miércoles, agosto 31, 2016

Sincronicidad Perfecta


Despertó en medio de la oscuridad, en el umbral que separa al mundo real del imaginario, y su primer impulso fue adherir sus labios sobre la piel de su espalda tibia; muy cerca de ese lunar ubicado de manera incitante por la naturaleza, justo entre la parte central y su cuello.

-Te amo.-

Así le susuró de la manera más sincera, mientras le acomodaba los oscuros cabellos detrás del oído, con la absoluta convicción de que ella en ese instante se hallaba demasiado lejos soñando y quizá no podría escucharle.

-¿Para siempre?-

Fue la frase de dos palabras que le sorprendió a manera de respuesta, y que en tono sútil y somnoliento le estremeció el corazón, por la forma tan simétricamente perfecta con la que el cuerpo de ella se acomodó en sus brazos.

-"Para siempre" es un espacio de tiempo infinito que no está en mis manos poder ofrecerte... Lo único que si sé es que todo esto que siento y todo lo que te amo es lo más sincero y real que yo te puedo dar".-

Ella no dijo nada... Al parecer quedó conforme con la respuesta o quizá fue que de modo simple, sólo se limitó a creer, sentir y estremecerse cuando una vez más, la humedad de esos labios que tantas veces recorrieron cada espacio de su geografía, en ese instante, sobre su espalda, sellaron esa promesa.

-¿Me abrazas?-

Fue la petición con que concluyó esa conversación de madrugada... Sabía que cuando se lo pedía de esa forma era desarmarle el alma para irresistiblemente irremediable no poder negarse a hacerlo... Por eso, en plena penumbra, su sonrisa fue capaz de iluminarlo todo...

...Era verdad... Nadie podría hacerlo así, de esa manera tan intensa, como verdadera. Entonces, sintiéndose amada, una vez más se amoldó en sincronicidad perfecta a esos brazos que la envolvían y cerró los ojos, luego se rascó cerca del lunar que a esa hora sus cabellos resguardaban como una cascada en reposo, para entonces si, volver al mundo de los sueños otra vez...

Para DL
-Verano 2016-

1 comentario:

Crónicas de una española en Viena dijo...

Nunca se puede decir para siempre porque nadie sabe, todo es imprevisible.
Besos!