cosas más simples y a quien se le iluminan los ojos y la carita con tan sólo encontrar en lo cotidiano un detalle simple y a la vez grandioso...

Creo yo que en todo eso está tu padre, y esa es la manera en la que él sigue viviendo(estoy segura que tu padre era exactamente como eres tú y hacía las mismas cosas -Me imagino igual cuando se enojaba-), y es curioso, porque a pesar de que no tuve la suerte de conocerlo, es como si en cierta forma lo estuviera viendo siempre, a través de ti.

Para ti no es un secreto que yo paso mucho tiempo pensando en él y sobre todo en este último tiempo (como ayer que iba de camino a mi casa pensando en todo lo que te pasa). A veces también me imagino que todo tiene una razón, y a pesar de todo lo que has pasado, en cierta forma él te ha dado un corazón "sensiblemente fuerte" (luego te explico que significa eso), y aunque es Dios quien determina las cosas para cada persona, yo pienso que si a tu papá le preguntaran, el diría (viéndote así tal y como eres ahora), que a él le gustaría que te quedaras más tiempo aquí y vivieras mucho de lo que él ya no pudo. Yo sé que es una etapa muy difícil para ti en la que lo echas mucho de menos y te hace mucha falta, ¿Pero sabes qué?, creo que también tu papá te dejó muchas herramientas muy valiosas para hacerle frente a esto y a cualquier otro problema en el futuro. Porfa no te olvides nunca de eso.

Donde quiera que esté, él siempre va contigo, siempre te da señales (eso ya lo hemos comprobado) y aunque físcamente no pueda estar a tu lado para darte un abrazo, o darte un beso en las noches o cuando despiertas, en esencia siempre te acompaña y las demostraciones físicas de amor, en él se manifiestan en el sol que te da calorcito en el invierno, en la luz que entra a tu cuarto y te despierta, en la lluvia, en el viento que te enreda los churritos, ¡en fin!, creo que hasta en la brisa que te refresca en verano y el calorcito de las cobijas en invierno. Tal vez él se vale de todo eso para decirte que te quiere y no le gusta verte triste, y que porfa no lo recuerdes con tristeza hasta el día en que puedan volverse a reunir.