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Día 3: Encuentro en el Estadio Azul.

Domingo 11 de Septiembre, 2011.
...Otra vez el día comenzó muy temprano... Antes de las 6:00 de la mañana yo ya estaba en la calle y a bordo de un taxi, de camino hacia El Estadio Azul. Todavía no amanecía, y esa mañana hacía frío; pero lo bueno fue que desde antes de salir de Cd. Juárez, se me ocurrió cargar en el equipaje una chamarra.

Era Domingo, fecha en que sería el último evento programado por Casa Tibet: un encuentro masivo en lo que es la casa del equipo de fútbol Cruz Azul (de ahí el nombre del estadio). La conferencia que el Dalai Lama iba a impartir en ese lugar se titularía: "Hallando la Felicidad en Tiempos Difíciles", y mientras trataba de imaginar como sería ver a un personaje de esta trascendencia, presentarse en un lugar como ese, (sin ser un cantante o celebridad); pensaba también al mismo tiempo en lo impresionantemente diferente que son las calles de la ciudad de México cuando no hay tráfico y aún es de madrugada. 

Esta vez el punto donde sería el evento si quedaba bastante lejos del hotel; y como ya en muchas otras ocasiones me ha pasado; al recorrer las calles de una ciudad que no es la mía, cuando todavía aún duerme, me hizo tener la percepción de que estaba viviendo como si estuviera adentro de un sueño.

Por dentro me sentía muy tranquila. Si había algo... (o más bien alguien que me preocupaba mucho); pero a nivel individual; mi alma y mi corazón estaban muy en paz. De camino hacia el punto donde sería ese último encuentro con el Dalai Lama, se me ocurrió dar los "buenos días" a mi familia a través de un mensaje de texto, pero creo que era muy temprano... Nunca tomé en cuenta la diferencia de horario, porque nadie me contestó.


Todavía estaba muy oscuro cuando el taxi me dejó lo más cerca que pudo de la entrada del estadio; y a pesar de que faltaban poco más de 3 horas para que diera inicio el evento; en los alrededores del lugar, ya había bastante gente formada y el ambiente era como de fiesta.

Cuando yo llegué ya había un área de acceso para gente de prensa; y pude reconocer a casi todos los mismos reporteros que estuvieron desde el primer evento. La gente del Staff de Casa Tibet iba y venía; el jefe de prensa muy amable nos comentó que ya pronto nos darían acceso al interior del estadio. Mientras todo eso sucedía, el amanecer parecía no tener ganas de llegar, pues todo indicaba que el sol, en su lugar, enviaría en esa mañana, un ambiente gris fabricado con montones de nubes cargadas de lluvia.

A mi me tocó estar detrás de un reportero y un camarógrafo de Televisa, quienes se pusieron a conversar con otro periodista (no sé a que medio pertenecía); pero su plática fue muy chistosa, ya que por esos días estaba muy reciente el escándalo en el que se vio envuelto el periodista Carlos Loret de Mola.
Con tres hombres reunidos, y conversando sobre ese tema ya se imaginarán que todo el tiempo que permanecí ahí esperando para poder entrar al estadio, aquella parecía una charla de señoras de lavadero. 

Uno de ellos volteaba de cuando en cuando y se dio cuenta que yo sólo me reía en silencio de todas las burradas que ellos tres estaban diciendo; pero luego fue como si de pronto yo me aislara, porque mientras esperaba se me ocurrió ponerme a escribir.

Mi pequeña libreta de notas fue una vez más el refugio en el que pude aislarme del mundo exterior. Todavía seguía escribiendo una carta sin tiempo; cuando sin sentirlo el tiempo ya había pasado y la fila formada por la gente de prensa comenzó a avanzar en señal de que por fin se había abierto el acceso al lugar.

La entrada fue muy rápida, nosotros éramos pocos comparados con el resto del público que también esperaba para poder entrar al evento del Dalai Lama. Hicimos un recorrido bastante largo a través de una escalera de cemento que parecía interminable y que en descenso iba a dar a los vestidores en los que durante los partidos de fútbol permanecen los jugadores del equipo; y que al final conecta con un pasillo que desemboca en una de las salidas laterales a la cancha.


Cuando llegamos ahí, ya el estadio se estaba llenando también, pues casi al mismo tiempo que nosotros, por las demás puertas se permitió el acceso del público en general. Era poco antes de las 8 de la mañana, y mientras la gente se acomodaba en sus lugares en medio de una mañana fría y bastante húmeda; nosotros nos encaminamos directo hacia la zona designada para prensa, y que se ubicaba en uno de los espacios laterales a donde estaba colocado el escenario.


