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La Verdadera Historia del Cronovisor...


Imagina que estás en Roma, visitando el Museo del Vaticano... Es un día normal, algo cálido y mientras caminas por los pasillos admirando los frescos de Miguel Ángel y encontrando a tu paso turistas de todos los colores y nacionalidades, decides tomarte una pequeña pausa, para recargado sobre una columna, verificar ¿qué tanta batería le queda a tu cámara? y calcular el espacio en la memoria para determinar si será suficiente para captar todo lo que aún te falta en tu recorrido por ese lugar.

Te recargas momentáneamente sobre una columna inmensa, justo en el punto en que si miras hacia arriba, la enorme bóveda del techo te revela las figuras que dan vida al fresco de "El Juicio Final"... La perfección de las imágenes te asombra de tal modo que ni siquiera te percatas de que las observas prácticamente con la boca abierta... Como acto reflejo e inconsciente, tu mismo cuerpo te lleva a retroceder unos cuantos pasos (todo con la intención de tener una mejor y más completa visión de escena tan apocalíptica) y que te da la impresión de que de un momento a otro te caerá encima.


Pero es ese lapso en el que retrocedes, que no te das cuenta que el espacio que hay detrás es bastante reducido. La mochila que llevas atada a la espalda te lleva a darte cuenta de eso, justo cuando choca contra uno de los muros de un pequeño pasillo y en el que el ruido de algo que se deprende de repente te hace dejar de centrar tu atención en el fresco, para tratar de averiguar qué cosa produjo ese ruido detrás de ti.

Te vuelves contra la pared y descubres que una parte de la textura que cubría el muro se ha desprendido, dejando al descubierto unas fisuras en forma de un cuadrado horizontal... Te alarma la idea de que hayas podido ser tú quien haya ocasionado ese desperfecto. Mientras te cercioras de que nadie a tu alrededor haya notado lo que pasó, intentas colocar de nuevo como estaba la textura, pero en lugar de reparar el daño, sucede todo lo contrario, y la cascara de la pared se desprende cada vez más, tal y como si fuese un papel tapiz con el adherible desgastado o inservible.

No te queda de otra más que empezar a desprenderlo. Tu intención es quitarlo lo más rápido posible, enrollarlo y dejarlo junto a la pared, para luego retirarte de ahí lo más pronto posible antes de que alguien pueda darse cuenta de lo que ha sucedido.

En ese proceso, descubres que las fisuras se hacen cada vez más grandes y tus dedos caben perfecto, al grado de que una vez que has desprendido en su totalidad la falsa textura que la recubría, queda ante ti el contorno de lo que parece ser una puerta que no se ha abierto en mucho, mucho tiempo.

Colocas todos los dedos de tus dos manos entre la línea recta que delimita la fisura de la parte superior y con fuerza la jalas hacia tí. Entonces descubres que tanto esfuerzo resulta innecesario porque  el recuadro cede con facilidad y te deja al descubierto el acceso hacia un lugar que hasta ahora desconoces.

Sin pensarlo dos veces te aventuras a cruzar el umbral de la entrada y comienzas a recorrer un pasadizo que de principio se ve muy oscuro, y aunque no tienes ni la menor idea de hacia dónde te conducirá, no sientes miedo, pues al otro extremo se ve muy iluminado y después de unos cuantos minutos caminando llegas hasta una especie de sala que contrario a lo que pudieras haber pensado, a pesar de que está llena de objetos, no se observa nada descuidada ni abandonada (como suelen ser los lugares a los que nadie tiene acceso y han permanecido cerrados durante mucho tiempo).

A medida que te acercas los objetos que se encuentran ahí resguardados se van revelando en forma y dimensión y de primera instancia, eso que parece ser una sala nueva y aún no abierta al público te sorprende, porque al recorrer los pasillos y observar con mayor detenimiento las vitrinas, te das cuenta que por accidente o por cuestiones del destino caíste sin quererlo en un sitio al que quizá sólo algunos cuantos privilegiados tienen acceso, por encontrarse ahí resguardados tesoros y documentos que de ser descubiertos cambiarían por completo el curso entero de la humanidad.


Pinturas originales y de las que los libros de arte mencionan se perdieron con el transcurrir del tiempo, una biblia que hace referencia a que las supuestas acensos de los santos fueron perpetrados por extraterrestres; un cáliz en una vitrina que podría ser El Santo Grial, fotografías diversas de La Sábana Santa, mapas con la ubicación exacta de la tumba de María, y que parece estar en Cachemira, al norte de la India;  son sólo algunas de las cosas que además de dejarte sin aliento, te llevan a pensar de repente que por seguridad ni siquiera deberías estar ahí...


