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Lunes de Compositores: Ella Baila Sola.

"Todos bailamos solos, absolutamente todos, y ahí reside tambien el encanto, en saber que bailas solo, que aunque puedas compartir el baile con mucha gente, en esencia tú resuelves tu día a solas y completamente solo has de solucionar tus cosas".
-Marilia Casares-
La semana pasada fue un dueto, y este Lunes se repite la fórmula con Marta Botía y Marilia Casares, dos chavas guapísimas y no menos talentosas que en la década de los 90's integraron "Ella Baila Sola", un dúo muy original que destacó inmediatamente no sólo en la madre patria por la originalidad y sencillez que imprimieron a su música y sus letras, sino también por la honestidad y la fuerza de sus interpretaciones.
Yo conocí su música cuando aún estaba en la Universidad y lo que acabo de mencionar líneas atrás, fue precisamente lo que me llamó la atención de ellas.
Creo que pocas veces en la historia del pop contemporáneo se ha visto a dos chicas con tal armonía a la hora de alternar sus voces y que al mismo tiempo sus melodías tuvieran ese sonido tan acústico y soft que te invitaba a dejar de restarle importancia a lo que estuvieras haciendo para ponerle atención a lo que decían sus letras.
Este Lunes, no quiero "tirar tanto rollo" y va a ser no sólo un inicio de semana, sino un Lunes de Compositores distinto, puesto que a pesar de que la carrera de Marta y Marilia fue muy breve (de 1997 al 2001), período de tiempo en el que abarcaron únicamente 3 discos y dos producciones recopilatorias; a diferencia de otras veces, no haré enfásis en tanto detalle sobre la historia musical de estas chicas que se puede resumir a sus inicios como "Berlín Supersónica"; "The Just", y ya convertidas en "Ella Baila Sola", con una discografía exitosa, conformada por canciones inolvidables como "Amores de Barra", "Lo Echamos a Suertes" y "Como Repartimos Los Amigos".
Claro, todo esto antes de que el dueto se disolviera y ambas chicas emprendieran su camino como solistas, sin igualar nunca la respuesta que tuvieron por parte del público durante los años que compartieron el escenario... Esta vez omito toda la reseña sobre su carrera por algo mucho más valioso: El Diario donde Marta y Marilia nos cuentan toda su historia como "Ella Baila Sola".
La verdad está un poco largo, pero vale la pena tomarse el tiempo para leerlo y conocer por sus propias palabras y letras lo que fue su paso por el mundo de la música hace ya poco más de una década atrás.

¡Que lo disfruten!

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Ella Baila Sola

"Hay un momento en el que te sientes como perdida, vas por la calle y la gente te mira, pero tu sólo quieres crear canciones y cantarlas".

El Diario de EBS


Capítulo 1: Primer día de clase:

Recuerdo aquel día como si fuese ayer. El corazón me latía a mil, los nervios no me dejaban ni envolver el bocadillo, y ni tan siquiera podía sostener un cigarrillo en la mano.
Antes de entrar en clase miré a mi alrededor e intenté tranquilizarme. En aquel momento empecé a recordar aquellos días de verano, en mi querida Asturias, estirada en un verde prado escuchando el dulce canto de los pájaros. Pero ni con esas era capaz de saciar mis nervios.
De lejos, en la última fila de la clase, pude ver el rostro de una chica rubia que no dejaba de reírse a carcajada limpia de un profesor, que la verdad, por lo que oí­, parecí­a estar un poco chiflado.
Intentaba acabar de entender un chiste fácil que esta misma chica acababa de explicar a su compañera cuando una voz ronca y contundente dijo: "Os presento a Marilia Casares, vuestra nueva compañera".
Menudo escalofrío recorrió todo mi cuerpo el oír esas palabras. "Puede sentarse en la última fila", -me dijo- Yo asentí­ con la cabeza y fui rauda a sentarme.
A mi lado estaba esa chica rubia de la que antes había hablado. Todos podeis imaginar quién era esa chica: Marta, con la cual iba a compartir el resto de mi vida (o casi). La verdad es que durante las horas de clase no me dirigió ni una mirada, ni una sonrisa y ni siquiera unas palabras. Yo, por supuesto, tampoco quise hacer amistad con aquella tí­a "tan sosa".
Al salir de clase (con dos kilos menos, después de la sudada), me acerqué a una chica con la que ya había estado hablando antes. Te presento a Marta, dijo: "Marta, Marilia; Marilia, Marta".
De mi boca no salió más que una forzada sonrisa que obtuvo la misma respuesta. Tampoco querí­a parecer grosera, así que invité a Marta a venir a mi casa, para charlar un poco. Por supuesto, aquella chica nos acompañaría.
Mi cuarto estaba hecho un desastre: una guitarra por el suelo, el pijama encima de una silla, los libros tirados por el suelo, total, un desastre.
Yo, no sabía si por vergüenza o por cortesía, empecé a arreglar un poco el cuarto. De entre aquella pila de libros salió una hoja de papel que tení­a unos acordes y una letra escrita.
No me dio tiempo a girarme cuando empecé a oí­r el sonido de mi guitarra: Marta estaba tocando una canción de una forma magistral. Enseguida empezamos a probar canciones a dúo, a inventarnos canciones, y a empezar a hacer planes para el futuro. jugábamos a ser famosas, aunque sólo fuera en El Parque del Retiro.

Capítulo 2: Los Principios.

