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"La Taza Vacía".


Comienza la semana otra vez y estamos aquí de nuevo. Ustedes han regresado, yo también y lo que tenemos en común todos, es que para bien o para mal hemos tenido la oportunidad de terminar un ciclo de cinco días y estar hoy, aquí para empezar uno nuevo.

Muy pocas veces tenemos consciencia de eso, estamos tan programados ya en nuestras actividades y tan inmersos viviendo cada uno nuestra vida, que damos por hecho que así va ser siempre y nos olvidamos de que cada vez que termina un día y comienza uno nuevo, al abrir los ojos y poner los pies sobre el suelo (si nos sentimos bien), eso significa que tenemos una nueva posibilidad para intentar hacer las cosas de una manera distinta.

Los seres humanos somos bastante complejos, y si bien es cierto que no siempre se puede ser positivo y que muchas veces el entorno no ayuda, también todas esas cosas que nos preocupan, nos abruman y muchas veces nos quitan el sueño no pueden ser ni convertirse en eternas, todo al final siempre pasa: los problemas, las tristezas, las tensiones, todo lo que nos afecta... De cada uno de nosotros depende que tanta fuerza les queremos dar.

Desde hace algunos días y a raíz de muchas cosas que han estado sucediendo a mi alrededor, he pensado mucho en eso; pero curiosamente recordé un ejercicio de terapia Gestalt que les compartí hace algún tiempo, cuando compartí en el blog la reseña de un curso que tomé junto con mis compañeros de trabajo en ese entonces en Avanza Diseño (la extinta casa editora, en esa época de la revista para la cual todavía trabajo).

El ejercicio es muy sencillo, y me pareció buena idea retomarlo en este inicio de semana para pintar de un color más bonito y brillante, cada una de las letras que encontrarán en este post de Lunes.

Se trata de algo muy simple y a la vez complejo, y hasta creo que a algunos les resultará fácil, porque sé que muchos de ustedes no conciben la mañana sin una taza de café.

No sé a que hora leerá cada uno de ustedes esta entrada. Si es durante las primeras horas del Lunes, ¡Súper!, pero si no, eso no importa, porque igual pueden quedarse reflexionando acerca de este post y ponerlo en práctica al día siguiente, porque creo que es un ejercicio muy simple que a todos nos puede servir.


¿Listos para hacer el ejercicio? ¿Sí?, ¡Perfecto!... Por un momento imaginen que tienen entre sus manos una taza vacía. Es muy importante que en el interior no tenga nada, porque dentro de ella, cada uno de ustedes va a depositar todo lo que le preocupa, cada uno de sus problemas, todos esos sentimientos que han llevado cargando durante mucho tiempo y que les causan tristeza, las presiones del trabajo, los problemas económicos, la preocupación por cada uno de sus hijos (si son padres de familia), la bronca que tuvieron con alguien y les dejó de hablar; etc, etc... Todo lo que se les ocurra...

Piensen bien y no se queden con nada. Es muy importante que visualicen como todo eso está adentro de la taza. Echen un vistazo a su interior y cerciórense de que nada se les olvide, ni se les quede atorado.

Una vez que ya se hayan vaciado "por dentro" visualicen todo en el interior de esa taza, y así una vez que ya estén seguros de que todo está ahí, tomen esa taza entre sus manos y desháganse de su contenido.
Ya sea que volteen la taza, arrojen el contenido vaciándolo en el zinc de la cocina, aventándolo hacia atrás, tirándolo al suelo, pero el caso es deshacerse de todo eso que depositaron ahí.

El objetivo de este ejercicio es nada más tomar consciencia de que se puede, por lo menos durante un día, vivir sin llevar a cuestas todo eso.

Nuestra vida no va cambiar, tampoco los problemas se van a ir, no nos vamos a convertir en mejores personas; pero tampoco debemos olvidarnos de que podemos ser felices muy a pesar de todo lo negativo que existe a nuestro alrededor.

Problemas siempre vamos a tener, preocupaciones también, pero tan sólo por hoy, al vaciar esa taza, piensa simbólicamente que estás listo para vivir de la mejor manera lo que venga y que también, al quitarte de encima todo ese peso que has estado llevando a cuestas durante tanto tiempo, eres más libre y estás hasta listo para jugar y divertirte con cualquier ocurrencia o cosa simple, aunque ya no seas un niño.

De eso se trata este ejercicio de la taza, y a esta pequeña dinámica que hemos compartido juntos en este inicio de semana, yo le agregaría algo extra.

Una vez que hayas concluido con ese pequeño ritual de "deshacerte" de todo lo que te pesa y no te deja avanzar, yo agregaría algo... En esa misma taza, que ahora nuevamente está vacía, llénala con todo lo positivo que te venga en este momento a la mente: ¿Qué fue lo último que hizo que te botaras de la risa?, piensa en el momento más bonito que has vivido últimamente, ¿cuándo fue la última vez que te sentiste feliz y te fuiste a dormir con una sonrisa dibujada en el rostro?, piensa ¿quién es la persona que más te quiere?, trae a tu mente el recuerdo de algún instante padre, de alguna mirada, del atardecer o el amanecer más bello que hayas visto últimamente, del último pensamiento o sueño que hizo que te ilusionaras, el recuerdo de la sonrisa de alguien; el día en que algo te salió bien o que todo resultó tal y como lo esperabas, ¡En fin!, todo lo que se te ocurra y que haya sido positivo para ti.

