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Sobre la vida y la muerte...

"La muerte es algo así como cambiarte de ropa. Cuando tu ropa está gastada y vieja, la cambias por una nueva"...

Desde el puro comienzo de nuestro nacimiento nos acercamos a la muerte. Sin embargo, pasamos nuestras vidas amasando alimentos, ropa y amigos. En el momento de la muerte, tenemos que dejarlo todo atrás. Tenemos que viajar solos al siguiente mundo, sin compañía.

Por otro lado, la persona que está más interesada en sus vidas después de la muerte es como una persona que desea viajar. 

Un viajero se prepara para encontrarse con cualquier eventualidad y llega con éxito a su destino. Como resultado de meditar en la muerte, un practicante se obsesiona cada vez menos con los asuntos mundanos: prestigio, fama, posesiones, estado social. 
Aunque trabaja para satisfacer las necesidades de esta vida, aquel que medita en la muerte encuentra el tiempo para generar la energía que atrae paz y alegría a sus vidas futuras.

Tu propio cuerpo es precioso para ti. Ha sido tu compañero más confiable y firme desde tu concepción. Has hecho todo lo posible para cuidarlo. Lo has alimentado para que no esté hambriento; le has dado de beber cuando estaba sediento. Has descansado cuando estaba cansado. Te has preparado para hacer todo lo necesario para cuidarlo, atenderlo y protegerlo. En honor a la verdad, tu cuerpo también te ha servido...

Pero cuando la muerte ataca, tu cuerpo se rinde. Tu cuerpo y tu conciencia se separan, y tu precioso cuerpo se convierte simplemente en un cadáver horrible. Por consiguiente, ante la muerte, todas tus riquezas y posesiones, amigos y parientes, incluso tu propio cuerpo ya no te sirven. Lo único que puede ayudarte cuando enfrentas lo desconocido es la virtud que has plantado en la corriente de tu conciencia. Por esa razón es que la práctica espiritual puede ayudar a hacer que tu vida sea significativa.

Que tu experiencia sea positiva o negativa en el momento de la muerte depende de como hayas practicado durante tu vida. Lo más importante es que nuestro diario vivir sea significativo... Que nuestra actitud sea positiva, feliz y amorosa.
-Dalai Lama-
"En mis propias palabras"
Editorial Hay House Inc.

Comentarios

ѕocιaѕ dijo…
Muy interesante, alguna vez leí que nuestra vida es el espejo de la muerte que tendremos, y creo que se anexa a este texto que nos haz compartido. Sin duda, lo que hagamos sea bueno o malo será en virtud a lo que pensamos tener como desenlace en la vida.

Sabemos lo que tenemos porque se nos ha prestado por un tiempo que evidentemente no nos pertenece y por lo tanto no se trata de prepararse para una fecha exacta, sino de estar preparados todos los días por si ese es el último en el que te toco despertar y ver a los tuyos.

Creo que la tarea es esta, prepararnos con nuestras acciones y decisiones para cuando llegue el momento de partir estar sin remordimientos de habernos quedado con palabras que no dijimos, abrazos que no dimos, sentimientos que no compartimos.

Saludos Martuchis =)