Aquel mismo día empezamos a componer una canción llamada: "I Love You", la cual era un poco mala, para que nos vamos a engañar. Yo estaba muy ilusionada con la idea de haber encontrado a alguien que compartiera la misma pasión por la música que yo misma.
Aquella noche no pude pegar ojo, sólo podí­a pensar en lo que podrí­a ser de aquella canción. Ya me imaginaba los titulares de diarios como el "Times" o "El Paí­s" que decían: "I Love You", el single que ha vendido más de un millón de copias en todo el mundo.
Pero de lo que no pude escapar fue de las horribles y aburridas clases de matemáticas, física y no sé cuantas cosas más.
Al contrario que el dí­a anterior, aquella vez me sentí­a como pez en el agua: charlaba con mi gran amiga Marta (hay que ver lo que hace una guitarra tirada por el suelo), me permitía distraerme un poco de las aburridísimas clases... ¡total!, como si llevara toda una vida en El San Agustín.
Después de clase, Marta me acompañaba a mi casa a dejar el equipo de gimnasia, y ya de paso a que la invitara a unas galletas con café (os aseguro que sigue igual de gorrona). En unos diez minutos nos plantamos en mi casa, o mejor dicho, la de mis padres.
Mientras Marta cogí­a todo lo que pillaba, yo buscaba una canción, sin letra, que yo habí­a compuesto harí­a un par de años.
Lo primero que dijo Marta al oírla fue un: ¡gumm, umm, aumm!!, evidentemente con la boca llena de galletas. Después de darse un buen atracón, decidió ponerse a buscar alguna letra para dicha canción. Lo primero que se lo ocurrió fue un: "So long, so long, so long, so long and so so long". A tanto long, decidó­ añadir un "young", y de allí salió una de nuestras mejores canciones de por aquella época.
Enseguida nos pusimos a tocar por el ya famoso Parque del Retiro, con los pelos encima de la cara, pero muy contentas y con mucha ilusión. ¡Bendita sea la coincidencia! que aquel mismo dí­a pasó por allá­ el "caza talentos" Gonzálo Benavides.
De una forma un tanto de descarada y sobre el cadáver de Marta, me acerqué a él y le pedí­ su número de teléfono: "Llamadme con lo que tengais", -dijo- Yo estaba viendo como Marta se poní­a roja por momentos, lo cual hizo que explotara a carcajada limpia, allá en medio, delante de él.
Unos meses más tarde, entre todo aquel tiempo, tanto Marta como yo seguimos componiendo sin parar, hasta que tuvimos material suficiente para formar una maqueta. No dudamos a enviarla, y Gonzálo tampoco a responder. Nos dijo que tení­amos talento, pero que cantando en inglés quedaba desaprovechado: si componíamos en español el disco era nuestro.
"Por qué ya no me baila"... No, no me gusta el comienzo... "Y un lápiz de labios mal puesto en los"... No, esto no le entra a nadie.... "Me alegra tanto sentir tus sueños mientras te vas, ni profundo ni nada"... Total, que no había forma de llegar a una letra que no fuese tan rara.
Poco a poco nos fuimos acostumbrando, las fuimos mejorando hasta el punto de enviar la maqueta.

Capí­tulo 3: Ya Sólo Faltaba El Nombre.

"Lo Echamos a Suertes", este serí­a nuestro single de presentación, ahora faltaba escoger las demás canciones, así­ como un nombre convincente.
Reunidas con unos amigos comentamos lo del nombre. Entre algún comentario gracioso, alguien sugirió: ¡Ellas bailan solas! (que ánimos nos daban): ¡ya tení­amos nombre!.
Un día en el estudio de grabación alguien nos dijo que dos personas juntas no bailan solas, y menos encima de un escenario. No entendí­ si lo que me decía iba en serio o no, pero me dio que pensar.
Total, que dando vueltas al asunto se me ocurrió (vale, y a Marta también) que nos llamarámos Ella Baila Sola. En aquel momento pensé que el nombre hací­a referencia a la dependencia de la mujer sobre el hombre, y Marta pensó que iba referido a la dependencia de ella conmigo (mentes rebuscadas donde las haya).
Pocos días después, Gonzálo nos citó para una sesión de fotos con un fotógrafo habitual en la compañía, para preparar la portada del disco y las fotos de la promoción.
Tanto Marta como yo, no dejamos de pedir a nuestros amigos que comprasen el disco, para ver si así llegábamos a vender 100 discos, más o menos.
Marta era un poco más optimista, y me decía que íbamos a ser estrellas del pop, o al menos ella (por supuesto, me lo decí­a en broma).
Total, que entre cigarro, sorbo de Coca-Cola, pintalabios, colorete, y no sé cuántas cosas más llegó el momento que estábamos esperando: empezó la sesión de fotos.
Aún me acuerdo los nervios con los que pasamos el dí­a anterior, nervios que sufrieron las dependientas de todas las tiendas de ropa que visitamos, porque queríamos dar la mejor cara con un presupuesto de 11.000 ptas. cada una, más lo que Gonzálo puso en cuenta de la compañía.
Pero lo que de verdad nos ocupa es la sesión de fotos, que fue de lo más movidita. ¡Perdón!, era la palabra que más resonaba en nuestras bocas, especialmente en la de Marta, que casi se carga un foco de iluminación, pero sin olvidar mis meteduras de pata, como cuando casi incendio el piso.
Al final las fotos quedaron bastante bonitas, aunque siempre queriendo dar la imagen de sencillez que quedó grabada en la portada.
Hubo una foto que no llegó a salir, pero que se veía como Marta y yo tropezamos, posando de la forma más rebuscada, y quedando tiradas por el suelo con mi zapatilla en la boca de Marta. Aún hoy nos reímos.
Ese mismo dí­a también conocimos al que serí­a nuestro director para el primer single, y la verdad es que ya tení­a pinta de chiflado, pero aún no sabíamos lo que nos esperaba.
Al dí­a siguiente empezaba la grabación del disco en serio, después de tropecientas maquetas, y ese señor iba a dirigir el videoclip de: "Lo Echamos a Suertes", cosa que a ninguna de las dos nos daba mucha confianza.
Al día siguiente sabrí­amos lo que iba a ser de nosotras...

