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"Remembranzas Fantasmagóricas" (Parte I).

¡Me encantan las historias! y esta es una que desde hace como 4 años tengo "guardada"... Intenté contarla hace algún tiempo en el blog viejito, pero nunca la terminé.

Aquí la comienzo de nuevo... Prometo esta vez si contarla completa.

¡Buena Mitad de Semana!


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"Remembranzas Fantasmagóricas" (Parte I).



… El Museo cerró sus puertas al público poco después de las 6 de la tarde, pero no fue hasta que las manecillas del reloj rebasaron el número diez, que los pasillos quedaron completamente desiertos porque todos los empleados de ese recinto histórico decidieron poner fin a otro día laboral y marcharse a sus respectivas casas para descansar.

Así, una vez que las luces de todas las salas se apagaron y los candados y cerrojos fueron colocados en cada una de las puertas y ventanas -aunque la idea de “vagar” por fin libremente era muy “tentadora”- la regla para los fantasmas desde siempre fue muy estricta y concreta: bajo ninguna circunstancia, podían salir ni dejarse ver antes de que el reloj hubiese rebasado las 12 de la medianoche.

La primera en hacerlo fue Doña Águeda Alcaraz, quien al salir de su letargo lo primero que hizo fue mirarse al espejo para cerciorarse de que tanto su peinado como su vestido no se hubiesen estropeado con tantas horas de inmovilidad.

Llevaba haciendo lo mismo durante poco más de un siglo y aunque el vestido color verde de satín y holanes aún le ceñía muy bien la figura –tal y como la había tenido en vida- el estar conciente de su condición fantasmagórica no evitaba que ella experimentara una infinita tristeza cada vez que descubría que su reflejo frente al cristal ya no era nada más que una imagen tenue y borrosa.

Para disimularlo, siempre se alisaba con las manos los cabellos castaños sujetados con decoro en un muy elaborado “chongo”, a veces daba media vuelta o miraba por encima de su hombro para verificar así que en la parte de atrás (en la que de otra forma y sin ayuda del espejo no podía verse), el fondo que llevaba puesto no sobrepasara el largo del vestido; mientras que en otras ocasiones simplemente buscaba afanosamente arrugas inexistentes sobre la tela.

Sin embargo y a diferencia de muchas otras veces, su ritual de verificación de apariencia había durado menos tiempo, por la sencilla razón de que era la primera vez que su vestido físicamente se exhibía en ese recinto; además –por la hora- no tardaban en “aparecer” el resto de sus amigas para permanecer en una especie de “tertulia” que se prolongaba durante casi toda la madrugada, conversando acerca de su tema favorito que no era otra cosa más que una remembranza nostálgica de su paso por el mundo de los “vivos”, justo en la época en que era difícil y cuestión de clase, identificar la sutil línea que delimitaba al “Pudor de la Liviandad”….


Continuará....

Comentarios

Vane dijo…
Bueno! empezaste con tu historia de la cual ya habíamos hablado, ¡ay que miedo!!!, me parece algo original Martu, la verdad que pueden pasar muchas cosas ahí, siempre y cuando a tus “amiguitos” no les de por salir del museo, y menos aún no les de por llegar a la punta del continente esta todo bien, y yo voy a disfrutar muchísimo de tu historia.

¿Qué pasará con estos personajes? Qué harán cuando llega la hora que les toca salir del lugar donde descansan en el día? ¿Tendrán contacto con algún ser del más acá?, eso ya lo veremos, pero me quedé con ganas de más, ¿por qué tan corta la primera parte? es la primera vez que hago un reclamo, vos no sos así, ¿por qué tan chiquita la primera parte? ¡snif!, ¿que te doy para que me adelantes lo que sigue? Andale, andale yo no digo nada lo prometo, ¡ay que ansiosa soy!!!, bueno ya sabés que sufro de eso y ya no tengo arreglo ni cura.

Ya estoy alucinando barato, ya estoy imaginando lo que puede pasar, hacer mi versión de tu historia, hasta me salió el niño travieso que tengo dentro y tus fantasmas serían unos aliados geniales para hacer alguna que otra cosita, asustar a un par de personas, nada grave pero un buen sustito se lo merecen, jajajajaja.

Mejor me acomodo así como lo hice acá cuando mirábamos una película para esperar las otras partes, seguramente serán interesantísimas y hasta divertidas.

Me parece genial todo lo que hay en tu blog, gracias Dios por iluminarla y se dejara de locas pasiones.

Que tengas un hermoso día, acá está lloviendo, ideal para una historia como la que empezaste a contar, pero ¡que susto!
Te dejo muchos abrazos por si te da miedo, o si uno de estos fantasmas salen de tus hojas para hacerte cosquillas en tus pies (aaaaaahhhhhh...ya te imaginás como sigue la frase y termina con...¡me morí!).

¡No te olvides que te adoro!!!
Martuchis dijo…
VANE:

Efectivamente, tú y yo ya habíamos hablado de esta historia y medio te conté lo que sigue -creo- Bueno... Es que no yo sé lo que sigue exactamente, vamos a ir conociendo la historia todos juntos y escuchando lo que esos fantasmas -que no son malos, al contrario, son muy amigables y medio nostálgicos- tengan que decir acerca de lo que vivieron a través de su vestuario a principios de siglo IX.

Me hicise reír muchísimo, pero no te preocupes, estos fantasmas no se van a salir para nada del Museo, ellos permanecen y van únicamente adonde llevan los objetos materiales que les pertenecieron en vida... Aunque no es mala idea lo del "Sustito"... Mira que yo también les pediría que me hicieran "El Paro" para asustar a dos que tres GA...

Yo también me morí con la parte final de tu comentario.

Te mando un abrazo de oso para este día nubladísimo en Salto.

¡TQM!
Vane dijo…
Regresé otra vez, es que ya no me caen mal tus fantasmas, es mas hasta compas ya somos, hicimos un trato, yo les hablo del mundo afuera del museo, y ellos me van a ayudar a espantar alguna que otra persona, ¡que fregon!!!! jijijiji acá no se ve pero hay una carita tan pero tan picara.

Paso a retirarme, no vaya a ser que aparezca uno de tus amiguitos y me pegue el susto de mi vida, aunque me caigan bien si asustan mucho.

Besos, abrazos y mimitos
Vane dijo…
ssshhhhhhh...pasé por acá pero parece que todos duermen, mejor les canto para que no se despierten, duermanse fantasmas duermanse ya que viene el lobo y los comerá, sssshhhhhhhhhh....
SERHUMANA dijo…
Martuchis!!!!!!!!!!! Vos tan fanatica de las comedias romanticas, y te venis a animar con una historia de suspenso!!!!!!!!!!
Muy bien!!!!!!!!!! Yo, por supuesto, seguire de cerca el relato!!!!!!!!!!
Aproposito, esos vestidos de antaño me encantan!!!!!!!!!
BESOS GRANDES!!!!!!!!!