lunes, julio 18, 2016

Carta


Lunes 11 de Julio, 2016.

Hola:

¿Estás ahí?
Cómo siempre yo sé que la respuesta es sí.

Hoy tenía toda la intención de ir a buscarte; de hecho tengo desde la semana pasada queriendo ir a sentarme un ratito contigo en una banca del templo para conversar contigo en silencio, compartirte mis pensamientos. Luego me atraía también la idea de ir y encontrarme contigo en ese punto solitario del parque donde me gusta hablarte, pero, una vez más el día me ganó y por algunas cosas que pasaron hoy ya no me fue posible.

Sea como sea aquí estoy hoy, en esta última parte del día hablándote en letras desde mi habitación, la verdad tengo muchas cosas que contarte y esperaba con ansia este momentito a solas ya de madrugada, para compartirte las cosas que llevo varios días pensando y con más insistencia que otras veces el día de hoy.

Cuando llegué del trabajo, a la par de unos pendientes, me puse a escuchar el podcast del programa de radio de Tania Karam (la famosa canalizadora de ángeles), que me gusta bajar los audios de sus programas, ya que siempre dice cosas que me sirven y aparte que su voz, cuando da alguna canalización, me provoca mucha paz. 

El caso es que durante esa transmisión ella recibió la llamada de una chica que había decidido alejarse de su novio, porque él le había pedido tiempo y estaba ahora en otra relación.

Más allá de las circunstancias de esa pareja, me gustó el mensaje que Tania le dio, pues ella le dijo que a pesar de que existía amor por ella en el corazón de ese muchacho que era su pareja, él no estaba listo aún para vivir un amor tan pleno y tan grande como el que ella le ofrecía.

A pesar de que ese día el programa estaba medio aburrido, cuando escuché eso, me sentí identificada y quise interpretarlo como un mensaje para mi también, porque precisamente eso es lo que ha estado pasando conmigo, aparte de que eso de lo que Tania hablaba, se relaciona con algunas cosas que yo he estado pensando mucho en los últimos meses y que tiene que ver con el hecho de que después de todo lo que he vivido estoy plenamente convencida de que nos enamoramos de la energía del alma de una persona, de todo lo que es, de la luz que emana y la manera como ilumina nuestras vidas, quizá por eso pasamos la vida buscando materializar el amor en el cuerpo de personas que percibimos como ideales o perfectas para lo que necesitamos, y tal vez ese ha sido mi caso, sin haber podido encontrar todavía a la persona cuyas imperfecciones sean perfectas para mi.

Eso es de lo que quería hablarte  hoy con tanta urgencia... Sabes que dentro de mi hay un gran amor, una infinita capacidad de amar no sólo con el cuerpo y los sentidos, sino también con el alma. pero hasta ahora no he encontrado nadie que pueda percibir esa ternura... No te lo niego, hay días en que pienso que tal vez no existe para mi nadie, y otros en que la sola idea de pensar que pueda existir alguien capaz de regalarme todo eso que busco, me ilumina y me hace fuerte en el intento de tratar de ser una mejor persona.

Muero de ganas por tener eso, y a veces me desespera el hecho de no saber si es algo que está o no destinado para mi, además de que me desespera la idea de que puedan pasar años enteros antes de que pueda encontrarlo... Sé que mi prisa y tus tiempos no son algo coincidente, pero tan sólo desearía vivir ya algo bueno, sin tener miedo a que me lastimen o a entregarme por completo, porque para amar plenamente a alguien no significa estarte cuidando ni vivir con miedo a que un día llegue el final, tal como me ha sucedido hasta hoy.

De eso era básicamente de lo que quería hablarte... Tal vez yo lo añoro y lo sueño todos los días, pero tal vez no estoy aún lista tampoco, ni tengo nada que ofrecerle a otra persona más allá de mi sinceridad y mi ternura... Sólo tú sabes cuál es el sentido, hacia donde debo ir, pero me gustaría confiar, soltarme y proseguir sin cuestionar... ¿pero cómo hacerlo mientras sigo extrañando a otra persona?, sé que esa relación no tenía futuro, pero me hizo feliz y me dejó todavía con más ganas de tener a alguien para compartir la vida, las cosas simples, luchar por formar una familia... De verdad mi corazón lo añora, pero desconozco si es parte del plan de vida que tengas para mi.

Si por mi fuera te pediría una oportunidad, pero ya en otras ocasiones te lo he pedido de manera equivocada, Tan sólo guíame, sobre todo en los momentos en que extraño tanto tener todo eso, en que anhelo tanto el contacto físico y la ternura que sólo se comparte con alguien que de verdad se ama... Más allá de si se materializa o no en el cuerpo de esa persona, permíteme entender cuál es el mejor camino para mi.

Gracias por esta noche y por todo lo que me das.

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