Capí­tulo 4: Menuda Suerte.

La noche de antes de la grabación pude dormir perfectamente, contra todo pronóstico. El problema fue al dí­a siguiente, cuando me desperté con cara de zombie, y con la única salvación que le da ponerme 8 capas de pintura mientras me preparo 13 tazas de café.
Al final tampoco hizo falta tanto, y me presenté al estudio con la misma cara que Marta, que se rió nada más verme entrar con los pelos por encima de la cara.
Las dos teníamos claro que ese dí­a í­bamos a grabar las primeras canciones del disco, pero nos equivocamos: tan sólo fuimos para grabar el primer single, que ahora parecía que iba a ser: "Amores de Barra".
Las dos estábamos muy confusas, ya que pensábamos que iba a ser: "Lo Echamos a Suertes". Al final la discográfica optó por grabar las dos canciones en un mismo dí­a, "por si las moscas"...
De todos modos, lo que estaba claro era que: "Lo Echamos a Suertes" iba a ser single, así que antes de comer nos fuimos a un plató de grabación, para grabar el videoclip.
"Marilia, tú te comes la carta, y tú Marta coges estos zapatos de tacón", nos dijo el director artístico. El fondo del vi­deo será en todo momento rosa, y parte de vuestra ropa azul. También iremos interponiendo rosas pintadas para el montaje final.
Muy resignadas, grabamos el video, pero el susto que nos llevamos al ver el resultado final, fue realmente de impacto.
Gonzálo se puso blanco al ver el video e inmediatamente nos lanzó una mirada de la que descifré: ¡lo sabía!, hay que hacer algo.
En fin, que ese día nos quedamos sin comer, a pesar que al final el vi­deo lo grabamos en una cafeterí­a, con toda la sencillez del mundo, y con los músicos rodeándonos. El resultado final, esta vez si­, creo que fue muy bonito.
Gonzalo nos empezó a avisar: "Chicas, lo que se os viene encima va a ser muy fuerte". Pero claro, quién le iba a creer...

Capí­tulo 5: Yes, I Remember Your First Kiss.

Supongo que componer y componer es algo a lo que pocas personas se dedican, pero esto fue lo que decidimos hacer Marta y yo los dí­as antes a la grabación de todo el disco.
El disco iba a salir al mercado sin más aspiraciones que superar las 10.000 copias, y ya nos avisaban que de no superarlas no í­bamos a grabar ningún disco más con esta compañía.
En el último momento de la grabación, con el disco ya casi listo, se nos ocurrió, que en vez de componer, podíamos meter un tema de los que cantábamos al principio, en inglés.
Las letras ni se tocaron, pero a la música, le dimos un ligero lavado de cara, y a alguna que otra canción se la quitamos.
Gonzálo no estaba dispuesto a meter estas canciones, así­ que empezamos a poner en práctica nuestra particular tortura sicológica.
Desde las nueve de la mañana hasta las 10 de la noche nos pasamos el dí­a cantando: "Fantasy", y empezamos a perseguir a Gonzálo por todo el edificio, para que incluyese la canción en el disco.
Lo divertido es que estábamos haciendo la sesión de fotos para la portada del disco, y ya nos podí­as ver cantando como posesas.
El fotógrafo se reía, y se reí­a, pero Gonzálo nos estaba a punto de matar a las dos.
Al final nos dijo: "Marta, Marilia, o os estais quietas o el disco sale sin portada, ¿entendido?".
Rafa, el de las fotos, decía: "No, no, si a mí­ ya me va bien".
Total, que al final se acabó riendo hasta Gonzálo, y luego fuimos nosotras las que nos quedamos serias.
Supongo que ahora os explicais un poco las caras que tenemos en las fotos de la portada, siempre serias. (creo que no había más fotos en las que saliésemos serias).
Al final todos estábamos contentos, porque la sesión de fotos por fin había terminado, y los resultados no habían sido tan malos.
Pero fue salir de la sesión de fotos y volvernos a acordar "Whenever need"... "Vale, haced lo que querais, que el disco es vuestro", nos dijo al final Gonzálo.
"¿Puedo raparme al cero?", pregunté. "No, Marilia", me contestó Gonzálo. ¿Puedo teñirme de azul eléctrico? ¿Puedo hacerme pasar por un hombre que tiene la voz muy aguda hasta que salga a la venta el disco?, ¿Puedo hacer que mi perro intervenga en los conciertos?.
La frase de aquel día estaba clara: "No Marta, no Marilia".
Sinceramente, ninguna de las dos tenía pensado hacer nada de eso, pero por fastidiar un poco, no está mal del todo.
Sobre las 10 y media de la noche salimos del estudio, donde estaban haciendo las remezclas de algunos temas. A las diez y media, pasadas un minuto, volví­a a estar en el edificio, porque habí­a perdido mis cigarrillos, y tení­a que encontrarlos por algún sitio del estudio.
Por los pasillos oí a Gonzálo hablando con el director de Hispavox (me puse tensa).
-"Te digo yo que como mí­nimo saltan la barrera del medio millón de discos"-, le dijo Gonzálo. -¿Hablas de la rubia y de la morena, verdad?-, le contestó. -Menos ironías, Gonzálo, menos ironí­as-, le dije.
Total, que estaban dispuestos a que no bailásemos solas...

Capítulo 6: ¡Sale a La Venta El Disco!

