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Un Día Con Nieve.


Hoy, mientras tu dormías, la madrugada se pintó de rojo y las calles se vistieron de blanco.

Sobre las ventanas, se colocó un velo helado y transparente para que tú descubrieras por sorpresa, y la emoción te llevara si querías a dibujar algo; pero tus deditos aún son muy pequeños, y por el momento, el cristal tendrá que conformarse con el reflejo de tu sonrisa, cuando tu mamá te explique que allá afuera hay un personaje rechoncho, de nariz de zanahoria y con bufanda y sombrero, que con el corazón helado, todavía tendrá que esperar otro poco para que salgas a jugar.

Tú no saliste a mirar hoy el cielo, pero me tienes a mi, para contarte que un 2 de Febrero, cuando tú todavía eras muy pequeñita, el cielo se cerró por completo, y justo a la medianoche los aviones pasaban muy despacito hacia el aeropuerto; buscando a tientas las estrellas.

Tal vez en algunos de ellos viajaba una niña, que apoyada sobre sus rodillas en el asiento; se asomó por la ventana y le preguntó a alguno de sus padres ¿qué es la nieve? ¿y a dónde se van las estrellas cuando esas peluzitas blancas y heladas, se apoderan y cubren por completo el cielo?

No podrás tocar la nieve hoy, pero sabrás que los árboles de los alrededores, aunque se vean elegantes con su manto blanco, tienen frío... Y asomada desde la ventana (como la niñita del avión), sonreirás de nuevo, mientras Dios y tu abuelita vienen para besarte al mismo tiempo las mejillas, con un beso tan tierno que te las deja de color rojo permanente.

En este día descubrirás que a través de ese cielo cerrado y de color rosa existe todo lo que las personas grandes no imaginan, están las estrellas y la luna, jugando a las escondidas, mientras el sol les derrite con sus brazos cálidos y amarillos, los bolazos que le lanzan en una guerra pacífica, con misiles hechos con pelotitas de nieve.

Escucharás a los pájaros destornillarse de la risa, cuando al pasar volando con trocitos de ramas para sus nidos, les toque presenciar eso... Pero sin duda alguna; lo mejor de todo será, que tras esas nubes más densas y lejanas; descubrirás que existe un reino mágico; donde vive una pequeña princesita a la que no le gustan los cuentos que se terminan, y que los ángeles (que deciden disfrazarse como humanos), bajan a la tierra usando el arcoiris como resbaladilla, cuando los rayitos de sol que se asoman a veces entre las nubes y hacen de escalera desde el cielo -en días como hoy- no están funcionando.

En un día con nieve descubrirás la magia de sentirse en casa, que el calor de hogar tiene sabor y aroma a pan y chocolate; que los abrazos calientan el corazón, del mismo modo que una chimenea las manos; y que con un montón de cobijas se puede construir un bunker secreto para esconderse; una casa en el árbol sin madera o un inmenso castillo... Todo dependerá de lo que quieras construir usando tu imaginación...

Melissa, mi intención no es echarte a perder la sorpresa de todas las cosas que podrás descubrir más adelante en los días cuando la ciudad se vista de blanco... Fue simplemente que tuve ganas de escribirte para contarte un poco de lo que vi a través de la ventana, en esta madrugada, mientras dormías tú...

Comentarios

M a r u dijo…
Que bonito. Mi hijita esta triste pq esta enferma y ni siquiera ha podido asomar ni la nariz, porque esta aparte demasiado frio!.
Cuidate mucho martitha, hace mucho frio.
Ahhh de leer que alla cayo nieve hasta me da mas frio a mi xD

jejejeje

sale cuidate muchote, y pues suerte con la nevada, ponte muchas cobijas porque luego te resfrias jejeje

byE
Anónimo dijo…
Simplemente........Me encanto!

Gracias Marthita.
p.d. ya nada mas que pase esta nevada y programamos la audiencia privada que te debe mi pequeña en la casa.
Martuchis dijo…
Maru:

Tu también cuídate mucho y abriga a tu pequeña.

Me hiciste reír mucho con tu post... Distintas percepciones la tuya y la mía de la nevada de hoy.

Gracias por pasar.

NEFERTITI:
Estoy que parezco tamal oaxaqueño...
Nos leemos pronto.

CLAU:
¡Ya vas!, pero con todo y tortas de Joshua pa´que amarre... Besos para esa querubis preciosa que tienes en casa.
Anónimo dijo…
Melissa:

Supongamos que la primavera no existe.
Y que el gorjeo de los pájaros es solo fantasía de Vivaldi o Stravinsky.
Y el fuego nuevo de la sangre: ensueños de la lírica poética.
Supongamos, pues, que la primavera no existe.
Entonces, Melissa, le pediremos a nuestro corazón que nos ayude a inventarla.
Este dolor, es una flor.
Y esa nieve –que a veces no nos deja abrir la puerta- son azahares, maná de las estrellas.
Y ese quebranto se vuelve canto.
Y la soledad se quedó sin nosotros.
Y el rencor voló, gracias al viento del amor.
Y en el espejo descubrimos al amigo desconocido que tiene la edad justa de nuestros sueños.

Melissa:

Seamos sinceros…es absurdo pensar que la primavera no existe! Estando Dios cerca, siempre volará la golondrina de la almohada.
Y las viñas del alma no darán abasto para tanto sarmiento.


Ramón Igarzábal
Martuchis dijo…
ANÓNIMO

Yo siempre he pensado en que el amor tiene maneras de materializarse, y los fragmentos de esos escritos hechos por ese autor que has estado compartiendo son un claro ejemplo del arte materializado también en amor.

Es un honor muy grande que lo compartas y en cierta forma estas cartas tan simples y que están a millones de años luz de el talento y la sensibilidad de ese escritor te recuerden quizá lo que escrihió él.

Gracias por pasar y por hacer que un comentario sea mucho más hermoso que el post en si.

Un abrazo muy cálido desde esta tierra desértica y fría.

TQMG...