lunes, diciembre 21, 2015

Cosas que hacen que la vida valga la pena.


Me gusta despertar de madrugada, porque en tu propia compañía el silencio suele revelarte sin necesidad de sonidos o palabras lo que en realidad tu alma tiene para decirte.

En estos últimos meses son tantas las cosas que mi interior me ha regalado, que el día de hoy desperté con una sonrisa al caer en la cuenta de cuáles son todas esas cosas que del modo más simple me hacen feliz.

-Despertar y que todo esté oscuro y en silencio.
-El agua calientita de la regadera en un día muy frío.
-Soñar despierta bajo las sábanas con un futuro que es incierto, pero que tengo la posibilidad de construir.
-Hablar con ÉL mientras camino por las calles del centro o voy en medio del tráfico en la motocicleta
-Quedarme escribiendo hasta tarde.
-Cenar algo rico y ver una película en pijama y con mi habitación calientita (como el sábado).
-Quedarme leyendo hasta que el sueño me vence.
-Los besitos en los hombros y en la espalda.
-Abrazarte mientras me platicas tus sueños o como fue tu día.
-Jugar con mis perros.
-Abrazar a mi gato
-Viajar sola algún lugar que no conozco cada que hay oportunidad.
-Reírme y jugar como si tuviera la misma edad de mis sobrinos
-Desayunar y charlar con mi madre.
-Caminar por el centro sin prisa
-Premiarme con una banana split o un libro el día de quincena.
-Limpiar la casa mientras canto y escucho música
-Escribir lo que me sorprende o me hace soñar despierta
-Hablar con la persona que amo antes de dormir.
-Ayudar sin pregonarlo a alguien desconocido y volver a casa como si nada.
-Desprenderme de la realidad cuando escucho la música de Tina Malía


-Estar a solas y en silencio.
-No tener que levantarme temprano.
-Compartir una buena charla y una buena comida con alguna de mis amigas.
-Descubrir que ya no me alteran ni me estresan las mismas cosas que a la gente que me rodea si.
-Haberme dado cuenta que me volví una mujer muy práctica.
-Descubrir por accidente y en un día normal: una historia, una canción o música que me estremezca el alma.
-Los tamarindos y dulces enchilosos.
-El pan y el café por la mañana.
-Escuchar alguna canción que me ponga de buen humor.
-Los memes ingeniosos que me matan de la risa...

Esas son sólo algunas de las cosas que vinieron a mi mente en ese instante y tan sólo por el hecho de recordar que es en lo cotidiano donde radica lo más valioso, me sentí en paz.

Siempre he dicho que Dios le ha dado a cada persona una "caja de herramientas", haciendo referencia a los talentos que cada uno de nosotros posee; pero en ese instante entendí también que las cosas que nos hacen felices, (por muy pequeñas e insignificantes que puedan ser),  son parte de ese Kit que ya nos han regalado y que sirve justo para que en esos días en que la vida no es tan fácil o como uno quisiera, no desconectes tu alma y te des cuenta que a pesar de todo lo adverso que puedan ser tus circunstancias, tienes motivos para ser feliz.

Este año casi termina. Me imagino que tu lista puede ser totalmente distinta a la mía y aunque desconozco cuantas cosas de este tipo hayas vivido en este ciclo que casi concluye, deseo de todo corazón que en el 2016 eches mano de todo eso y aumente también la lista de cosas que hagan que tu vida valga la pena.

Por lo pronto esta noche, al leerme, tú ya has hecho que mi día valga la pena...


¡Buen inicio de semana!

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