Faltaban muy pocos dí­as para que nuestro disco saliese por fin a la venta, y la verdad es que no estábamos especialmente nerviosas, al menos yo.
Pero la cosa es que iba tan feliz, con mi coche, por la Castellana de Madrid, escuchando la radio.
Pensaba en lo buenas que eran las canciones de esos maravillosos grupos que estaban dando de sí al panorama musical español.
Pues bien, en un momento el locutor empezó a dar un recital de elogios: "Sencillez, directa al corazón, con las voces más cuidadas de los últimos tiempos, un ritmo realmente pegadizo, y una letra sencillamente perfecta". Algo muy bueno iba a sonar, de ello no cabí­a la menor duda.
"Sencillamente, el futuro del pop español ya tiene nombre, forma, y su single debut". Me estaba poniendo nerviosa: yo lo que queía era oí­r esa canción, y que se dejase de tonterías.
"¿Por qué ya no me baila un gusano en la tripa?"... No podía ser. ¡Éramos nosotras!!!, ¡Estábamos en la radio, como uno de los mejores grupos!!!!, ¡lo que sonaba era "Lo Echamos a suertes"!!.
Pegué un frenazo en seco, para pararme a escuchar la canción. Era la sensación más bestial que había sentido en muchí­simo tiempo.
No tardé en llamar a Marta, para contarle la experiencia, y ella me dijo que también la había escuchado. También me pidió que la acompañase a tomar algo, para celebrar que nuestro primer single ya estaba sonando en todas las radios.
Nos reunimos a las 5 de la tarde, en el bar de toda la vida, con todos los amigos.
Entre broma y broma sonó el móvil de Marta, un aparato de lo más ridí­culo la verdad, pero del que ella estaba totalmente enamorada.
Volvió con una enorme sonrisa en los labios: ¡Número 15 en 40 Principales, y Gonzálo me acaba de confirmar que el 24 de mayo sale por fin a la venta el disco!!!.
En ese momento no sé muy bien que era lo que sentí­a: si miedo, si emoción, si ganas de tirarme encima de Marta para abrazarla, no sabí­a cómo reaccionar.
Pero para eso ya estaba Marta que se me tiró encima, y me dio un abrazo enorme.
Total, que al final la fiesta duró hasta por lo menos las 11 de la noche, hora un tanto tardí­a si tenemos en cuenta que en la mañana tendrí­a un examen bastante importante.
"Marilia, mañana nos vemos en "El Paí­s", que si vamos a la redacción nos hacen una entrevista, o eso me he dicho Gonzálo", me dijo Marta. -¿Nos podemos quedar un hotel de lujo?-, bromeó. -Ya habrá tiempo para eso, ya habrá tiempo- me dijo el camarero del bar, que habí­a estado pendiente a toda la fiesta.
Aquella noche Marta se puso a componer una canción muy bonita, "Ella Baila Sola", que ya veremos si se podría poner en el hipotético segundo disco, en el que no tenía muchas esperanzas.

Capí­tulo 7: Marlboro.

Ya faltaban pocos días para que saliese el disco, y empezamos a dar entrevistas para algunos medios.
La primera de ellas fue para "El Paí­s, donde nos secuestraron más de hora y media, con preguntas que no sabía que iban a hacerse típicas en nuestras vidas.
A Marta se la veía nerviosa, pero se poní­a a darle sorbos a su Coca-Cola y a fumarse poco a poco su cigarro y se tranquilizaba.
El problema lo tenía yo, que me había propuesto dejar de fumar, por aquello de cuidar mi voz, que bastante especial era ya.
Pues total, que el hombre me iba hablando de sus cosas, iba haciendo preguntas, y yo que sólo veí­a a gente con cigarros en la mano, y yo como una tonta, respondiendo ¿qué cuál era mi mayor tentación?
¡Volver a fumar!, solté con cierto tono de desesperación.
Marta no es una amiga ni es nada, porque se paso todo el camino hasta casa fumando, preguntando si querí­a un poco, y contándome lo bonitas que eran las máquinas expendedoras de tabaco.
La verdad es que acabé de mal humor, y ya no sabía dónde meterme, así­ que me fui para casa, cogí la guitarra y me puse a tocar algo, pero vamos, digamos que no acababa de sonar del todo bien la canción.
La culpa era del tabaco, claro, que me tení­a bastante agobiada, y me estaba comiendo todos los pensamientos. Os prometo que me comí­ (no los mastiqué, me los comí­) todos y cada uno de los chicles para dejar de fumar, me compré dos cajas de parches de nicotina , y arrasé en la tienda de caramelos con todos y cada uno de lo Chupa-Chups.
Y mira por donde, me pasé más de dos horas sin pensar en el tabaco, tiempo en el que aproveché para ir de tiendas, a comprarme algo de ropa con el dinero de mi primer sueldo.
Esta vez la casualidad quiso que me encontrara con Marta en la cafetería de delante del Corte Inglés, centro donde había comprado alguna que otra camiseta, y unos pantalones de cuero que causaron sensación en Marta en cuanto los vio.
Pues bien, sentadas estábamos las dos cuando se nos acercó el camarero, preguntando qué querí­amos: "Un Bailey's", pidió Marta. A mí­, no se me ocurre otra cosa que soltar: "Eso, que sean dos Marlboro, digo dos tabacos", produciendo la carcajada general en todos los que oyeron la conversación.
Yo me puse roja, y poco me faltó para irme corriendo del bar, a buscar un psiquiatra que me ayudase con mi problema.
Al final la solución la tuvo Marta, que me dio un cigarro de los suyos, mientras el camarero, entre risas, nos traía un par de copas de Bailey's.
Hoy no he podido dejar de fumar, pero ya estoy a punto, seguro.
Mañana, lo dejo...

