Reencuentro en Sueños con Adriana

Soñé a Adriana después de muchísimos años de no hacerlo...

La verdad fue bastante curioso porque el sueño no estaba relacionado directamente con ella, en realidad estaba soñando otra cosa (que cuando desperté ya no pude recordar a ciencia cierta que era).


El caso es que en alguna parte del sueño yo entraba a una universidad que si existe en esta ciudad en la que vivo a buscar a alguien y empezaba a caminar por los pasillos de ese lugar en particular y entre la gente que estaba en los pasillos y áreas verdes (que por cierto estaba bastante concurrido por ser un día normal del ciclo escolar), entre un grupito de gente estaba Adriana, como esperando entre clase y clase con un montón de chicos y chicas que parecían ser sus compañeros de clase.


Yo la veía desde lejos y de inmediato la reconocía, pero lo más curioso era que ella se veía como si hubiera seguido viva hasta esta época actual en la que me encuentro ahora. Estaba muy bonita, pero a pesar de que había pasado el tiempo como pasó por cada uno de nosotros, ella se veía hermosa como siempre.


Eso me llamaba la atención y que también traía una especie de muñequera en una de sus manos como si se hubiera lastimado de manera leve haciendo algún deporte. Yo seguía avanzando buscando a ese "no se quien" que debía estar por ahí en algún lugar y pasaba delante de ella, y a pesar de que yo le venía haciendo señas desde que la había visto a lo lejos para saludarla, ella seguía sin percatarse de mi presencia y platicando con sus amigos.


Incluso cuando pasaba yo exactamente por enfrente de ella y de su grupo, seguía sin verme, entonces yo pensaba en mi mente: “Una vez que termine lo que vengo a hacer aquí y encuentre a quien estoy buscando me voy a regresar y me voy a acercar para saludarla”.


Justo cuando estaba pensando eso, yo caí en la cuenta de que estaba exactamente dentro de un sueño y como por arte de magia ella me veía hasta entonces. En ese momento Adriana dejó a su grupo y se alejó de ellos para reunirse conmigo, y entonces me alcanzaba en un punto de la universidad donde en el mundo real hay más edificios, pero dentro de mi sueño se veía una playa hermosísima repleta de gente disfrutando el sol y la brisa marina.


Adriana se paraba justo frente a mi y al fondo se veía el mar en un día de esos que no hace tanto sol y por ende se disfruta más estar en un lugar de esos. Mientras la saludaba y ella a mi, yo pensaba: “Ojalá este sueño dure un buen ratito para poderme sentar un ratito en la arena y disfrutar de la playa”.


Adriana sonreía, como si hubiese leído mis pensamientos, y entonces me decía algo que yo no lograba escuchar bien por el sonido de las olas y de la gente que estaba en ese lugar. Yo le decía que si me podía repetir lo que me estaba diciendo y ella lo hacía, pero nuevamente yo no escuchaba nada, pero seguía súper consciente de que estábamos dentro de un sueño, entonces Adriana me decía: “Te ves diferente” y yo le contestaba entre divertida y medio en broma: “Pues es que el tiempo ha pasado por cada uno de nosotros y obviamente también por mi”.


A ella le daba risa mi respuesta y entonces me daba cuenta que llevaba puesto un vestido muy bonito y en ese instante según yo le iba a contar algunas de las cosas más relevantes que habían pasado a través del tiempo, pero ella me decía que ya no había tiempo, que tenía que irse, porque ya se le había acabado el tiempo y se encaminaba con prisa hacia la playa, y ya cuando estaba a lo lejos yo le gritaba: ¡Acuérdate que a pesar de todo este tiempo no te hemos olvidado y aún te amamos! (yo le decía eso pensando en todos mis compañeros de clase de la prepa y especial en la bolita de chicas con las que ella se juntaba), porque sé que aunque en el mundo real la vida nos llevó a todos por diferente camino, era como si yo tuviera quisiera aprovechar la oportunidad de decirle eso en nombre de todos, porque sé que en realidad es así.


Mientras la veía alejarse dos pensamientos cruzaron por mi mente casi al mismo tiempo: "¿Será acaso que así se ve el cielo?" y también: "Quiero quedarme otro ratito más aquí", y en ese instante desperté. Era muy temprano y ya había amanecido, era justo la hora en que tenía que despertarme para hacer unas cosas muy temprano, pero me quedé con una sensación hermosa que me ha acompañado durante todo este viernes 21 de Agosto.


Es curioso que hace apenas unos días yo escribía en el blog sobre el hecho de que en "El País de Los Sueños" puedes ver a quienes ya han dejado de existir como si vinieran a visitarte. En el caso de Adriana, aunque ella dejó este mundo hace más de 30 años, hace apenas unos cuantos que yo dejé de soñarla (antes sucedía con cierta frecuencia), pero en el caso del blog, en esta etapa reciente yo tomé la decisión de que en el caso de ella, de Soraya, y de otras personas queridas que ya han trascendido, era momento de dejarlas partir en forma definitiva, lo cual no implica que al ya no escribir respecto a ellas de manera pública en el blog, sea sinónimo de haberlas olvidado.


Sea como sea, me encanta haberla visto después de tanto tiempo… Ojalá no sea la última, ni tenga que pasar mucho tiempo otra vez.

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