Era bastante la gente de prensa, pero al igual que el público en general, seguían llegando más reporteros con su equipo listo; y la primer impresión compartida fue que el área para reporteros estaba bastante alejada del lugar donde estaría el Dalai Lama y desde esa ubicación no era un buen punto ni para levantar imágenes ni tomar fotografías.

Una vez más, los organizadores comentaron que la decisión de colocar ahí a la gente de prensa era por disposición del estado mayor presidencial, pero los organizadores, tras ver que la petición de todos los reporteros (incluso hasta los de radio) era que nos reubicaran en otro punto, comenzaron a gestionar para que nos dieran otro espacio lo antes posible.


La primera medida que la gente del staff tomó, fue tratar de organizar a la gente de los distintos medios en varios grupos que supuestamente iban a pasar de 10 en 10 por las áreas laterales del escenario (algo parecido a lo que hicieron en el Metropolitan).

Todos nos apuntamos con un chavo que traía la lista de todos los medios que se acreditaron, y que ellos usaron en cada uno de los eventos para confirmar que medios asistieron. A mi me tocó con el segundo grupo, pero al final, esa medida no se llevó a cabo porque lograron cambiarnos de lugar. A pesar de que no era tan cerca tampoco, por lo menos quedaba de frente al escenario; ya que era el área de banca durante los partidos de fútbol.


Unos minutos antes, el evento ya había empezado, al primero que vimos pasar fue a Richard Gere, quien entró caminando y atravesó la cancha por completo con toda la naturalidad del mundo, que cuando quisimos tomarle fotos, ya era demasiado tarde... Poco después de eso, las pantallas se encendieron y una vez más vimos el video que reseñaba en pocos minutos toda la vida del Dalai Lama. Posterior a eso Tony Karam,  fue el encargado de abrir el evento una vez más.



Me gustó, porque en su discurso inaugural, el director de Casa Tibet; a pesar de que agradeció a toda la gente y empresas que hicieron posible que la visita de Su Santidad fuera una realidad; se notó que cada una de las palabras que expresó, fueron honestas y de corazón. Su discurso no se sentía como los de los políticos, que son demasiado acartonados y llenos de demagogia; al contrario, yo creo que todos los que lo estábamos escuchando sabíamos de antemano el esfuerzo que Casa Tibet, (la representación más grande que existe en Latinoamérica para la comunidad budista); llevó a cabo durante meses. 

Tony destacó que haber traído al Dalai Lama a México literalmente "Nos costó un brazo y la mitad del otro", y al afirmar esto; él lo hizo refiriéndose a todas las dificultades que tuvieron que sortear, y van más allá de la inversión en dinero que implicó todo esto.  

Las más de 30 mil personas que se reunieron esa mañana para escuchar hablar a una de las joyas vivientes del budismo, estaban tan conscientes de eso, que Tony se ganó un aplauso espontáneo cuando al finalizar su discurso inaugural parafraseó a Buzz Light Year, el astronauta de Toy Story, al afirmar que a pesar de todos los contratiempos, el Dalaí Lama estaba esa mañana del 11 de Septiembre en territorio mexicano y haber logrado lo que parecia imposible era la clara muestra de que trabajando se puede llegar hasta "El infinito y más allá".


Luego de eso el escenario fue cedido para que la cantante tibetana Kelsang Chukie Tethong, abriera con su música aquella mañana tan especial en la que personas de todas las edades, decidieron destinar esa mañana de Domingo, para aunque fuera desde lejos, escuchar y aprender del Dalai Lama.

A pesar de que por momentos el cielo parecía dar muestra de que un momento a otro un buen aguacero se dejaría venir, el ambiente para la gente que estaba de prensa, fue un poco más relajado. Después de tomar fotos aquí y allá, yo fui y me senté en el pasto, justo al lado de donde todos los reporteros de televisión tenían sus tripies instalados con todo y cámara.

Eso fue lo que me permitió concentrarme como espectadora en el evento; y ahí fue cuando descubrí lo mágico que eran las canciones de esta mujer. Sus letras no sólo hablaban de las tradiciones y costumbres del Tibet, sino que contaban historias fascinantes y legendarias sobre un cisne que habitaba un lago y se tuvo que marchar cuando éste se congeló. 

