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"Tu Entierro".


Por: Fernanda Familiar.

Fuiste un ser humano con grandes oportunidades, algunas por estar distraído no las viste y siempre te quejaste de que la vida no era justa contigo, que no tenías lo suficiente, que tenías la sensación de que algo te faltaba. Pero ¿Qué crees? ¡Todo lo necesario lo tuviste cerca! Y por estar distraído, no te diste cuenta.

Tuviste la posibilidad de ayudar a muchos. Siempre tuviste mejor lugar en la vida que otros y aún así te quejabas. Gran parte de tu tiempo lo invertiste en quejas, no te regalaste ayudar a los demás, compartir lo que si tenías, gozar de estirar la mano a gente que vivía peores circunstancias que tú. Se te olvido muchas veces dar gracias por los saldos a favor que te dio la vida diariamente.

No gozaste lo gratuito de la vida, lo importante, aquello que se regala por grandioso, que no tiene precio. Comprabas cosas para demostrar tu cariño, sin darte cuenta que con tu presencia era suficiente.

En ti había fuerza interna, valores y principios íntegros, y vivías con la sensación de que los demás debíamos de sacarte de las trampas que te ponía la vida. No tuviste alas, no volaste, no fuiste libre, te quedaste entrampado en los abandonos y las ausencias. No valoraste las presencias.

Criticabas y señalabas los errores de los demás, porque no desarrollaste la capacidad de quererte, hablar bien de ti y aprender de tus desaciertos. Fuiste perfecto por la imposibilidad de ser humilde y pedir disculpas. Esas que te engrandecen como persona. Juzgabas el exterior porque no tenías la confianza de ver tu interior.

Te fallaron tantas apreciaciones, y hoy estas muerto; sólo queda tu recuerdo, el que quisiste dejar porque nadie lo construyo por ti, tú fuiste el encargado. Y aquí estamos frente a tu caja, recordando hechos y palabras que te determinaron para siempre.

Hoy estas muerto. Esa es tu realidad.

En el tintero…

No esperes cuando vayan a tu entierro y te recuerden así, muy en el fondo pero así… porque entonces ¡ya no podrás hacer nada! Hoy eres una posibilidad, deja de quejarte que nada es suficiente, porque tú eres lo suficiente.

Hoy estas vivo y puedes vivir mejor, con más sentido, hacer más por ti y por quienes te rodean, valorar lo que si tienes, esforzarte, ser más responsable y comprometido contigo y con tu entorno. Hoy puedes no gastar en tonterías, hoy regala una sonrisa que no cuesta o un abrazo.

Vive mejor, más sencillo, goza, entrega, apasiónate, respira, ríete más, di más veces: me importas, te quiero… Eres un milagro, no esperes a dejar de serlo.

Hoy es un buen día para empezar a ser mejor ser humano, ¡estás vivo! No esperes a tu entierro.

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