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50 Días (Día 44).


Hoy fue día de limpieza exhaustiva... Me deshice de muchas cosas que a nivel material llevaba mucho tiempo guardando y ya no debería tener ni siquiera conmigo... El resultado fue, a nivel físico: mucho más espacio disponible; mientras que a nivel interior: me quedé pensando mucho en algo que siempre le escucho decir a alguien con quien he convivido muchos años de mi vida, y que siempre dice que hacer eso, es como darle oportunidad a que todo lo nuevo venga y ocupe un lugar.

"Por dentro" también me sentí bien... Escribí algunas cosas que no quería enviar por correo, ni tampoco plasmar en otro espacio que no fuera el mío... Sentí que debía hacerlo, fue algo que me nació de corazón hacer, porque a pesar de los errores cometidos y de que estoy más consciente que nunca que yo misma he ido perdiéndome de muchas cosas en el camino; sé reconocer cuando estoy mal y nunca lastimaría a propósito a alguien, y más si ese alguien es una de las personas que más quiero.

Recién estaba pensando en todo esto y deseando con todo el corazón que alguien apareciera; y eso sucedió... Tal vez fue casualidad o simple coincidencia... Sea lo que sea que haya sido, se lo agradezco a Dios porque yo lo necesitaba así.

También fue un día de visualizar planes a futuro... El camino hacia un sueño y los pasos que hay que seguir para poder "reabrir" la bitácora de viaje y plasmar en ella nuevas historias; todavía no están bien delineados... Pero si algunas cosas salen como creo que saldrán; el día de mañana, es posible que el boleto que garantiza los kilómetros recorridos hasta la ciudad de México se materialice... Y ya a partir de ahí quedan todavía cosas pendientes, pero ya Dios dirá... Solamente ÉL tiene la última palabra.... Yo no sé todavía... Lo único que puedo decir al respecto es que ese viaje implica una experiencia increíble que de todo corazón me gustaría vivir.

Mientras eso es o no posible, muchas ideas en desórden se agolpan en mi cabeza en forma de planes o de pretensión de itinerario para aprovechar al máximo la estancia en una ciudad tan mágica como lo es el Distrito Federal.


- Obra de teatro de Odin Dupeyron (la que hace con el guapo de Mauricio Ochmann, o el monólogo: "A vivir"), cualquiera de las dos opciones, sería todo un logro porque todas las semanas tiene los boletos agotados... Por lo que tendría que considerar estancia hasta el fin de semana.
- Curso de reprogramación positiva - "Dishka" (para conocer al Chavo Nueva Tierra)... Eso tendría que ser en fin de semana también.
- ¡Visita a Casa Tibet! (Obligada y entra en el primer lugar de la lista).
- Me encantaría volver a las pirámides, pero es un viaje muy largo y a las afueras del D.F... ¿Qué tal "La Cineteca"? ¿otra visita a Grupo Imagen?, o quizá la obra de Marco Treviño... Todo depende de las distancias entre un lugar y otro...
- Me fascina también la idea de poder grabar audios o salirme por la mañana a caminar hasta llegar a un punto de la ciudad donde pueda sentarme a escribir cartas para compartir el viaje a la distancia... ¡eso sería padrísimo realizarlo otra vez!

Nada es seguro todavía, y estos son sólo bocetos de sueños... Lo importante aquí hoy es que mi corazón lo está visualizando ya y a nivel realidad yo estoy haciendo todo lo que está a mi alcance por que sin importar como quede la lista de actividades, el viaje hasta allá sea una posibilidad.

Inka, el águila real (fotos propiedad de Fernanda Familiar)

Algo que también quiero compartir hoy es que en este inicio de semana, en el programa de Fernanda Familiar hablaron sobre cetrería y las águilas reales como especie; más allá del símbolo patrio que para todos los que somos mexicanos representa.

El programa fue muy interesante, lo primero que recordé fue que hace algunos años atrás leí una novela muy buena sobre el tema, pero lo relevante no fue eso, sino que hoy me quiero quedar con la reflexión que hizo Fernanda (me encanta cuando hace ese tipo de cosas).

"Inka" y Fernanda Familiar en la cabina donde se transmite el programa "Que Tal Fernanda", dentro de las instalaciones de Grupo Imagen.

A medida que entrevistaba a la persona que ella tenía como invitado y era el encargado de cuidar a "Inka" (que así se llama esta impresionante ave que ustedes ven en las fotos), me sentí muy identificada con Fernanda, porque empezó a hablar de todas las cosas que ella quería hacer o que en su momento soñaba y que gracias a su carrera dentro de los medios, había podido tener la posibilidad de ir cumpliendo o realizando; y me encantó eso, porque tal vez a una escala mucho más pequeña, pero lo que ella decía era como estarme escuchando a mi misma... Yo también he aprendido y conocido muchas cosas gracias a esta carrera que no me arrepentiré nunca de haber elegido; y al igual que a Fernanda, me faltan muchas cosas todavía por vivir y experimentar (una de ellas puede que sea en este posible viaje).