Otra canción contaba la leyenda de un caballo muy hermoso, que era montado por un jinete que también era muy guapo; además de otra fábula muy hermosa que hace referencia a que los tibetanos creen que en la luna habita un conejo. Según la historia, ese conejo se encuentra congelado, y eso significa que cuando estás enamorado y esa persona no te corresponde, no debes aferrarte... 


Chukie Tethong, se despidió tras cantar el himno nacional del Tibet y expresar una plegaria previo a que el Dalai Lama apareciera en ese escenario. Luego Tony Karam volvió a tomar la palabra, pero esta vez para dar la bienvenida nuevamente a Richard Gere, quien una vez más sería el presentador de Su Santidad. A pesar de que el sonido del motor de los aviones volando a poca altura (por la proximidad con el aeropuerto) de pronto se hacía muy evidente; la sencillez de las palabras que fueron parte de la presentación que hizo el actor norteamericano, no perdieron en ningún momento emotividad.

"¡Buenos días México!, tenemos un poco de ayuda del aeropuerto ahora... Estoy verdaderamente conmovido por la enormidad de este evento, es un extraordinario honor para mí estar aquí. 
En México, en esta extraordinaria ciudad, este extraordinario país y bello, con una rica historia cultural, lleno de extraordinaria creatividad y de espíritu. Una cosa que siempre veo cuando visito Latinoamérica, pero en particular México, es esta increíble capacidad que ustedes tienen para la añoranza espiritual. 
Esto es algo muy profundo de ustedes y sé que toda la gente en el mundo, sabe esto...

Este es un día especial por muchas razones. Hace como una hora hablé con mi esposa en Nueva York... Recuerden que hoy es 9-11 de Septiembre; y para nosotros en América es un momento muy importante de no olvidarse... Yo el día del ataque a las Torres Gemelas estaba con Chökyi Nyima Rinpoche, que es mi maestro budista. 

Era un día hermoso, me levanté temprano en la mañana y conduje hasta Massachusetts donde se llevaba a cabo un retiro, y era un día tan hermoso en que descapoté mi convertible, ni siquiera prendí la radio y 3 horas después llegué al centro de retiro donde todo mundo estaba sollozando... 

Pero fue un día increíble de vivir atravesando por tanta turbulencia, tanta violencia, pero el estar al lado de un gran maestro budista, nos permitió transformar la experiencia en perdón, compasión y amor. Entender que todos somos dignos de ser redimidos.

Así que el estar aquí todos juntos, con uno de los más grandes maestros espirituales que ha caminado por la tierra a lo largo de su historia; en esta tan especial fecha: 9-11, es algo enormemente significativo.... Y que todos los que fuimos magnetizados para estar aquí juntos con el Dalai Lama, tenemos una conexión muy profunda, y honda dimensión de compromiso con el amor y la bondad y la responsabilidad universal.

Así que creo que todos nosotros estamos aquí por la misma razón: queremos vernos separados del sufrimiento, y de alguna manera lograr acceder a una dimensión genuina, profunda y duradera de felicidad y bienestar".


Después de estas palabras, Richard hizo referencia a un poema con más de 800 años de antigüedad, escrito por Yalal ad-Din Muhammad Rumi, un poeta persa, y que en esa mañana él sintió que era adecuado para dar la bienvenida a la XIV reencarnación del Buda de la Compasión:

"Ven, ven... Quien quiera que tú seas, aquel que tiene el espíritu por vida...
¡Ven! Este no es un lugar para la desesperanza… Incluso si has roto tus votos cientos de veces... ¡Aún ven!

Así fue la introducción, seguida de una calurosa oleada de aplausos y porras por parte de la gente para recibir al Dalai Lama. La ovación se prolongó durante varios minutos, pero todavía no era momento de que Su Santidad apareciera y sobre el mismo escenario donde él estaría, Tony Karam presentó al Colegio Inter-religioso de México, que representa a las diferentes organizaciones espirituales, y que está conformado por griegos ortodoxos, luteranos, católicos, hinduistas, y obviamente budistas... (El Dalaí lama preguntaría después ¿si había entre el público alguien que perteneciera a las etnias de México? y por suerte si había una persona, que fue invitada a sentarse junto a todos ellos durante el resto de la charla).


La verdad fue muy curioso, porque una vez que el Dalai Lama salió a impartir su plática; las nubes se disciparon, y aunque el color gris en el cielo no desapareció del todo, el sol se hizo visible y comenzó a calentar no sólo el ambiente, sino el corazón de todos los que estábamos ahí.
Él llegó una vez más acompañado de su traductor, el Sr. Gerardo Abboud, y su fiel acompañante, el Venerable, Gesshe Lhakdoor.


