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50 Días (Día 10).

Han sido días de pocas palabras y muchas imágenes... Podría intentar dibujarlas en la imaginación de todo aquel que me lee, por medio de letras y palabras, pero hoy sólo las resumiré a los sentimientos y emociones que experimenté.

Imaginación:
Por la mañana, un periódico adentro de una fuente con agua estancada en un día de mucho viento... Imaginé que mil historias podrían contarse partiendo de ahí.

Regalos en Pasado:
Dicen que la vida todos los días nos regala algo, y un par de días antes, a mi me regaló un camino de muchos kilómetros, confeccionado con pensamientos, ideas imaginarias, la música que casi nadie oye; pero sobre todo la certeza de saber que siempre seré la chava de las manzanas en la mochila, listas para regalar...

Desconcierto:
Un hombre tirado en la calle, desesperación porque parecía invisible ante los ojos de todos... El miedo y el desconcierto siempre pueden más en una ciudad como esta, aunque ya fuera demasiado tarde, alguien se tenía que devolver...

Ternura:
Un Husky asomándose con timidez a través del zipper entreabierto de una mochila que pertenecía a un hombre relativamente joven, vestido con uniforme de guardia de seguridad... Era la hora del regreso a casa y me morí de la ternura al pensar que quizá era un regalo para su hijo... Si fue así, para ese niño o niña, el día de hoy es probable que se convierta en uno de los momentos más especiales que va a recordar para toda la vida... (Pensé en mi papá y en que ese tipo de cosas, aunque te conviertas en adulto, ya nunca las olvidas).

Eso es lo que hubo hoy... Cada segundo de luz y cada imagen que se devela a partir de eso, es como la pieza individual de un enorme rompecabezas que todos y cada uno de los días tiene una forma distinta... A esta hora de la noche, las piezas se colocan sobre la mesa (o si ya es muy tarde); quizá sobre la almohada; pero antes de partir con destino hacia el país de los sueños, te quiero dejar una pregunta escrita en un papel cuidadosamente doblado; escondida en un sitio donde quizá te pueda sorprender... Ese trozo hoja no dice nada concreto, es tan sólo para no despedir el día sin antes preguntarte: ¿cuáles son tus piezas y que historia puedes contarme a partir de allí?

¡Buenas Noches y Hasta Mañana!

Comentarios

Vane dijo…
uyyy muchas, yo también recuerdo que mi primera perrita me la trajo mi papá cuando yo tenía 5 años, desgraciadamente tengo pocas historias con ese ser que tanto amo, tanto extraño y se fue antes de tiempo, no las quiero mencionar porque me voy a poner triste.

Sigue la cuenta!
Tauro dijo…
excelente, me sigue facinando la forma de expresarte y la manera que ves cosas de las cosas mas simples y rutinarias, me gusta leerte y hasta lo vivo y en ocaciones me recuerdan cosas del mi pasado... en esto dias no he escrito nanda mi blog por que me da flojera(no estoy a costumbrado a leer ni menos a escribir)pero hoy entre a tu blog a leer unos dias mas por que sabia que me darias motivacion e inspiracion. gracias otra vez por tus letras..