Capítulo 8: Bestia, Muy Bestia

Eran las doce de mañana, y yo estaba dormida en el sofá de casa, mientras mis hermanos estaban viendo por la tele una pelí­cula de esas del Jean Claude Van Damme, que tanto les entusiasma.
Según me han dicho, ellos estaban haciendo un ruido bastante bestial, pero yo seguí­a allá­ dormida, bien ancha, con mi camiseta vieja del San Agustí­n y unos pantalones cortos, con las zapatillas tiradas por el comedor.
Un grito a tres me despertó: ¡Maaaaaariiiiiilllliaaaaaaa!!!!!!!.
Me desperté con la cara de mala leche y mire hacia Christian, en señal de que se callase de una vez. Entonces él me puso una voz dulce y me dijo: "Es Marta, la niñita pija". Me dieron unas ganas bestiales de meterle la zapatilla por la boca, para ver si se callaba, pero preferí­ coger el teléfono y responder a la pobre Marta, que me parece que habí­a oí­do toda la discusión.
Bromeando sobre la simpatía tan grande de mis hermanos, empezó la conversación, que acabó con una frase que me acabó de despertar (a mí, no a mi voz, que metió un gallo de los buenos). Al parecer nuestro disco ya habí­a vendido 50.000 discos en un tiempo totalmente record, y mañana mismo querían organizar un concierto para celebrar nuestro disco de oro, donde iban a ser invitados todos los medios.
La verdad es que las cosas se empezaban a parecer a mis sueños más que nunca: 50.000 discos en tan sólo una semana: mis vicios por la nicotina menguados a base de parches y la paciencia santa de todos los que me rodean. Todo pintaba bien.
En fin, que enseguida colgué el teléfono con la sonrisa en los labios, y a punto de estallar de alegrí­a: enseguida toda mi familia se puso a botar de alegría. "¡Marilia, vas a ser más famosa que Raphael!", decía Christian mientras se reía de mí. Aquel día no me lo tomé a mal, porque sabía que en el fondo todos estábamos muy contentos.
Aquella misma tarde quedamos en casa de Marta, porque nos apetecía empezar a componer desde ya una nueva canción, y poco a poco empezamos a trabajar en una canción llamada: "Siento Pero No Vivo", que la verdad es que nunca ha vuelto a sonar, pero que sigue siendo una buena canción, que sólo hemos escuchado (y escucharemos) Marta y yo.
Ya veis que nos llevamos a la perfección, y que nos encanta hacer cosas juntas: sin ir más lejos aquella tarde, después de componer, nos fuimos al cine, a ver una de esas películas que las dos ya habí­amos visto como unas cinco veces, pero que siempre nos hacían llorar.
Salimos de la sala peleándonos por quedarnos con una gorra horrible que nos habían dado antes de entrar en la sala, y que ninguna de las dos se iba a poner nunca: ya nos podeis imaginar tiradas por la calle, cogiéndonos del cuello, para quitarnos la gorra. Fuimos así hasta El Parque Del Retiro, donde nos revolcamos por la hierba, hasta que Marta me agarró la gorra y salió corriendo a través del parque y yo detrás, claro.
Lo que no sabíamos es que esa tarde tan amistosa nos iba a traer graves consecuencias.

Capítulo 9: Cara y Cruz

Era el día del esperado concierto. Todos los medios de comunicación estaban dispuestos a cubrir la actuación del que ya todo el mundo consideraba el grupo revelación del '96: ("Ella Baila Sola", claro).
El concierto empezaba a las 9 de la noche, y eran las 9 y cinco cuando Marta me pasó a buscar con su cochazo (uno de esos que producen risotadas cuando lo ves, pero al que le teníamos cariño.)
"Lo siento, me manché el pantalón con pasta de dientes, y me dí cuenta delante de tu casa" me dijo Marta casi sin aliento, y con las gafas de sol colgando en diagonal.
Yo no cogí­ ni bolso ni nada, sólo unos collares que me había regalado mi abuela, y que pensaba guardar para toda la vida.
Subimos al coche, pero no sin antes apartar toda la basura que habíamos dejado por los asientos harí­a un par de dí­as, cuando nos dio por beber Coca- Cola y comer patatas en el coche, mientras hací­amos rutas por Madrid, con un par de buenos amigos.
Marta (con su particular sentido de la conducción) arrancó el coche, y salió casi derrapando, a más velocidad de la cuenta, y riéndose compulsivamente, mientras yo la acompañaba con las risotadas, y le decí­a: ¡Para Marta, que ya no llegamos!
Total, que llegamos a las nueve y media, salimos del coche corriendo, cogidas de la mano, para arrastrarnos la una a la otra, siempre por la puerta de atrás, para no perder más tiempo.
Pues bien, dio la casualidad de que allá detrás nos encontramos con un fan que nos pidió un autógrafo. Nos pusimos muy contentas, así que no nos pudimos resistir a firmarle la portada del disco, darle un par de besos y salir corriendo hacia el escenario.
Cuando llegamos estaba todo el mundo listo, músicos incluidos, así como Gonzálo, que estaba más impaciente de la cuenta, y que casi ni nos miró a la cara.
Total, que cogimos los dos micros, y saltamos al escenario con una sonrisa en los labios, cantando: "Amores de Barra", poniendo en ella todas nuestras ganas.
Seguimos adelante con un concierto en el que no dejamos de mirarnos, de sonreí­r y de pasarlo bien, convirtiendo el concierto en una verdadera fiesta.
Al acabar, las opiniones eran más que positivas, y nuestro tema en inglés había disparado las preguntas: ¿Por qué un tema en inglés?. Ni Marta ni yo habí­amos dado nunca una entrevista, y no sabí­amos cuál de las dos debí­a responder, así­ que nos quedamos calladas, medio nerviosas, tal vez con algo de miedo.
"Pues nosotras empezamos a tocar en los parques de Madrid canciones que habíamos compuesto en inglés, y ni en los directos ni en nuestro disco hemos querido olvidar cuáles eran nuestros principios, y la mejor manera de demostrarlo es mostrando a todo el mundo esas canciones".
Las dos sonreí­mos por la parrafada que acababa de soltar, y se vio acompañada por la de los periodistas.
En esta entrevista no faltó la pregunta imprescindible en cada interrogatorio: -¿Por qué os haceis llamar Ella Baila Sola?-, a la que respondimos con un: -¡porque nos gusta!-, que creí­mos conveniente madurar cara a futuras entrevistas.
Todo el mundo nos felicitó, tanto por el concierto como por la entrevista, pero nadie nos podía decir que alguien estaba a punto de jugar con nosotras, para dar pie a una noticia sensacionalista al máximo: "Ya sé que sois pareja, y mañana no serviría de nada que lo negaran, porque saldría en primera página de mi revista".
Nuestra cara se congeló en un instante, y las dos abandonamos el recinto alejadas, casi con miedo a dirigirnos palabra, o con vergüenza. ¿Quién podrí­a inventar una cosa así­?.