En un Domingo como ese, fue impresionante que por primera vez en El Estado Azul, durante un evento de ese tipo, no se tiró basura. Fueron 2 horas completas en las que el público guardó absoluto silencio y el ambiente que se percibió fue de total armonía y paz.

Mucha gente se recostó en el pasto, había varios jóvenes con banderas del Tibet (supongo yo que eran alumnos y algunos de los voluntarios que participaron coordinando el acceso del público). Otros cuantos tomaban notas; pero lo que más me llamó la atención; fue una pareja muy joven que llevaba a su bebé casi recién nacido, y que los chavos que eran parte de Casa Tibet, se dieron tiempo no sólo para sentarse a escuchar la plática de Su Santidad, sino que también en ese inter, mostrar el apoyo de nuestro país hacia el Tibet.




El nombre que dio título al evento resume lo que esa mañana el Dalai Lama compartió con todas las personas que fueron a escucharlo. El Budismo, a través de El Camino Octúple y Las Cuatro Nobles Verdades, brinda muchas herramientas aplicables a la vida diaria de cualquier persona.


En ese sentido, para mí, el haber podido tener la oportunidad de estar allí, fue como refirmar todo lo que desde meses anteriores había estado leyendo.
Algo muy especial que me sucedió, y que quiero escribir en esta Bitácora de Viaje para no olvidarlo, es que hubo un momento en que estando sentada sobre el césped de la cancha, yo estaba poniendo atención a todo lo que el Dalai Lama estuvo hablando, y hubo un momento en que de pronto me perdí... No sé que pasó, pero tan sólo escuchaba lo que él decía y no pensaba en otra cosa.


El calor del sol, que tenía sobre mi espalda había ahuyentado al frío por completo. No tenía sed ni calor, pero tampoco pensaba en nada, y ese fue mi momento perfecto, porque por primera vez en mucho tiempo no necesitaba ninguna otra cosa, todos mis sentidos estaban enfocados tan sólo en el momento presente; me sentía tranquila y a gusto conmigo misma; y me encantó experimentar ese estado.



La chica que está recargada de espalda a él es la actriz que no supe quien era.

Cuando abrí los ojos, las horas prácticamente se habían evaporado, y a pocos metros de distancia, una imagen captó toda mi atención. Había un muchacho meditando, y me llamó profundamente la atención; ya que por esos días yo estaba a punto de entrar a un curso para aprender sobre ese tema. No era que nunca hubiera visto una persona inmersa por completo en las introspecciones propias de su mente... Obvio, si era un evento budista, era totalmente lógico que encontrara en los alrededores del estadio a gente que quizá podía ser experta o no en ese tema.

El caso es que este muchacho se veía bastante concentrado, el Dalai Lama seguía hablando y la imagen de serenidad que capté a través de él, fue lo que hizo que me acercara cada vez más para tomarle todas las fotos posibles.


Cuando estuve lo suficientemente cerca, me di cuenta que ese chavo era novio de una actriz de TV Azteca (no sé quien era, sólo su cara me pareció muy conocida), y en seguida de ella estaba también Ana Serradilla, la protagonista de "Cansada de Besar Sapos", una de mis películas favoritas y a quien nunca me imaginé ver en un evento budista.... Ella iba con su novio también y lo primero que vino a mi mente cuando la vi fue "Abby" (un personaje que aún no existe y con el que no sé que pase más adelante, pero que en la parte que me tocó escribir, yo lo hice pensando en ella hace pocos años atrás).


Pero bueno, volviendo al tema, el muchacho siguió ahí imperturbable, y no abrió los ojos hasta poco antes de que terminara la plática del Dalai Lama. Faltaba ya muy poco para que terminara el evento y luego de las enseñanzas de Su Santidad, vendría una sesión en la que le hicieron llegar en forma escrita, preguntas hechas por el público para que él las respondiera.

Esta parte fue la que más me gustó, porque en ese espacio él respondió de una manera que a todos los que estuvimos ahí, nos da la esperanza de creer que en nuestro país las cosas todavía pueden cambiar. Creo que en México y en el mundo en general, estamos ansiosos y hambrientos de encontrar ya no líderes, sino personas que nos devuelvan la fe; y en ese sentido, el Dalai Lama vino a ser un mensajero de paz en tiempos austeros.



