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50 Días (Día 36).


Hay días en que las frases y letras de otras personas hablan y describen mucho más de lo que yo siento y podría contar. Casi siempre cargo un pequeño cuadernito, en el que voy anotando datos curiosos sobre temas interesantes sobre los que luego investigo. Cosas que escribo para no olvidarlas; pero a veces apunto también ahí, cosas que veo o de pronto me imagino, y no quiero que se pierdan en mi memoria. Fragmentos de pensamientos que de la nada me sorprenden; y también cosas especiales que voy encontrando; y aunque a veces no sean letras propias, me gusta plasmarlas sobre papel para recordar cuándo fue el día en que las encontré y me hicieron reflexionar sobre algo, o me produjeron algún sentimiento o emoción.

Ese es el caso del trocito que extraigo hoy de uno de los libros que más he disfrutado en este tiempo reciente... En este día, el tiempo que pasé entre sus líneas me provocó sentimientos que quizá ante el común de la gente me vuelven vulnerable, pero me encanta ser así, y me encanta identificarme con alguien, más cuando describe a la perfección lo que para mi también significa esta mágica costumbre de escribir.

"Escribo para no morirme por dentro. Escribo para sacar lo que se me queda atorado diariamente. Escribo para no arrastrar lastres de un año al otro. Escribo como escape, como terapia, como relajamiento, como disciplina, como ejercicio, como plomero que destapa cañerías, como si no pudiera existir sin hacerlo. 

Es, les confieso, algo aprendido.
Hay gente que vive sin escribir y vive muy bien. Yo no puedo hacer eso. Quizás si fuera más expresivo o extrovertido.

Pero no lo soy. Así que no tengo más remedio que escribir. Y escribir. Y escribir.

El tiempo se acelera cuando uno escribe. ¿Se han dado cuenta? Tres horas escribiendo vuelan. No las siento. En cambio, esas mismas tres horas—que es lo que dura un vuelo de Miami a Nueva York o a la Ciudad de México—pueden ser eternas en otras circunstancias. 

Escribir tiene esa intensidad de unir lo de afuera con lo de dentro. Por eso el tiempo transcurre a otra velocidad. Los relojes se descomponen cuando uno escribe; sus minutos y segundos son para otro universo".

Jorge Ramos
"El Regalo del Tiempo"

Me fascinó este texto, fue una de las cosas más valiosas del día, así como la noticia de que S.S. El Dalai Lama, visita la ciudad de México el próximo mes de septiembre... Aunque mis posibilidades son muy pocas, comienzo a alucinar barato; porque ha de ser increíble vivir una experiencia como esa... Por hoy, me voy a soñar despierta.

¡Hasta Mañana!

Comentarios

Vane dijo…
Hace un tiempo hice un texto que se llama: Yo escribo, aún lo lo ha leído nadie, ahí está para ser descubierto o para quedarse guardado, pero me sentí muy identificada con todo eso en azul que pusiste ahí, no sólo por lo que dice sino por el color también.

Y si...a veces lo que dice otra persona se queda, retumba, provoca sentimientos de todo tipo, así son las canciones por eso además de escribir amo la música!

Que dijo Pausini??? Yo canto!!! Y nosotras escribimos!!! que tendrá que ver jajajajajaja, pero me acordé de esa canción porque como mi texto se llama yo escribo, en fin...ya estoy divagando.

Seguro vas a hacer lo posible para ver al Dalai, y si no llegás a ir disfrutá este momento, todo lo positivo que te genera el soñar despierta con la posibilidad del viaje.

Te quiero mucho