Pero aún no lo has visto todo, si todos esos objetos y documentos ya te han causado asombro, lo más impactante aún está por revelarse ante ti.

Casi al final del pasillo descubres en una sala contigua, una maquinaria extraña y de gran tamaño que ocupa casi en su totalidad el espacio disponible.

Debe tratarse de algo muy importante, pues aunque a primera vista no tienes ni la menor idea de que utilidad pueda tener, la cantidad de objetos, libros, notas y fotografías dispuestas a su alrededor, te hacen saber que tus sospechas son ciertas.

Comienzas a averiguar de que se trata, leyendo de manera superficial los documentos que alrededor de esa maquinaria se encuentran resguardados: y es entonces cuando te enteras que estás frente a un "Cronovisor"...

¿Pero qué demonios es un Cronovisor?...  Sin expresiones rebuscadas y sin demasiados tecnicismos, un "Cronovisor" sería literalmente una máquina para ver el tiempo... O mejor dicho: un mecanismo por medio el cual se puede tener acceso al pasado en forma de imagen y sonido.

Padre Pellegrino Ernetti.

En 1972, el Padre Pellegrino Ernetti en una entrevista a una publicación italiana dio a conocer al mundo que él estuvo involucrado en el proceso de creación de una máquina capaz de grabar imágenes y sonidos del pasado.  

El rumor se corrió como reguero de pólvora, y aunque el padre nunca entró en detalles acerca de como funcionaba exactamente este artefacto que podía ser considerado como "una máquina del tiempo", Ernetti afirmaba que a través de este invento pudieron recuperarse algunas obras musicales perdidas a través del tiempo, y lo más impresionante: él afirmaba que gracias al "Cronovisor" él había sido capaz de contemplar la destrucción de Sodoma y Gomorra, de localizar las tablas de la ley entregadas por Dios a Moisés en el Monte Sinaí; y de haber presenciado la crucifixión de Jesucristo, y tener así constancia de cuales fueron en realidad sus últimas palabras.

Por muy inverosímil y casi casi sacado de una película de ciencia ficción, el origen del "Cronovisor" estaba debidamente sustentado sobre bases científicas.

Supuesto plano de un "Cronovisor".

Al parecer el proyecto surgió en 1952, durante una sesión de grabación de música gregoriana en el laboratorio de otro sacerdote llamado Agostino Gemelli.

En esa ocasión, sucedió algo muy extraño, era el 15 de septiembre cuando Gemelli y el padre Ernetti descubrieron que en una de las cintas con las grabaciones que realizaron, aparecía una voz que ninguno de ellos incluyó durante el proceso de grabación y que luego fue reconocida por Gemelli como la de su padre ya fallecido.

El descubrimiento de esta psicofonía dio como resultado que ambos sacerdotes apoyados por varios expertos en transcomunicación comenzaran a investigar y trabajar hasta desarrollar en la década de los 40´s una máquina capaz de fotografiar el pasado.

Como antecedente podemos decir que el Padre Ernetti además de ser muy famoso por realizar exorcismos, era profesor e investigador en un campo poco explorado de la música: "La prepolifonía", (que así se le llama a la música anterior al año 1000).


Él realizó sus estudios en el Conservatorio Benedetto Marcello de Venecia y llegó a ser profesor de la Academia de Santa Cecilia en Roma.
Sus conocimientos en música y resonancias fueron de suma importancia y ayuda para que él lograra el desarrollo del supuesto "Cronovisor".


El principio sobre el cual se basa este invento es muy simple, Ernetti la centra en la existencia del "eter", en el cual se recopilan todas y cada una de las acciones externas de todos los humanos.


Según el sacerdote cada uno de nosotros emite millones de ondas a lo largo de su vida que quedan atrapadas en alguna parte (eso no suena nada descabellado, pues a fin de cuentas todos somos "energía"); y si utilizamos el instrumental adecuado se puede acceder a esa información y decodificar las ondas que se están buscando y que a través de un oscilógrafo catódico se pueden reconstruir los sonidos y las imágenes que se deseen.






Supuestamente gracias a ese principio, fue que el famoso "Cronovisor" del padre Ernetti logró captar una fotografía de Jesucristo en sus últimos momentos, pero luego se descubrió que todo había sido un fraude y que dicha imagen correspondía a el rostro de un Cristo que se encontraba ubicado en un santuario en la provincia italiana de Perugia.


