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50 Días (Día 38).

Hola, ¿Estás ahí?... Yo sé que sí...

En estos días has estado demasiado silencioso, y aunque en el camino de ida y de regreso no hayas dicho nada en absoluto por medio de palabras, sé que me hablas siempre de otras maneras que yo, no siempre sé como interpretar o entender.

Te parecerá quizá muy loco, o tal vez te dará risa si te cuento que hoy te empecé a escribir una carta en plena calle... Bueno, sé que lo sabes, no por nada eres Dios ¿no?...

Lo que te cuente ahí, no será nada nuevo ni tampoco un secreto, eso es un hecho... Pero aún así, sentí nada más que era algo que debía hacer, pues en una carta le abres tu corazón por medio de letras a quien le escribes, es la manera de estar cerca cuando te sientes cada vez más lejos, y es un artilugio también para engañar a la nostalgia cuando extrañas tanto a alguien, pero a veces de nada sirve poderlo expresar.

Anoche aprendí de ti (o más bien comprobé una vez más), que salir a caminar sin importar que sea ya tarde, siempre es bueno cuando no sabes bien que hacer con las cosas que traes por dentro.

Ayer, mientras caminaba, me acordé que hace algunos años recorrí una buena parte de la ciudad en muchas salidas como la de anoche; cuando casi por una necesidad instintiva, necesitaba respirar aire fresco y distinto. Caminar con toda la velocidad que le fuera posible alcanzar a mis piernas, todo en un intento por dejar atrás mis propios pensamientos y quizá hasta en la desesperación huir de mi.

A veces lo lograba, a veces no... Otras bastaba con que abriera la mochila en ese parque donde tantos cuentos, cartas, correos y mensajes de texto salieron del alma en forma espontánea... Fue ahí donde también empecé a darme cuenta que eras tú quien siempre estaba, aunque fuera en silencio. 

En ese lugar aprendí y me acostumbre todavía más, a hacerte parte de mi vida diaria (es curioso, pero los templos comencé a sentirlos a ti tan ajenos)...  En ese parque, ha sido uno de los lugares donde más cerca te he sentido... Ahora que lo pienso, eso nunca te lo he contado.... Tal vez debiera anotar, para agregar en la carta que te escriba y me encantaría entregarte de una forma simbólica y especial... Porfa, que no se me olvide escribir en papel (para que quede ahí plasmado para siempre), como han sido todas y cada una de las veces que más cerca te he sentido y te he reconocido allá afuera.

Eso es lo que tengo hoy para ofrecerte. En  este inicio de semana me duele un poco el corazón, pero no es tristeza... La verdad no sé muy bien como explicarte, pero sé que lo entiendes bien. Supongo yo que es nada más que a las cosas que no sé manejar o que no está en mis manos resolver, se contraponen a todas esas ganas de ir llenando cada bolsita del alma con un montón de vivencias que tengo pendientes por experimentar... Un viaje en carretera, ver el atardecer desde un globo aerostático, escribir desde un campo lleno de luciérnagas, idear y planear como hacerte llegar esa carta (que me da la impresión de que creo que ya te la estoy escribiendo aquí); volver a encontrarme con el mar y que él me sorprenda y me ayude a exorcizar el miedo a las profundidades, con el arribo de las ballenas.

También poder agregar a la bitácora de viaje dos experiencias nuevas... Una de ellas muy grande, y otra más que hable de reencuentros que por ahora considero inciertos y casi imposibles... Sé que eso matizaría de colores brillantes y únicos mis páginas, pero aún es muy pronto y yo no sé lo que vendrá... Creo que eso mejor te lo dejo a ti.

Este Lunes también pienso que a 12 días de que termine este reto, cada uno de mis escritos ha salido de una manera muy distinta a la que yo me imaginé hace más de 1 año en el parque... Gracias por los atardeceres y por quien me enseñó en su momento a soñar con los ojos abiertos, gracias por todo lo que tengo y no tengo, gracias por haberme hecho como soy ahora (aún con los defectos)... Pero sobre todo, por acompañarme todos los días, aunque yo no tenga todavía un lugar, y darme a diario, un motivo para creer y volver a escribir.

¡Hasta Mañana!

Comentarios

Salir a caminar asi porque asi es la ondita

bueno a mi me gusta mucho y mas cuando ya es tardecito porque esta fresco el clima, nada que ver con el calor horrible del dia ¬¬

Cuidate
Vane dijo…
De la forma en que lo hagas Dios va a recibir esa carta.