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Diario de Gratitud - No. 2

¡Hola! ¿Estás ahí?... Yo sé que aunque no pueda escucharte la respuesta es sí.

Todos los días hablamos (me encantan sobre todo nuestras charlas en medio de la oscuridad, cuando despierto de madrugada y todavía falta un buen rato para que amanezca); pero hoy fue distinto y tuve ganas de aprovechar esta última parte del día que tanto disfruto, para venir a escribir algo para tí.

Lo que tengo para decirte en este día, tú ya lo conoces de sobra, pero siempre he pensado que cuando alguien escribe sobre los momentos más valiosos y mágicos que tuvo durante el día, es en cierta forma como si atrapara un pedacito de la felicidad que logró construir.

Yo llevo muchos días queriendo plasmar en letras mi agradecimiento por todas y cada una de las cosas que me regalas a diario. En esta madrugada antes de dormir quiero darte las gracias por:

- El cielo lleno de nubes pachoncitas y blancas como borrego.
- Por que me estás poniendo en el camino los elementos para aprender a "soltar"  y a disfrutar de estar nada más conmigo misma.
- Por la avenida en el regreso a casa, cuando parece que la calle es sólo mía.
- Por la magia de correr en un lugar donde la música me acompaña, además de la lluvia tenue y el aroma a humedad.
- Por las reflexiones de la radio que me hacen crecer y me ayudan a ver en lo que estoy mal.
- Por la posiblidad de aún con mis limitaciones quizá puedo servirle a alguien.
- Por la música de Pausini que me transmite una fuerza increíble y me hace sentir acompañada.
- Por las inmensas ganas de escribir en la última parte del día.
- Porque mi corazón está lleno de un amor inmenso (aunque no tenga ni la menor idea de como canalizarlo).
- Por todo lo que aprendo  a través de mi trabajo.
- Por la inspiración que se convierte en historias que esperan a que yo las cuente.
- Porque confiar en TI me hace sentir en paz

Esas son sólo algunas de las cosas que recordé ahora, porque por ahora mis ojos se han llenado de sueño y si hubiera un poquito más de tiempo mi lista se podría tornar todavía más extensa.

Gracias porque hoy me sentí feliz, me regalaste la imagen de un colibrí sobre un espejo de agua en una tarde nublada... Yo lo vi como augurio de que a pesar de todos los problemas, siempre hay cosas buenas que sorprenden en el camino.

Fue un día bendecido, pues me tocó estar en un evento donde curiosamente de los extractos de un libro que una actriz leyó, yo encontré reflejado mucho de lo que constantemente pienso y me cuestiono, y eso me llenó tanto por dentro.

Son tantas las cosas que tengo para agradecer hoy, pero mis ojos se cierran, e insisto, escribir sobre las bendiciones que uno va descubriendo en el camino, es como atrapar en letras un pedacito de felicidad...

Gracias por todas las cosas simples que me llenan tanto por dentro, por todo lo que tengo y lo que no tengo... Por las carencias que me vuelven vulnerable, humana y por ende a ti un poco más cercana, por esta última parte del día antes de cerrar los ojos y empezar a soñar...

¡Hasta Mañana!

Comentarios

Que bonitos tus posts de agradecimiento

Saluditos, que andes bien

^^
Vane dijo…
Ser agradecido y por las cosas más sencillas es de grandes, y vos lo sos.
A mí una vez me contaron que si un colibrí se queda un ratito en el mismo lugar y se deja contemplar es por que algo bueno va a traerte, a mi me pasó hace más de 1 año, ver uno de cerca y que se quedara mucho tiempo en una rama, ya vez que son aves que prácticamente no se detienen, así que espero sea una buena señal. Desde que yo lo vi ese día fue el inicio de mi recuperación, vos sabes de que hablo, así que conmigo la historia se hizo realidad, espero que siga así conmigo, y que a vos te sorprenda con algo maravilloso, para que te llenes y hagas de todo eso un post para compartir.

Me gustan tus charlas con Dios, yo también las tengo, le hablo mucho en la calle.

Te quiero mucho, dulces sueños y charlas con nuestro amiguis de arriba.