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Pasos sin rumbo...


...Hay días en que quiero escribir y termino hablando conmigo misma, nada más dentro de mis pensamientos...
Es algo similar a cuando pasas todos los días por la avenida más cercana a tu casa, las mismas cosas están ahí, el mismo tráfico durante las mismas horas, algunas cosas que cambian y tú mismo eres una de ellas... Pero aún así sigues pasando por ahí.

Algo así han sido para mi estos días... Es como si me viera a mi misma caminando por las calles del lugar donde toda mi vida he estado, con la diferencia de que no soy la misma mujer que pasaba por ahí hace 10 ó 20 años... Físicamente he cambiado, por dentro ni se diga y no soy ni mejor ni peor, es tan sólo que he conocido otros lugares, he aprendido cosas, y de alguna manera sigo regresando al punto donde mi vida comenzó.

Eso no es malo, ni tampoco bueno... Supongo yo que es parte del ciclo de cada persona, las cosas que quiero ahora son distintas a las que soñaba antes. Estoy tranquila, estoy en silencio, pero hay días en que todo pasa de una manera tan vertiginosa, que olvido por un instante que no tengo ni la menor idea de hacia dónde ir.

No me aterra la idea, ni tampoco me entristece... Es sólo un halo de incertidumbre... Trato de escucharme para saber que es lo que mi alma tiene que decirme, y tal vez me lo expresa a gritos, sin que yo sepa hasta ahora como interpretarlo.

No estoy triste, no estoy tampoco mal... Y hay un poco de ironía al caer en la cuenta de que en esta etapa de la vida en que más tranquila y feliz estoy conmigo misma, mis pasos son sin rumbo y desconozco hacia dónde me llevarán.

Supongo que en el confiar radica la fe. En el hecho de dejarse llevar... Así lo hago... Es como llevar en la maleta sólo un cambio de ropa para un sólo día, sin cuestionarme por el clima; y a nivel interno vistiendo mi alma tan sólo con lo bueno que a pesar de mis defectos y errores sé que puedo dar.

...Son sólo pensamientos que surgen en silencio en medio del camino... No importa la hora, y creo que es válido sentirse así, y no se puede hacer más que abrazar la vida con sus claro oscuros... Como en los días de lluvia interna en los que el único refugio o techo cercano son las letras y la búsqueda intensa de un nuevo trabajo....

Sigo en el camino. No llevo brújula ni mapa, tampoco un papel que describa mi proyecto de vida, porque tal vez el mapa se trazará con cada paso y decisión hecha en el momento, con el aprendizaje que da la convicción de no abandonarme a mi misma aunque afuera o alrededor todo esté de cabeza.

Al final del día todo es pasajero y ya vendrán otros días... No sé si mejores, pero lo que sí sé es que ya vendrán. 

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