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"Caminos".


Ayer me desperté pensando en ¿cómo será el camino para llegar hasta una canción?
Me lo había preguntado ya días antes una vieja guitarra, vestida con una capa de polvo, adornada con peluzas, reclinada desde no sé cuánto sobre la pared.

El olvido, de forma irónica me trajo recuerdos de una conversación breve con las cuerdas, y la forma como de la nada el tiempo nos convirtió en extraños silenciosos, me permitió visualizar las marcas de mis pasos que comienzan a cubrirse con el polvo de la lejanía de tantos otros senderos sobre los que después de un tiempo de seguir la ruta, deserté.

¿Y cuánto tiempo tarda en recorrerse el camino que lleva a alcanzar un sueño?, ¿en cuántos kilómetros se mide la distancia que tienes que caminar, para que una duda (que en el fondo sabes que es certeza), se convierta en sentimiento permanente adentro de tu corazón?

Si es verdad que la vida está llena de caminos, me gustaría saber, no la clave que revela el mapa con el camino más sencillo y corto, sino cómo se hace para conservar la magia que permite sorprenderte con todo cuanto vas encontrando a tu paso.

No sé como explicarlo, pero creo que aún conservo algo de eso, no sé describir lo que será; pero alguien puso eso tal vez dentro de mi alma; esa fue la brújula que me indicó siendo muy niña, que mi vida sería jugar a imaginar y que mi caja de herramientas estaba llena de letras para formar palabras, y con ellas aprender a contar historias...

Yo no era nadie especial, pero en algún punto me encontré un ángel terrenal, adentro de un disfraz de humano... Nunca aprendí a viajar ligera de equipaje, pero los sueños y la imaginación que nunca he sacado de la maleta, son lo que me permitió descubrir mientras iba caminando, lo que se siente querer describir algo, cuando el mar te ha dejado sin palabras.

A través de los caminos que he dejado, para tomar otros por los que he venido transitando, descubrí cosas tan extrañas, como maravillosas: Una flor carnívora (que no era de caricatura), la textura al tacto de la piel de un elefante; la presencia de Dios, manifestada a través de cosas tan simples como la mirada transparente de alguien que en un día normal atrapa para siempre (en un espacio azul) pedacitos de naturaleza y sueños; de una abuela que desde que el día comienza reparte bendiciones; y de los personajes mágicos que habitan en un parque por el que todo mundo pasa, pero nadie más ve.

La simplicidad también puede encontrarse envuelta en el espiral de un caracol, sobre la banqueta mojada a finales de Septiembre; y a pesar de la prisa; regalarte además de un boleto con regreso a la infancia; un sol cálido en el alma, listo para usarse en un día húmedo y gris.

Aunque todas esas cosas van quedando atrás y ya no se logran ver, conforme se van sumando cada vez más pasos; sirven de mucho, sobre todo en los días en que a pesar de tanto caminar; no encuentras nada, porque te vas cuidando de no lastimarte mientras caminas por un terreno llano y pedregoso

Yo no sé si vuelva a ver el mar, para que me deje otra vez sin palabras, si encuentre en el futuro el camino de regreso hacia el país lejano donde vi al ángel terrenal. No sé tampoco si volveré en sueños para rescatar jugando a la niña que se quedó en el jardín de la casa de una abuela que ya no existe y que algo tiene que ver con la mujer que en este instante, intenta decidir entre su realidad, las cosas que sueña y lo que le tiene deparado el destino, cuál es la mejor ruta a seguir.

Caminos, creo que todo en la vida son caminos, un punto de partida, otro de llegada Y SÓLO TÚ SABES HASTA CUANDO ME TENDRÁS AQUÍ CAMINANDO... Así que necesito de tu ayuda para no dejar de ver aunque esté oscuro; para no pensar nunca más en volver a detenerme, hasta llegar sin protestar a ese sitio donde quieres que yo esté. 

Comentarios

M a r u dijo…
Martha, siempre resulta tan agradable leer tus escritos, llegas a donde nadie mas puede llegar en serio. Al menos en lo que ami respecta, tocas mis fibras mas sensibles.
yo tambien desde niña siempre he sido una soñadora.
Lo dificil no es el camino, tal y como dices, sino conservar la magia que te permita continuar
saludiots estimada martha cuidate mucho
Vane dijo…
Vos mismo me dejas la frase que hablaba del tiempo en el post de Romina, esto es cuestión de días, hoy no pasa nada, y mañana la vida te atropella con cosas que no esperabas y te devuelve un montón de cosas de esas que tenes miedo a perder, yo creo que cuando las tenes tan marcadas, cuando naces de una forma especial, y ya desde niña ves todo diferente que el resto de las personas, tenes asegurado un futuro con grandes cosas sencillas, para ver la vida como lo fue en el jardin y como lo puede ser mañana en un parque.

P.D. Sobre como llegar al camino de una canción de eso te puedo contar y mucho.
Martuchis dijo…
MARU:
Gracias por tus palabras, y pues si, yo creo que lo importante es no dejar nunca de soñar.

Gracias por pasar.

VANE:
Este escrito fue curioso, porque aunque yo estoy agradecida con lo que me ha dado la vida hasta ahora, me gusta mucho también soñar despierta y recordar de repente cosas que tenía medio olvidadas y vuelven de repente (como los recuerdos de infancia, que tuve mucha suerte de crecer así).

Por otro lado este post se resume a algo muy simple. El camino es incierto, pero sigo caminando y seguiré aquí.

¡Gracias por pasar mi chava!!!!