Como era de esperarse las palabras y teorías de Ernetti perdieron credibilidad después de eso y aunque se dice que desde un inicio todos estos experimentos estuvieron demasiado vigilados por el Vaticano, durante el pontificado del Papa Pío XII, ¿qué tal si todas estas teorías que echaron por la borda el mito del Cronovisor no hubieran sido más que una estrategia para proteger semejante invento?, puesto que si lo analizamos bien, descubriríamos que la existencia de una máquina del tiempo hubiera sido algo peligroso de haber caído en malas manos.


Verdad o mentira la leyenda del Cronovisor prevalece hasta nuestros días y hay quienes dicen que dicho artefacto en realidad existe y de verdad está resguardado en alguna bóveda secreta del Vaticano, ya que si de verdad este invento funcionaba como Ernetti decía, al descubrirse como se dieron en realidad algunos acontecimientos de la historia, con seguridad pondrían en peligro la estabilidad de la iglesia y la religión como sistema...


El padre Ernetti falleció en el año 1994, pero además de que es sorprendente la "coincidencia" entre muchos de los datos relacionados con esta máquina del tiempo y ciertos relatos de ciencia ficción difundidos en los años 50´s (época en que salió a la luz todo esto); al parecer el testimonio sobre el Cronovisor quedó en  un libro que el sacerdote escribió y que contiene el testimonio de un familiar que reveló que fue el propio Ernetti quien antes de morir les compartió el secreto de este famoso artefacto que hasta nuestros días sigue siendo un misterio...


¿Podrán en el futuro descubrir tus descendientes que has estado haciendo esta mañana?, ¿cómo fue tu vida? ¿y de qué manera pensabas?...


Eso no podemos saberlo ni tú ni yo... y aunque la idea de viajar a través del tiempo siempre te seduzca, por lo pronto en el presente (y aunque no haya sido a través de una aventura tan "de película" como la que te describí al principio), tú ya has conocido la verdadera historia del Cronovisor.


P.D. Nos queda una última historia pendiente sobre este tema... ¡Así que nos leemos pronto!

Comentarios

Vane dijo…
Uyyy el famoso cronovisor, que cuando nos pusiste a jugar tratando de adivinar que era, yo pensé en un pote de dulce de leche, pero en fin ya me parecia que era otra cosa totalmente diferente.

Para decir verdad no creo mucho en esta historia, como tampoco creo que el hombre haya pisado la luna, como tampoco creo en muchos políticos de nuestro continente, ni en personajes de la historia, etc etc, etc. Si creo en los reyes magos, en el poder de la palabra, que se puede cambiar el mundo, que se puede ser feliz con tantas cosas bellas y sencillas, que se puede querer un poco más todos los días a tus seres queridos, que algún día las penas pasarán, la salud regresará y podrás hacer lo que tanto te gustaba.

Ups creo que me fui de tema, me puse algo sensible y bueno...creo que este día algo difícil me dejó así.

Como siempre muy interesante tu historia, tu investigación y trabajo.

Gracias por estar ahí siempre.

Te quiero mucho!
Condenado cronovisor, no deja nada bueno, todo mundo se imagino cosas diferentes pero no andabamos tan errados ^^

Oie... me dio risa la imagen donde esta adentro la cara de jesus (o si no era jesus... estaba viendo visiones??)

Sale me retiro, interesante, yo pense que era una cosa imaginaria

mmm... ByE
Martuchis dijo…
VANE:

Efectivamente a lo largo de la historia se han dado muchos fraudes y engaños, pero también hay cosas que de verdad se han logrado y nosotros ni siquiera conocemos. Esto del Cronovisor suena a ficción pero pienso que algo de cierto debe haber tenido y pues bueno, respecto a lo que dices, si coincido contigo, las mejores cosas son las que sientes con el corazón y que no se pueden tocar.

Hay gente en la que crees aún sin conocerla de toda la vida y te basta sólo mirarla por primera vez a los ojos para saber todo lo que es... No necesito ver para creer ¿te acuerdas?

NEFERTITI:
La imagen eesa donde aparece el rostro de Jesús era para ilustrar esa parte donde mencionaba que al parecer gracias al Cronovisor se había podido fotografiarlo en el momento de la crucifixión, pero luego resultó todo un fraude, yo pienso que algo de cierto tenía todo este asunto de esta máquina del tiempo, pues los principios en los que se basa no son tan descabellados.

Gracias a las dos por pasar.
Victoria dijo…
ahora si me dejaste con los ojos CUADRADOS!
esta buenisima esta investigacion
y decido CREER que es cierta