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Semana Intensa

Soraya y su fan

Me siento muy cansada y yo creo que no es para menos, pues esta ha sido una semana muy, pero muy intensa…

Los días se me han ido escapando como arena entre las manos; he estado actualizando el blogger en la medida que me lo permiten mis actividades diarias (puesto que aunque aún no empieza formalmente el cierre de la revista de Mayo), por parte de la agencia si he tenido bastante trabajo y por esa razón llevaba ya casi una semana entera sin escribir nada en el diario, porque aunque tengo la costumbre de dedicar la última parte de mi día para hacer eso, durante las 2 ó 3 madrugadas previas a este Viernes el tiempo se me ha ido consumiendo organizando el montón de cosas que tengo que hacer este fin de semana (y que van desde una presentación multimedia que prometí hacer para el negocio de una amiga, 3 notas que tengo pendientes de realizar para la revista de Mayo, terminar uno de los escritos que debo para el blogger y contestando algunos de los correos que tengo pendientes de responder a gente que me ha hecho el favor de visitar con frecuencia mi blog).

Yo creo que me siento cansada también porque en los últimos días no he podido dormir del todo bien. Durante toda la semana he tenido gripa y si a eso le sumas que desde el Martes pasado cuando recibí el mail con la noticia de que Soraya estaba ya muy enferma, me quedé muy intranquila, pensando veinte cosas, me afectó mucho, primero porque yo no quería que le pasara nada malo y segundo porque me impresionó tanto que justo cuando me llegó ese correo (que fue el último que recibí el Martes, justo antes de dormir), ya en días anteriores yo había estado pensando muchísimo en ella, y acordándome en particular de la primera vez que me tocó entrevistarla en el desayuno de la Fundación Susan G. Komen, luego, la canción de “Torre de Marfil” la escuché en el trabajo el Lunes y de ahí vino la idea de ponerla en el blog mientras termino los escritos que tengo pendientes de publicar aquí.

Yo sé que tal vez a mucha gente le parecerá exagerado el hecho de que me afecte tanto el fallecimiento de alguien a quien apenas conocía, pero como lo he dicho ya, Soraya para mi era mucho más que una simple artista; para mi es alguien que desde mucho tiempo previo a conocerla formaba ya una parte importante de mi vida, primero porque me identifico mucho con las cosas que expresa en sus canciones, porque como fan me encantaba la idea y me sentía súper orgullosa de que siendo ella mujer tuviera una preparación musical a nivel de cualquier músico de conservatorio (escribía música, producía, componía, tocaba muchos instrumentos y en sus discos ella hacía la mayor parte de los arreglos y ejecutaba todos los instrumentos de cuerda que se puedan imaginar... Por ejemplo: Como olvidar el sonido tan “fregón” de esa mandolina en la canción “De Repente”) y porque durante mucho tiempo, en las noches, agarré la costumbre de poner el disco de “En Esta Noche” y escucharlo antes de dormir con la luz apagada hasta que el sueño me vencía, porque aunque todos los discos de Soraya son muy buenos, ese en especial, está hecho de una manera que a mi en lo particular hacía que me relajara muchísimo, la música está muy light, te transporta… y me di cuenta que no era la única persona a la que le producía eso, porque como anécdota curiosa y chistosa a la vez, en una ocasión cuando mi amiga Naxieli vino de Guadalajara a visitarme, la primer noche que durmió en mi casa, me pidió que pusiera algún disco mientras nos daba sueño y entonces yo le dije que pusiera el que ella quisiera y curiosamente sin yo decir nada, ella eligió ese.

Lo chistoso estuvo cuando ambas –siendo fanáticas recalcitrantes y de hueso colorado de Laura Pausini- nos quedamos súper serias escuchando el disco de Soraya y cuando casi se acababa no me acuerdo con exactitud las palabras que usó para decir que le había encantado el disco y me hizo reír mucho el que afirmara que comparada con Soraya, Laura era una “vieja gritona” (y lo estoy diciendo con palabras decentes, porque Naxieli ya se imaginarán como es)…

El comentario me tuvo botada de la risa como por media hora y yo creo que ha sido la única vez que un mal comentario hacia Laura Pausini en lugar de hacerme enojar me ha provocado tanta risa…

Bueno, sea como sea, hoy que ya es Viernes, siento como que todavía no me cae el 20…
Todo sucedió demasiado rápido, han pasado ya algunas horas pero algo dentro de mi me hace sentir como si nada de esto fuera cierto, será quizá porque durante todas estas madrugadas no he podido dejar de pensar en que Soraya ya tenía mucho tiempo enferma sin que nosotros lo supiéramos.Como ella bien lo supuso todos estábamos en la creencia de que su ausencia se debía a que estaba preparando ya un nuevo disco, pero analizando lo que ella expresaba en las últimas entrevistas que le hicieron cuando le preguntaban cosas relacionadas con su salud me quedo pensando mucho en que ella siempre respondía “que se sentía con fuerza” (no bien) y eso me hace suponer que en cierta forma ella tal vez presentía algo.

También porque no he podido dejar de pensar en que me pareció un detalle hermosísimo de su parte el que aún cuando lo más seguro es que durante las últimas semanas tal vez su salud estaba ya muy deteriorada, ella decidió dirigirse a los fans antes que a nadie para informar acerca de lo crítico de su situación y en cierta forma despedirse, porque no fue sino hasta 2 días después que en los medios de comunicación se dio el aviso oficial y se emitió un boletín de prensa.