Lo que más me gustó del programa de hoy fue lo impresionada que Fernanda estaba con la mirada y la majestuosidad de "Inka", el águila real...  Y lo más hermoso fue escucharla decir al micrófono que en este día le agradecía a la persona que tenía como invitado, porque sin él saberlo, este lunes hizo posible el que había sido uno de sus más grandes sueños:  poder estar lo más cerca posible de un animal tan impactante como ese (cuando ella estaba describiendo todo, yo trataba de imaginarme lo que se sentirá tocar un ave de esa especie).

Me dio emoción porque recordé el día que me tocó ver un halcón volando muy bajo en el parque al que siempre iba; y porque eso habla también de que Fernanda, siendo una mujer que como periodista ha tenido oportunidad de vivir muchas cosas interesantes, es una persona sencilla y con una gran capacidad de asombro... Eso es algo que sin importar la profesión que cada persona tenga, o la edad, o a lo que se dedique, nunca, ninguno de nosotros deberíamos perder...


Como podrán leer fue una tarde de muchos pensamientos y emociones... Antes de cerrar el día y después de compartir un poco de lo que pasa por mi cabeza y mi alma en este momento; finalizo el Lunes con el pensamiento de que a pocos días de terminar este reto de compartir 50 días de mi vida; me empieza a entrar un poco de nostalgia... 

Tal vez el resultado no se parece en nada a lo que yo me imaginé hace más de 1 año en el parque; y la nostalgia quizá se deba a que me estoy acostumbrando a escribir casi a diario... No sé lo que venga más adelante, pero gracias a Dios por los sueños, las posibilidades... Por dejarme compartir las letras que materializan lo que soy y lo que pienso con todo aquel que pase por aquí.

¡Hasta Mañana!

Comentarios

e___e

el águila me observa


xDD

oie pues sip, es bueno de vez en cuando deshacerse de cosas yo tambien lo hice hoy n___n

cuidate muchote

byE
Martuchis dijo…
AVECILLA: Pues es que si ha de ser impresionante que un águila real te mire... Si así en foto, te impacta ver su tamaño, ahora entiendo porque Fernanda estaba tan asombrada.

Si vi tu post y parece que nos pusimos de acuerdo. A mi no sólo me quedó más espacio, también mi cuarto se veía más bonito.

¡Buen Martes!
Claudia Monica dijo…
Marthita
Que bueno que lograste deshacerte de ciertas cosas y asi da uno oportunidad a que lleguen cosas nuevas.

Que padre lo de Fernanda, a mi me encantas las aguilas. Me parece un animalito tan maravilloso, impone mucho su presencia.
Vane dijo…
Para empezar me alegra mucho que haya aparecido alguien, son señales de que no estás nunca sola, hay otras personas que seguramente en este momento están pidiendo cosas y el silencio es la respuesta.

Sobre el momento que le toco vivir a Fernanda supongo que fue todo muy mágico, más si era algo que ella tanto quería hacer, a mi me tocó una vez acariciar un halcón, soy algo lanzada y no me da miedo acercarme a los animales por muy peligrosos que estos se vean, yo era muy chica y en ese momento fue algo impactante, lástima que hace tanto de eso que no lo recuerdo muy bien, pero lo viví y fue una más de las tantas experiencias vividas junto a los animales, y son cosas que volveré a repetir una y mil veces cada vez que se me presenten.

Me alegro mucho que sea posible realizar ese viaje y todo ese paquete de cosas que están en la lista, ojalá puedas realizar todas, y sino las que puedas, seguro te van a llenar el alma y les vas a sacar el jugo a cada una como lo has hecho siempre.

Mucha suerte, y que en el futuro vengan más bitácoras para llenar algún álbum de fotos, o ese personal que se lleva muy adentro y se quedan para siempre.

Te dejo un abrazo!
Martuchis dijo…
CLAU:
Pos si tiré un montón de cosas y me sobró tanto espacio que ya no sabía ni que poner, hasta el escritorio desocupé... Ah eso si no tiré mi autógrafo de Eugenia León... Ya ves empecé buscando mi cuaderno con las notas que tenía de la biblioteca central y que quería usar para el blog y terminé haciendo limpia.

Sobre las águilas, a mi me impresiona lo majestuosas que son y la fuerza que deben tener en las garras.

VANE:
Efectivamente esa persona apareció y eso me hizo bien... Lo único que quiero es estar en paz y bien con esa persona.

Por otro lado, es verdad, a veces las peticiones son en silencio y Dios las escucha muy bien.

Gracias por compartirme tu anécdota del halcón y ojalá puedas vivir otras experiencias en el futuro con alguna otra especie que te regale un momento padre y de mucha paz, si tienes una conexión especial para ese tipo de cosas, así que ojalá no sea la última vez que te toque vivir algo como eso.

Gracias por tus buenos deseos para ese viaje y tu sabes que a donde quiera que voy siempre de alguna manera estás presente tu.

Un abrazo para ti también.