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"El Regalo del Tiempo".


Hay libros que tú buscas y otros que te encuentran.... A mi este libro fue el que me encontró.
Eso sucedió un día cuando estaba leyendo una nota periodística de las que Jorge Ramos escribe y las cuales trato de leer siempre (por que leerlo a él te puede dar un panorama muy completo y veraz sobre cualquier tema de actualidad); y en esa ocasión, buscando información sobre otro de sus libros donde mencionaba algo que me llamó la atención sobre la corresponsalía de guerra; me sorprendió descubrir de pronto, que había escrito uno que era más personal que periodístico.

Siempre he creído en la magia de las cartas y de entrada eso fue lo que me hizo querer leerlo. Este libro son 15 cartas que él le escribe a sus hijos Paola y Nicolás, para contarles de una manera muy cálida y entrañable como ha sido su vida, pero más que eso, revelarles el porque de muchas de sus decisiones; aconsejarlos sobre su camino en el futuro; en pocas palabras les abre por completo su corazón.

Me identifiqué con él en muchas cosas (como en eso de escribir cartas a futuro, destinadas a las personas que quieres), y me encantó que se muestra ante ellos como un padre muy humano, que habla desde su experiencia (como hombre y como periodista); pero sin ocultar sus defectos 

Jorge Ramos con sus dos hijos, en una foto que él eligió como la portada de su libro, porque dentro del mismo la define como uno de los momentos más felices y perfectos de su vida.


El libro comienza  narrando como en el año 2004 estuvo a punto de morir en un accidente de auto, y como su vida cambió a raíz de eso. Fue en una ocasión cuando él iba manejando de camino a una cita con su dentista; y después del incidente, aunque Jorge le contó lo que había pasado sólo a una persona, se sentía angustiado y trataba de minimizarlo, pensando que había vivido cosas mucho peores como corresponsal de guerra; pero a partir de ahí; él cambió radicalmente su manera de ser, dice que empezó a quitarse las capas con las que protegió sus emociones durante mucho tiempo, y empezó a resolver ambigüedades, mentiras y malentendidos en sus relaciones personales. Se deshizo de cargas emocionales y en ese proceso algunas personas a quienes consideró como sus amigos y amigas, se fueron quedando en el camino.


En este primer capítulo, es impresionante como él comparte que esa tarde, luego de sobrevivir a ese accidente en el que pudo haber fallecido y dejar solos a sus hijos, una vez que ya estaba con el dentista y esté le estaba raspando los dientes; el dolor lo hizo sentir más vivo que nunca y es ahí cuando él mismo define: "La Muerte se encuentra en lo más cotidiano" y "El dolor es, también vida".

También como consecuencia de ese incidente, cambió su manera de escribir, Jorge dice que el edificio donde trabajaba en ese entonces, siempre escribía de cara a la pared; y cambió eso por un escritorio que da a la ventana con jardin, volvió a escuchar música después de muchos años de no hacerlo, y para eso se compró un iPod, y dice que para él, escuchar música fue como quien busca agua con gran desesperación.



En concreto, el incidente en el auto fue la gota que derramó el vaso; porque llevaba muchas emociones reprimidas a raíz de la guerra.


La verdad es para mi un poco difícil reseñarles este libro porque todo, de principio a fin, te toca por dentro. Empezando por el título (que me encanta como define el concepto de tiempo); y de las partes que más me gustaron está: cuando recuerda una anécdota de cuando él era niño; y en una ocasión entró a la recámara donde estaba su madre y la encontró leyendo. En ese momento, cuando ella lo vio llegar, cerró el libro y lo dejó a un lado, para luego sonreirle y pedirle que se acercara. Entonces Jorge dice que en esa ocasión, además de regalarle seguridad y atención, él sintió que el tiempo de su madre era su propio tiempo.


Otra anécdota que cuenta es que un día, su mamá le preguntó: ¿si creía en la felicidad?; Jorge tenía 10 años de edad en ese entonces; y aunque al principio le desconcertó la pregunta; ella le dijo que la felicidad está en pequeños momentos, no es permanente, y ahora él está convencido de que ese día despertó


Por lo que comparte en el libro, su madre es una mujer excepcional y fue de ella quien aprendió que la felicidad viene a borbotones y que cuando no estás a gusto con tu vida, hay que rebelarse y romper con los esquemas, porque si no te ahogas. Una de las lecciones que han sido más difíciles para él pero más valiosas; ya que para él su madre fue una mujer que dejó a un lado sus propios sueños para cuidar a su familia; pero una vez que él y sus hermanos ya fueron grandes, su madre se inscribió en la universidad y cuando él se la encontraba en los pasillos de la facultad, se ponía a pensar en que su madre estaba viviendo una especie de juventud atrasada.

Sobre su padre, hay una carta también muy emotiva (que le escribió después de que él ya había fallecido) y en la que le habla de las cosas que impidieron que su relación fuera mucho más cercana durante muchos años. Jorge define a su padre como "El Arquitecto que quería ser Mago"; como una manera de dar a entender que con el paso de los años, él comprendió que su padre fue un hombre que quizá también tuvo que dejar de lado lo que en realidad quería ser, para no defraudar a su propio padre, y ya siendo la cabeza de una familia; jugar siempre el papel del hombre fuerte y decidido para sacar adelante a sus hijos.

Desde esa perspectiva, Jorge Ramos les expresa a Paola y Nicolás, que aunque él se quedó con muchas preguntas para su padre, no quiere que eso mismo pase con ellos.