No sé que vaya a pasar de aquí en adelante, hay muchas preguntas en el aire y me imagino que los otros chavos fans que conozco en este momento experimentarán una sensación muy parecida a la mía y que es una mezcla de incertidumbre y tristeza.

Yo en lo personal me he quedado sin el ejemplo a seguir más grande que tenía y no puedo evitar estarme acordando del momento en que la conocí, de su sonrisa un tanto divertida cuando se dio cuenta que yo era una “reportera-fan”, porque al terminar la entrevista saqué de mi mochila todos los discos y cassetes que tenía de ella para que me los autografiara, de lo nerviosa que me puse al final de la entrevista al grado de que cuando ya me iba uno de los discos se me cayó y se quebró la caja, y ella se dio cuenta porque todavía con una sonrisa en el rostro me llamó para que me regresara porque una de las carátulas estaba a punto de dejarla olvidada en la mesita donde ella estaba… y de que ese mismo día, cuando la vi cantando por primera vez en vivo, fue cuando tomé la decisión de volver a entrar a las clases de guitarra.

También tengo muy presente el opening del concierto de Alejandro Sanz. En el lugar donde mi amiga y yo estábamos ese día, se veía perfectamente la parte trasera del escenario. Cuando las luces se apagaron, Soraya estaba justo a punto de subir al escenario con su guitarra colgada y alguien le estaba ayudando a colocarse el micrófono. Ese día cantó muy poquito (para mi fue insuficiente y desde entonces me quedé con las ganas de volver a verla), pero me impresionó que acompañada nada más de otro chavo (que también llevaba una guitarra) y una muchacha con un teclado se echó al público a la bolsa –cosa que yo veía difícil si tomas en cuenta que en la ciudad de El Paso, Tx. ella no era muy conocida como lo son otros artistas- y aún así fue impresionante como el público se conectó con ella cuando casi al final de su actuación cantó “De Repente”… De sólo recordarlo se me pone la carne de gallina, porque estoy segura que incluso para ella fue un momento muy, muy especial.

Eso es respecto a Soraya, pero esta semana también ha sido intensa porque el Miércoles pasado me llamó por teléfono la mamá de Iván. La verdad yo no me lo esperaba, me sorprendió muchísimo. Me preguntó ¿por qué ya no la visitaba? y me dijo que me había extrañado en todo este tiempo, comentario que me hizo saber que el cariño que yo tengo hacia la familia de Iván es recíproco, pero tal y como se lo expresé a ella también ¿de qué me sirve llevarme de pelos con todos ellos? si con Iván el sentimiento no es igual.

La verdad si me dio mucho gusto hablar con ella, estuvimos platicando un buen rato de la familia, de lo que ha pasado en todo este tiempo, del fallecimiento del abuelito, de la imprenta, de las eternas broncas de Iván (respecto a eso nada nuevo que yo ya no sepa), y pues en conclusión sólo puedo decir que independientemente de que él ya no sea mi novio, se siente padre saber que sembré cosas buenas en las personas que son importantes en su vida.

La verdad yo si los extraño mucho, y me da mucho sentimiento el no haber estado con ellos, acompañándolos y brindando el mismo apoyo que ellos me dieron (el año pasado cuando operaron a mi mamá) durante los últimos días de vida del Sr. Leonardo (el abuelito de Iván) y aunque entiendo que bajo esas circunstancias la gente no tiene cabeza para llamadas telefónicas o avisar a quien debieran, sinceramente por el mismo aprecio que le tengo a la familia, me hubiese encantado tener la posibilidad de acompañarlos en un momento tan difícil y sobre todo haber tenido la oportunidad de despedirme de él.

La mamá de Iván me pidió que fuera a visitarla, pero la verdad estoy indecisa… Siento que no tiene sentido, porque insisto, de nada me sirve llevar una buena relación con ellos, mientras que con Iván no es igual. La última vez que estuve ahí, me sentí extraña y me dio la impresión de que esa casa es un lugar donde yo ya no encajo, lo cual me hizo tomar la decisión de no volver a llamar o poner un pie ahí (cosa que con todo el dolor de mi corazón he cumplido hasta ahora), y pues no sé, la señora me insistió mucho para que vaya a visitarla y no sé la verdad si vaya o no vaya, tal vez muuucho más adelante, pero por lo pronto no.

En fin… Esas son las cosas que se quedan en mi cabeza al final de esta semana… Sigo enfocada en mis planes y proyectos más inmediatos, en tratar de estar bien, en paz conmigo misma, viviendo sólo al día sin pensar en lo que me espere más adelante y pues esta noche de Viernes agradezco por la posibilidad que se me ha dado de terminar una vez más otra semana completa, por la enorme lección de fortaleza y amor por la vida que me deja Soraya con su partida, que para mi representa la firme convicción de que sin importar las circunstancias buenas o malas que se presenten en tu vida, la existencia es en sí para vivirla de modo intenso, puesto que para eso hemos venido exactamente por la sencilla razón de que en este mundo hay tanto por hacer.

Nos leemos en los próximos días y por lo pronto me voy a dormir porque la gripa y mi cansancio son la evidencia de que sea como sea el “Cuerpecito Jaraqueño” tarde o temprano te pasa la factura.

Comentarios

Vane dijo…
Ay amiga!!! me puede mucho cuando leo este tipo de post, pero no te olivides que en un tiempo nos vamos a encontrar