Capí­tulo 10: Observadas

La mañana se presentó revuelta: tan sólo eran las 9 cuando Cristian me levantó de la cama, muy enfadado, con una revista en la mano: La compró porque pensaba que serí­a la primera portada que os dedicaban.
Mi cara se congeló de golpe, no sabí­a qué habí­a en esa misteriosa revista. Cristian me tiró la revista encima y se fue muy enfadado, reprochándome que no le hubiese contado nunca nada de eso (no tenía ni idea qué era a lo que se estaba refiriendo).
Cuando me incorporé y leí­ la portada creo que se me giró el corazón: "Dúo de lesbianas debutantes dan un concierto en Madrid". Dentro del titular se podían leer frases como: "Sin vergüenza para mostrarse revolcándose por El Parque del Retiro," o "cantando al lesbianismo en canciones como "Amores de Barra" o "Disimulando". Desde luego que la prensa sensacionalista no habí­a muerto en España, esto sólo era un claro ejemplo de ello.
Sobre las 11 me presenté en casa de Marta. Llamé al timbre y me abrió la puerta ella misma, con el pijama aún puesto y con los pelos despeinados al máximo. "No quiero más libros, lo siento", decí­a mientras abría la puerta.
Cuando se dio cuenta que era yo puso cara de: ¿pero qué haces a estas horas? y yo le planté la revista en la cara. Creo que fue en ese instante cuando Marta logró despertarse, y lo demostró con una mirada desesperada que me mandó. Supongo que siguiendo con nuestra técnica habitual decidimos llamar a Gonzálo, para que nos acabase de solucionar la vida un poco.
Marta me dijo que habí­a organizado una rueda de prensa a las cinco menos cuarto (en realidad era a las cinco, pero quería asegurarse de que yo llegase puntual).
Aquel día me quedé a comer en casa de Marta donde, con la ayuda de un amigo suyo que estudia periodismo, preparamos la rueda de prensa. El camino al estudio se me hizo poco más que eterno, y sólo lo pude amenizar en el momento en el que pensamos lo ridí­cula que era nuestra situación, y recordando que todo había sido fruto de pelearnos por una gorra horrible.
Ya en la rueda de prensa logré tranquilizarme, no me preguntes cómo. Las preguntas que nos iban a hacer las habí­amos previsto de antemano, y toda la rueda de prensa salió rodada, hasta que llegó el momento de la temible pregunta: "¿Qué deci­s de los rumores que os sitúan como pareja?".
En ese preciso instante Marta respondió casi sin pensarlo: "No, no somos pareja ni lesbianas. Y nuestra vida privada no debe importarle a nadie". Yo en ese momento temí­a que me quedase en blanco, que no supiese que contestar.
Y fue en un impulso repentino, en el que pareció que hablase mi subconsciente cuando solté: "Creo que la música está, o deberí­a estar, por encima de lo que invente un periodista sensacionalista". Y suspiré tranquila. La rueda de prensa se alargó unos veinte minutos, hasta que nos fuimos a casa, entre felicitaciones y planes de futuro, muy satisfechas.

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Aquí termina el diario y al igual que ustedes me quedé "picada"... No sé si estos diez capítulos que conforman el diario de Ella Baila Sola, sean parte de un libro autobiográfico, si de verdad hayan sido escritos por Marilia -que parece ser que es quien relata todo esto- o si son simplemente apuntes surgidos de la imaginación de alguno de sus fans.
El dueto se disolvió en el año 2001. Marta editó un disco: "Cumplir Lo Prometido"; mientras que Marilia por su parte se dedicó a viajar, pintar, a escribir nuevas canciones y a arreglar las viejas, pero sobre todo, a experimentar con nuevos ritmos, lo cual dio como resultado un disco titulado "Esencias" en el que se rumoró en el 2006 sólo hacía falta una compañía disquera para que saliera a la luz.
A pesar de que tras su separación su casa discográfica siguió editando discos recopilatorios, ellas no volvieron a pisar un escenario juntas y es tan notable su ausencia dentro de la escena musical, que a pesar de que ya han pasado 7 años desde que el dúo se desintegró, las nuevas generaciones siguen cantando sus canciones, lo cual viene a demostrarnos -que al igual que pasa en la vida diaria- en el mundo musical también existen personas que ya están "destinadas a encontrarse"
Ese fue el caso de Marta y Marilia, quienes gracias a la química tan especial que se dio entre ellas, llegó a existir: "Ella Baila Sola", nombre que para muchos es sinónimo de buena música y que por lo mismo forma ya parte de los grandes clásicos del pop en español,
Para cerrar el post, no quise poner ninguna de las canciones que ya todo mundo ha escuchado y conoce de ellas; elegí: "Por Tí", uno de los temas -que a mi juicio- posee una de las letras más hermosas que estas chicas pudieron haber compuesto y es el último track extraido de su primer disco.
Pienso que debe ser padrísimo poder dedicarle a alguien una canción tan hermosa como esta y pues bueno, también la elegí porque al finalizar la canción, si dejan avanzar el archivo de audio, en el minuto 4:28 vienen dos "Bonus Extras", interpretados en inglés -uno de ellos a capella- y que además de ser las canciones en ese idioma que ellas mencionaban en el diario (y con las cuales estuvieron molestando al productor para que las dejara incluirlas en su primer disco), muestran claramente la esencia de lo que fue Ella Baila Sola.

