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50 Días (Día 23).

Muy pocas cosas hoy, pero todas hicieron que el día valiera la pena.... Hace apenas unas horas, la imagen de una mamá con dos niños pequeños fue la señal en forma de respuesta a una pregunta que hice ayer.

A unas cuantas cuadras de distancia de mi casa; al dar la vuelta en una esquina; el sol me sorprendió iluminándolo todo con la deslumbrante intensidad de sus rayos, (justo un instante antes de despedirse)... Parecía que su intención era hacer inolvidable su partida, y por esa razón fue como si sólo en esa calle, todo -incluída yo- se hubiera pintado de color amarillo fulgurante; mientras todo lo demás permanecía igual...

Las señales están en todos lados y para cerrar este día 23 me quedo con el párrafo de un libro que estuve hojeando hoy, y lo poquito que vi me sedujo... Estoy segura será el siguiente que lea (una vez que haya liberado los que se encuentran en la columna del lado derecho de este espacio)... Es un cuento, un cuento para "niños grandes"; en el que el fragmento que leí, lo sentí como si fuera el consejo sincero de un amigo, anotado en una pequeña notita atorada entre las páginas de uno de mis libros; y me gustó tanto, que por eso lo comparto.

“Utiliza la sombra. Lee, sueña, descansa, diviértete. No cedas a la desesperación. Usa tus sueños. Y si están rotos ¡pégalos! Un sueño roto bien pegado puede volverse aún más bello de lo que era. Ama las cosas ¡Estás vivo! Y lucha solo, de ahí saldrá tu fuerza interior”.
-Mathias Malzieu, "La Alargada Sombra del Amor"-

P.D. Me encantaría poder leer este libro con alguien a quien extraño mucho más de lo que se imagina.

Comentarios

Vane dijo…
Muy linda esa frase del libro, muy original, y llena de verdad, es jugar con las palabras de una forma que te llegan con una simpleza y grandeza brevedad.

Te quiero mucho!