lunes, noviembre 14, 2016

De sueños y realidades....


Hoy estoy aquí para hablar de sueños y realidades... De las cosas que suceden mientras mi corazón late y soy este personaje que tú conoces, así como de las cosas que no comento y sueño en las horas en que mi cuerpo descansa, pero mis ojos se abren en el país de los sueños.

Algunas cosas las entenderás... Otras no... Tan sólo puedes imaginarlas a tu modo, tal vez de una forma similar a como yo las veo, y lo primero que quiero compartir hoy y poner sobre la mesa donde de manera imaginaria estoy contigo, es la foto de un sueño hermoso que a pesar de que sucedió ya hace algunas noches, hoy escribo para no olvidarlo.

¿Te ha pasado alguna vez que sueñas como si en verdad estuvieras viendo y viviendo lo que sueñas de manera real?, pues eso fue lo que me sucedió a mi... Una madrugada cuando cerré mis ojos en el mundo real, me vi viajando por una carretera al lado de mi madre. Era un sitio que no conozco; ambas acabábamos de llegar y por el camino de asfalto que nos conducía hacia un lugar, me impresionaba descubrir a pocos metros de distancia un enorme y majestuoso mar azul.

Cerca de ahí había una pirámide. No sé que parte de México era, pero el aroma y la luminosidad del sol reflejándose en las olas era tan real, que cuando desperté y si lo pienso ahora dudo mucho de que haya sido algo que sólo sucedió en un plano irreal.

Sí algún día, por alguna razón llegó a estar físicamente en ese sitio sé que lo reconoceré... Me ha pasado ya en otras ocasiones, que sueño sitios y en apariencia quedan en el olvido, pero pasado el tiempo, las circunstancias me llevan a estar en un espacio similar y esos sueños reviven... Propician que tenga la sensación de que es un lugar que ya conozco o de alguna manera ya estuve ahí.

Otra cosa que tengo para compartir hoy no puedo representarla de manera gráfica ni tangible... Es algo que sucedió de verdad y tiene que ver con el silencio... Un elemento que amo, busco de manera constante (no sólo al final del día), pero que en medio de todos estos días tan vertiginosos vine a encontrar en un sitio lleno de máquinas bastante ruidosas que de manera irónica me llevaron a escucharme en silencio a mi misma.

Eso fue algo que me fascinó... Porque jamás me hubiese imaginado que en medio de tanto ruido escucharía lo que tengo a mi misma para decirme... Me di cuenta que tengo muchísimas ganas de escribir una carta expresando todo lo que deseo encontrar y que suceda en mi vida... Algo similar a como cuando los niños redactan la lista de cosas que desean para Navidad y sueñan con su corazón se materialicen al pie de un árbol al llegar la medianoche del día 25.

Ese pensamiento es como una especie de llanta salvavidas en los días en que allá afuera veo tanta incertidumbre y miedo reflejada en los rostros y en el alma de todas las personas que habitan esta ciudad y este mismo tiempo que yo.... Todos los días intento no vivir del mismo modo que ellos... No me siento especial ni distinta por eso, tan sólo me doy cuenta que a pesar de que el mundo puede ser un lugar tan hostil, yo logré aprender a vivir sin miedo, y eso es un gran logro.

No es que no me importe, ni tampoco que cierre mis ojos y oídos a las cosas que suceden en la realidad, pero cada vez me convenzo más de que la energía de los pensamientos y los sentimientos que guardamos en el alma, crean y matizan la realidad en la que todos nos desenvolvemos...

Soy tan humana como cualquiera de esas personas que conozco y no conozco, pero a pesar de que puedo tener días tristes, ya no me engancho con eso... Al contrario, a medida que los años van pasando me aferro más a esa esencia de niña que aún conservo e imagino por las noches que tengo la posibilidad de plasmar en trozos de película en blanco, la imagen de cada uno de mis sueños, de todo lo que deseo, para luego meterlo en un frasco...

Ese frasco, cuando la luna cae lo dejo al pie de la ventana y le quito la tapa, para que mientras duermo el viento se lleve la esencia de esas cosas que mi alma y mi corazón tanto desean... Sé que Dios escucha y más que una respuesta tal vez permitirá que se realicen en tiempo y espacio perfectos...

Vivo con los pies en la tierra, y de una manera muy intensa... Busco a diario entender lo que no es perfecto en mi, pero al mismo tiempo busco la magia dentro de lo más simple... Vivo aquí, pero también sueño despierta... Creo que esa es la clave que me permite sentir que el hecho de que mi corazón lata y mis pulmones se llenen de aire tiene un propósito primordial de ser.

Eso es lo que quería contar hoy sin redundar tanto ni entrar en detalles... Mostrar lo que veo y lo que nada más imagino para no olvidarlo... Ahora sí ya puedo marcharme al país de los sueños, a sitios que no conozco -por ahora- para luego regresar y contarte todo cuanto vea, tal y como si fuera posible que me puedas acompañar.

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