Ir al contenido principal

Silencio...


En silencio, pero con tantas cosas por decirte, no estoy contigo, pero estás aquí en mi mente y adentro de mi corazón...

He pasado muchos días sin decir nada, sin buscarte -a pesar de morir de las ganas-
Los sueños y la realidad nunca se han llevado bien y la impermanencia atenúa aún más las diferencias entre una y otra.

No te busco, pero te pienso...  No puedo ver el amanecer reflejado en el marrón de tus ojos, pero cada vez que me toca ser parte de ese instante tan mágico del día, te hablo de él y te lo comparto en una oración.

No soy parte de tu vida, pero te llevo conmigo a todas partes; viajas en mis pensamientos por cada rincón de esta ciudad que después de conocerte nunca volví a ver igual, y desde entonces me quedó tan grande.

Las palabras pasan, las acciones y los errores se difuminan, se desgastan con el tiempo... También los sentimientos (buenos y malos), pierden su esencia como las fragancias. Con la diferencia de que entre páginas sueltas se reducen y quedan convertidos sólo en letras.

Un instante... La oscuridad se vuelve la aliada perfecta para proyectar recuerdos tuyos de otros tiempos... Es probable que el cansancio logre que me desprenda de la realidad, pero no que me olvide de ti. 

Silencio... Ya nada de lo que pasó importa y un pensamiento fugaz se apresura a pasar por mi cabeza, preguntándome ¿Si todavía me lees?... Ni la mente ni el alma consiguen ponerse de acuerdo para dar una respuesta... El corazón dice que quiere tener fe y pensar que "sí"...

Yo no sé nada y tan sólo dejo que el sueño me envuelva, no para ir a buscarte, pero si para decirle a Dios (si lo llego a encontrar en el mundo imaginario), que a pesar del tiempo y la distancia, más allá de nuestra esencia humana tan imperfecta, yo sigo viendo tu luz.

Hasta mañana, que descanses...

Comentarios

Sergio dijo…
Que bonito amor, sin más palabras.

Un abrazo con amor
Anónimo dijo…
Wowww esto es genial simplemente genial que manera de escribir
Martuchis dijo…
Gracias como siempre Sergio, creo que entiendes muy bien últimamente mis escritos.

Anónimo: Gracias por tu comentario, lástima que no sepa quien eres.