Algo que también es muy interesante, es que desde el plano profesional; este gran hombre y periodista les comparte a sus hijos las cosas que más le han dado miedo y lo que ha aprendido luego de haber visto tantas guerras. Comenta por ejemplo que el mejor baño de su vida fue en un hotel de Afganistán en medio de la guerra, que estar en zona de conflicto lo llevó a ser mas despreocupado de las cosas materiales.

De ese capítulo, te atrapa cuando describe la experiencia de haber conocido a una niña que se llamaba Jehona, quien tuvo la mala suerte de perderse en un campo de refugiados en Macedonia. Para poder entrevistarla, ella hablaba en albano, un adulto le traducía lo que ella respondía al macedonio; su traductor lo pasaba al inglés y entonces Jorge lo apuntaba en  una libreta en español.

Él dice que los niños de la guerra te tocan mucho; y en ese sentido cuenta que una niña que se llamaba Ardiana y que le sonrió cuando lo conoció; a él le impactó tanto, que a pesar de que nunca habló con ella, se quedó pensando en que ella era alguien, que sin importar que lo había perdido todo, nunca dejó de sonreir.

Me encantaría contarles un montón de cosas más; pero creo que es mejor que si tienen oportunidad, cada uno de los que leerán esta reseña, descubran todas estas historias escritas por un hombre que hasta con sus defectos físicos; expone sus aciertos y errores como ser humano (y eso no cualquiera tiene el valor de hacerlo).

Es un libro realmente hermoso.... Me sentí muy identificada con él en muchas cosas; me encantó que expresó algo en lo que yo constantemente pienso, de que ojalá los momentos que has vivido se pudieran seleccionar y y unir con otros donde han estado personas que te hubiera gustado que coincidieran en espacio y tiempo y por algo no fue así.

Además de que me hizo pensar mucho en las cartas que yo misma escribo (y aún no han sido leídas), en mis amigas cercanas que han tenido ya la enorme bendición de ser madres; en mi propia familia y en la persona que más me conoce y confío con el corazón abierto y los ojos cerrados.

Más adelante quiero leer otros de los libros que ha publicado (empezando por el de "Los Presidenciables") y este; seguramente lo voy a volver a leer muy pronto (la verdad me encantaría compartirlo con alguien... Sí Tú, Tú... no te hagas).

No quiero hacer esta reseña literaria todavía más kilométrica (ya saben que cuando me emociono con algo me pierdo)... Pero bueno, por eso ya para cerrar el post, les transcribo aquí algunas de las frases que están entre estas cartas escritas por Jorge Ramos y un pequeño extracto de uno de los capítulos, para que se den  una idea de porque razón es un libro que no se deben perder. Creo que si antes lo admiraba como periodista; hoy ese sentimiento se ha fortalecido también con un profundo respeto hacia él como ser humano y profesionista (¿Se imaginan lo padre que ha de ser poder conversar con él)...


-"Las guerras te crean una coraza en el corazón. No importa si eres soldado, periodista, médico, observador o civil. Te tapan los sentimientos".


- "Cuando alguien te regala libros es como si se preocupara a fondo de tu desarrollo espiritual".


- "No me gusta robarle el tiempo a otros ni que me lo roben a mi".


- "La felicidad no llega, se busca".


- "Viajar solo con tu padre o madre no tiene igual, se generan lazos y confidencias imposibles de forjar en otras condiciones".


- "Amar es dar tu tiempo" (¡esta me encantó!, porque es verdad lo más valioso que una persona tiene y puede regalarle a otra es su tiempo)

- "Los reporteros queremos ir a los lugares que el resto del mundo trata de evitar".

- "La guerra es la absoluta confirmación de que fallamos, de que no pudimos conversar, de que no somos tan listos como pensamos, de que no hemos aprendido de los que pelearon (y murieron) antes que nosotros".

- "Cuando el amor pega es imposible esconderlo. No lo intenten. Déjenlo fluir. Que se muestre, que se note, que los demás lo sepan. Pero, sobre todo, que lo sepa la persona a quien aman. Es una de las maravillas de estar vivo".




Hay momentos—¿se han dado cuenta?—en que todo embona y las piezas caen en su lugar. El otro día, hace poquito, tuve uno de esos momentos.




Estábamos jugando fútbol en el jardín, Nicolás, la tarde era perfecta, con un atardecer entretejido de azul claro y naranja, ni frío ni calor, ni hambre ni sed, no tenía nada pendiente ni ningún otro lugar a donde ir, cero preocupaciones, la familia y los amigos bien, tú ibas a patear la pelota hacia la portería y yo trataría de pararla, y de pronto, me detuve una fracción de segundo para reconocer que todo estaba a tiempo y en su lugar y que en ese instante—en ese preciso instante—fui inmensamente feliz.
Les deseo, Paola y Nicolás, muchos momentos como ese.


"El Regalo del Tiempo, Cartas a mis Hijos"
Jorge Ramos
Ed. Harper Collins Publishers



Comentarios

Vane dijo…
El tiempo nos da regalos, yo quiero uno, uno que me traiga oportunidad de volver a empezar, de trabajar sobre eso me encargo yo.

Suena muy interesante el libro, y más si es tan personal y va dedicado a seres tan importantes como sus hijos.

Te dejo un abrazo.
Martuchis dijo…
VANE:
De todo corazón deseo que así sea para ti.
Mr. Magoo... dijo…
Este post me llego bastante y me informo mucho. Jorge Ramos se me hace uno de los pocos tipos de los noticieros de television que tiene mucha credibilidad pero sobre todo integridad. Voy a buscar su libro, creo que su vida tiene mucho que ofrecer, la manera se ha aventado por lo que quiere y lo ha logrado, que se yo, no se porque, me llego.
Saludos y gracias por postearlo.