¡Hasta el Próximo Lunes de Compositores!

"Por Ti" Yo te quiero regalar palabras ser tu red para cuando caigas cogerte de la mano al andar. Y decirte cosas al oído ser tu manta cuando tengas frío y ser tu hombro para llorar. Por ti mi vida empeño, por un momento de verte sonreír. Por ti mi alma vendo, a cambio del tiempo que necesites para ser feliz. Dejo todo por un beso tuyo, quiero ser tu espada y tu escudo, decirte que te quiero una vez más. Quiero ser tus alas y tu cielo, quiero ser el mar y tu velero, el suelo y tus pies para caminar. Por ti mi vida empeño, por un momento de verte sonreír. Por ti mi alma vendo, a cambio del tiempo que necesites, para ser feliz... Por ti mi vida empeño... Por ti mi vida empeño, por un momento de verte sonreír. Por ti mi alma vendo, a cambio del tiempo que necesites, para ser feliz...

Comentarios

Vane dijo…
Wowwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww!!!!!!!!!!, si antes adoraba esta sección ahora la amo con todo mi corazón, me encantó esto, no sé si es por amor a la música, o por querer siempre escribir una canción como lo hicieron estas chicas, Soraya, Rosana, en fin...
Todos tus post dedicados a los compositores me encantaron, pero éste no tiene abuela, no manches!!!! que fregón!!!! –ups creo que hasta Mexicana me volví de la emoción, yo no hablaba así-.
Gracias, gracias, gracias por éste post, adoro las historias que están relacionadas con lo que pasa detrás de una canción, esa parte que no se ve, eso de componer, como lo haces, en que te inspiras, en fin...todo lo que hace a un compositor.
Desde ya te digo que me sentí súper identificada con Marilia, yo tengo la guitarra en el suelo, papeles por todos lados, frases para canciones, canciones que no fueron, una que si nació, mis posts, todo, todo tengo tirado, que viva el desorden que permite llegar a la creación.
Quiero tomar una frase que dijo Marilia: “hay que ver lo que hace una guitarra tirada por el suelo”, yo la voy a cambiar por otra que diría así: “lo que hizo un libro llamado con las cuerdas rotas”, esto lógicamente está dedicado a tu amistad y todo lo que pasó después de ese libro.
Estoy emocionada, ya tengo ganas de irme a mi casa para tomar mi guitarra y hacer una canción, esta vez letra y música todo compuesta por mí, sé que puedo, y lo voy a hacer, me inspiran estas cosas, estas historias, estos sueños hechos realidad. Me ayuda el viento que le soplas a mis alas, ese que me impulsa a hacer cosas que no sabía que podía hacer, y mucho menos compartirlas con los demás, dejar que otros vean lo que hago, en fin...
No me quiero salir del post pero es imposible, en muchas de las cosas que leí ahí me vi identificada, y también vi a otra personita, con razón me decías de una forma casi misteriosa: Vane el post del lunes te va a encantar!!!, y no me gustó me FASCINó, vos me conoces muy bien y sabes que este tipo de cosas me llegan mucho, todo lo relacionado con la música, y con artistas que me gusta su forma de componer.
Es una lástima que estas chicas no canten más juntas, es increíble como una persona potencia a la otra, porque juntas son increíbles, pero creo que separadas no han hecho grandes cosas, lógico que no es por falta de talento, pero como dúo se complementaban tan bien, yo creo que hasta ellas mismas se echarán de menos, y sentirán que ya no es lo mismo a la hora de hacer una canción. Ojalá vuelvan como lo han hecho tantos grupos en la actualidad, yo creo que hoy por hoy se necesita el estilo de música de ellas, letras sencillas pero originales, esa forma tan particular de contar una historia, y de cantarla.
Sobre la canción que pusiste es hermosa, es la que más me gusta, hasta eso elegiste una canción que me fascina, todo esto dio como resultado un post redondo, IMPECABLE, como te gusta a vos.

El que haya escrito ese diario -yo creo que si no fue una de ellas tuvo que ser alguien muy cercano-, contó toda la historia de ella baila sola ahí, que bueno que te encontraste esas líneas, y mejor aún hayas decidido compartirlo, yo que amo la música te lo agradezco con el alma.
Te voy a decir algo que tal vez te cause risa, tu post me pareció tan corto, quería leer más, yo creo que lo voy a leer varias veces para disfrutarlo, saborearlo, e imaginarme cada cosa otra vez.