Existe un video en el que se reseñan las preguntas más interesantes que él respondió; pero yo, me quiero quedar sólo con una, la que me pareció más interesante y que por la forma como se expresó, para mi pone en evidencia lo que puede llegar a trasmitir una persona que tiene ese dominio no sólo de sus emociones, sino que tiene esa capacidad para transmitir FE y compasión:
¿Qué consejo puede dar Su Santidad a una persona que fue secuestrada, maltratada, en peligro de vida y que en defensa propia mató a uno de los secuestradores?
"Situaciones en las cuales uno enfrenta mucha crueldad, entonces en la misma situación puede obligar a la persona a recurrir a acciones tan extremas como matar al agresor o lo que fuera, es casi automático que esto suceda, pero eso ya ocurrió.


La actitud que se está mostrando al hacer la pregunta, no es algo que haya influenciado a la persona que lo está preguntando.
Eso indica que de alguna manera lo ve como algo desafortunado, que pasó, algo que lamenta. Nosotros creemos en la relación de "Causa y Efecto". Por eso al Karma lo llamamos Karma.


Karma significa: "Acción". Esa acción que ocurrió, ya ocurrió y ahora usted está lamentando que eso haya ocurrido. En cierta manera el hecho de considerar que esa es una situación fuera de control y obligado por la misma circunstancia. Si bien fue así, fue una situación que obligó a matar, fue una situación desafortunada. Eso genera el hecho de lamentar esa situación, está generando un karma positivo, y si encima de eso, por haber sufrido ese secuestro, esa persona dedica sus esfuerzos en ayudar a otros que están en la misma situación, ahí mismo también va a continuar generando muy buen karma, un karma muy fuerte. Y junto con el karma de lamentar la acción que se ha hecho, ese karma va a poder neutralizar el karma de haber recurrido a una acción tan dramática como matar".
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Para nosotros esa sería la última vez que veríamos al Dalai Lama. En su agenda estaba contemplado un evento más, una reunión que él tendría con el Sindicato de Trabajadores de la Educación en México y su controversial lidereza Elba Esther Gordillo, pero ese era un evento para el cual (y a pesar de que lo estuve intentando) yo ya no pude conseguir acreditación de prensa.


La despedida en el Estadio Azul fue muy emotiva, pues un mariachi subió para cerrar con broche de oro el evento. Una vez más reseñar toda la magia que envuelve a este líder espiritual sería muy difícil, tan sólo puedo decir que todas y cada una de las palabras que dijo conformaron un mensaje muy valioso, que hizo de ese Domingo algo muy diferente para todas las personas que nos reunimos ahí.

El día apenas estaba empezando, pero todos nos fuimos con el recuerdo de una mañana gris de domingo que se iluminó con la sabiduría de este hombre, que a sus más de 76 años se considera todavía como un simple estudiante. Me quedo también con el momento mágico de tanta gente reunida en un mismo lugar expresando al mismo tiempo la plegaria al Dalaí Lama. Mientras él con su mirada compasiva, su amabilidad; y el eterno sentido del humor que siempre lo caracteriza, lo llevó a ponerse la gorra oficial del equipo que facilitó las instalaciones de ese estadio.
Me gustó también la forma como se refirió a Mao Tse Tung y el permiso para usar la bandera del Tibet; así como también la promesa de que muy pronto va a regresar.
Ojalá que así sea... La verdad yo no sé si vuelva, pero ese Domingo me alejé de ahí pensando en todo eso... Mis compromisos también terminaron en ese instante, tenía todo el día libre y mis andanzas por la capital del país apenas estaban por comenzar...
Fotos: Oscar Fernández (Casa Tibet) | Martha Mendoza
"La responsabilidad de crear un mundo de paz, reside más bien en los jóvenes. Aquellos que tienen menos de 30 años. En ellos, en su entusiasmo, está también en su determinación, en que ellos tengan una clara visión de lo que significa emprender este objetivo de lograr la paz".
-Dalai Lama-

Comentarios

Vane dijo…
Un evento tan masivo deja claro que mucha gente busca en el budismo eso que tanto necesita, no sé si llamarlo paz, fe, esperanza, cada cual le dará el nombre necesario y ahí encontrará la respuesta.
Una vez más se nota en tu post lo cerca que estás del budismo y lo bien que te hace.

A seguir en el camino entonces, parece ser largo pero muy beneficioso.

Te dejo un abrazo.
Victoria dijo…
me dejas tan inspirada, tan contenta por tu experiencia y por todo lo que ahora te pasa
este viaje abrio puertas Martha
las abrio
y que bueno que Abby estuvo presente porque sera algo que en el 2012 me propongo realizar contigo
y Ana Serradilla siempre ha sido una posibilidad
OJALA