Una vez que hayas rememorado todo eso, utilízalo para endulzar la bebida que más te guste (ya sea un té, café, jugo, agua de sabor), ¡lo que se te ocurra! y entonces eso se convierta en parte de tu bebida favorita o la que más disfrutas.

Si de verdad en la mañana decides beber algo de eso, piensa que mezclada con esa bebida está alguna de las cosas que líneas más arriba te mencioné y que al igual que esa bebida, tu corazón se llena por dentro, no sólo de calidez, sino de todo eso positivo que es parte de ti.

Constantemente encontramos por todos lados consejos para nutrirnos bien, pero nadie nos dice nunca ¿cómo se nutre el alma?, muchos de nosotros quizá por dentro estemos como los niños que padecen hambruna en los países más pobres o en conflicto; precisamente porque como dije antes, nadie nos enseña a alimentar nuestro espíritu, que no es una tarea tan complicada, pero para algunos de nosotros si se vuelve casi una misión imposible estando en un medio tan hostil.

¿Cuáles cosas son las que te llenan por dentro?... Me gustaría que cada uno de ustedes se llevara esta pregunta en el bolsillo de los jeans y me compartiera su respuesta al final del día. Los que tienen alguien a su lado para cuestionarle esto, mirándole a los ojos son doblemente afortunados; pero los que no, gracias a eso tenemos la posibilidad de valorar no sólo todo lo que tenemos, sino de agudizar más los sentidos para percibir todo lo bueno que podemos encontrar en el camino.

De eso se trata, tan sólo tenemos este día, mañana no lo sabemos. Ojalá que esa taza vacía, cada día que pase contenga menos problemas; y llegue un día en que se desborde con todo lo bueno que cada uno de ustedes lleva dentro de sí.

¡Buen inicio de semana y gracias por iniciar un nuevo ciclo en estas Páginas Sueltas y de Colores!

Comentarios

Claudia Monica dijo…
Q padre ejercicio, creo que si lo hare para liberarme de unas cositas q traigo....

Gracias x compartirlo
apegnaloza dijo…
¡Chingón!
No pues ya lo lei muy tarde, ya casi son las primeras horas del martes jajaja

Sale me retiro porque como ya ando de estudiante nuevamente... hay que dormir temprano

byE
Vane dijo…
Está bueno esto del ejercicio, pero a mí me gustaría mucho más sacar esas cosas, me gusta decirlo así de frente, y bueno si no se puede ahí si buscar la manera se sacarlo por otro lado.

Yo siempre traté de llenar mi espíritu con cosas valiosas que obviamente nada tienen que ver con lo material, es la única manera para levantarte con una sonrisa a pesar de todos los problemas, que algunos son un poco exagerados depende como se los vea, pero para mí un gran problema es la salud, lo demás con gana, voluntad y espíritu se logra alcanzar o por lo menos intentarlo una y otra vez, y a pesar que con la salud es un poco más difícil también vale mucho la pena querer salir adelante.

Espero que tu taza tenga muchas cosas lindas, esté siempre calentita, y que el contenido también sea dulce muy dulce.

Gran inicio de semana!
Martuchis dijo…
CLAU:

Pudiera parecer un ejercicio bien sin chiste, pero si funciona, te lo digo porque a mi en su momento me sirvió. Este inicio de semana lo recordé un día en cuanto desperté y se me ocurrió compartirlo con las personas que leen el blog.

Sobre las cosas que traes atoradas, me imagino yo que va por el lado de todo lo que te entristece la ausencia de tu mamá y todo lo que has tenido que superar a raíz de eso estando prácticamente sola.

Para bien o para mal ahora ya tienes una familia, tienes dentro de ti la razón más hermosa y más poderosa para salir adelante y para tratar de ser mejor persona cada día y pues si este ejercicio te sirve, me dará gusto saber que en algo pude contribuir.

Gracias por pasar por aquí como siempre.

ALFRED:
Más "chingón" que exista gente como ustedes que me regale parte de su tiempo al leer mis post y tomarse todavía el tiempo para dejarme un comentario.

¡Mil gracias!

NEFERTITI:
Este ejercicio sirve para los martes de 2x1 en el cine, los miércoles de frutas y verduras, los días festivos, los años bisiestos, cuando haya "puente", etc etc...
Suerte en tu regreso a clases.
En estos días paso por tu blog.

VANE:
Estos ejercicios son muy buenos, recuerdo que yo te platiqué mucho acerca de esto en una ocasión cuando íbamos en tu moto ¿te acuerdas?, esa vez tu te sentías muy bien y yo me sentí muy feliz de haber sido útil para alguien, ojalá pudiera estar más cerca de ti para ayudarte con todo eso que estás pasando ahora.

Estos ejercicios también sirven para quienes no siempre podemos decir todo de frente, no porque no tengamos el valor de hacerlo, sino porque no todos tenemos la suerte de contar con alguien tan cercano (haciendo referencia a la distancia), a quien abrirle nuestro corazón sin tener miedo.

Respecto a lo de llenarse el corazón con todas esas cosas valiosas que no tienen nada que ver con objetos materiales, en ese aspecto siempre fuimos algo parecidas y hay cosas que tanto tú como yo valoramos y que la demás gente no ve de la misma manera.

Mi taza créeme que está llena de cosas muy lindas, muchas de las cuales han sido de las que tú has depositado ahí.

Buena casi mitad de semana para ti también.