Otra vez gracias por éste lunes de compositores, lo disfruté como no tenés una idea. Bien calladito te lo tenías, apenas sólo una cosita me dijiste para que yo me sorprendiera al momento de leerlo. Te perdono por lo poquito que me contaste, creo que tenías razón, encontrarlo acá y leerlo por mí cuenta era mejor.
Sos una geniaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.

Con éste lunes empezó algo más que una semana, también un mes, y que messssssss!!!!!, dentro de poquito vamos a estar haciendo un montón de cosas que el diario de ella baila sola se quedará chiquito.

Te dejo millones de abrazos de oso, hoy tengo amiguitis!!!!!!!!!, ¿te dije que te quiero mucho?, si, si te quiero muchisisisisisisisisisisisismo.
Me despido pero creo que éste post merece otro comentario de mí parte, juro que será más corto.
Martuchis dijo…
VANE:
¿Por qué crees que el Viernes estaba tan clavada haciendo el post y por qué crees que te dije: ¡esto está buenísimo!!!, precisamente porque a mi también me encanta saber todo el proceso que existe detrás de una canción (aunque yo nunca haya escrito una) y también porque la historia de Marilia Marta me recordó tanto como tu eres y algunas similitudes que tienen con la forma como nos llevamos nosotras dos.

Por otro lado, estoy totalmente de acuerdo contigo en que se complementaban una a la otra... La verdad es un misterio porque se desintegraron. Estuve investigando y posterior al último disco no se despidieron ni nada, simplemente no se les volvió a ver y 5 años después de que se disolvió el grupo, Marta fue la primera en editar su disco como solista.

Yo también siento que hace muchísima falta música como la que ellas hacían y es verdad, mucha gente que en los 90's eran muy niños, escuchan ahora la música de Ella Baila Sola y se siguen preguntando al igual que todos nosotros ¿Por qué dejaron de hacer música?... En fin, es un misterio.

Porfa, ojalá que contigo no pase eso y siempre nos regales todo lo que esté plasmado en todas esas hojas que tienes regadas en tu cuarto.

Buen inicio de semana y que bueno que te gustó el post.

P.D. ¡Ya sabes que adoro los comentarios largos!
Victoria dijo…
Hola!
yo hoy tengo una gripe terrible asi que nunca me extiendo en mis comentarios pero este post a pesar de mi malestar mira que me gusto tanto!!!!!
Ella baila sola me FASCINA
me recuerda una epoca en que me gustaba tanto un tipo que vivia lejiiiisimos! y un dia me dijo (al fin Doctor en psicologia) que iba a ser muy dificil que le dijera que "pasaba por aqui" asi que me agradecia la visita...
Me moria de la pena!!!!!
que bonita epoca...

WOW!!!!
salud!
Amores de barraaaaaa
Mr. Magoo... dijo…
Nunca imagine la historia de estas morritas asi, esta muy padre, y algo de magia tenia que haber, porque tienen mucho talento. Yo las conozco porque tengo inclusive un disco de ellas, bueno, es de mi senio, pero en fin, ahi tambien las escucho... en fin. Como siempre, es padre descubrir todo esto.
Synn dijo…
Hace tiempo que no escucho mi disco de Ella baila sola. Supongo que tanto fué que lo puse que al final terminé saturada, lo coloqué en el estante y...
Me recuerda a mis tiempos de karaoke. También cantába mucho La princesa de mis sueños de Obk...

Nada, que el post estuvo muy interesante, y me gustaría saber todita la historia. Supongo que será parte de un libro.

Un abrazo.

P.d. ¡Muy navideño el blog!
Martuchis dijo…
MAGOO:

Si cantan padrísimo estas niñas, y todos sus discos son muy buenos (yo nada mas tengo el primero, pero he escuchado los otros y me gustan mucho sus canciones), la verdad si fue una lástima que se separaran, hace mucha falta música como la que ellas hacían.

Buen Martes y gracias por pasar.

VICKY:
A mi también me fascina EBS y al igual que con Luz Casal, con estas niñas y sobre todo esa canción de "Sólo pasaba por aquí", siempre pienso, esas son las rolas de Vicky Naranjos.

Saluditos y ¿Verdad que quedó chido el blog?

Ya le hacia falta una "remozada" al pobrecito.

SYNN:
Suele pasar que hay temporadas en que agarras un CD de carrito y lo pones y lo pones hasta que te aburres y lo guardas y ya no vuelves a saber de él, hasta que nuevamente alguien viene y te recuerda que lo tienes, lo vuelves a escuchar y de paso a revivir cosas que experimentaste cuando ese CD era tu favorito.

La música de EBS nunca pasará de moda, es uno de los mejores legados que nos ha dado tu país.

Saluditos y "gracias por pasar por aquí" (como la canción de EBS).
Adoraba a Ella baila sola... Con todo y que es hasta ahora que entiendo el sentido de "bailar sola".
Martuchis dijo…
Adriana:

Somos muchos los que éramos -y seguimos siendo fans de Marta y Marilia-

Yo si las había escuchado hablar una vez durante una entrevista del significado del nombre del grupo y se me hizo completamente original.

Por eso quise incluir esa cita en el post, porque es muy muy cierto lo que dice.

Como siempre es todo un honor verte por aca.

¡Saluditos!!!
Anónimo dijo…
esto......me alegro un montón d k os haya gustado tanto los diarios, xo están extraídos de www.iespana.es/ebs, y son tan irreales como los de los perros de Marta y Marilia, q tbn están disponibles (y no es broma....lo podéis comprobar!!xD). la verdad s q los ecsribí con 13 años y, siento decir, k no conozco a nnguna d las dos....como indicamos en la página, son totalmente inventados. por cierto, ellas tienen cada una un ejemplar de su diario y les hizo mucha gracia!

perdón x la confusión y gracias x leerlo!

pablo