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Mi Encuentro con La Muerte...


Hoy, en una calle del Centro Histórico me encontré con La Muerte.

Salió a mi paso llevando una caja en la que llevaba resguardado El Destino de todos los mortales, y tal como a través de las aguas del inframundo guía a las almas bajo el alter-ego de Caronte, a cambio de una moneda dorada develó la tapa de su caja, para entregarme mi propio futuro escrito y enrollado en un pequeño pergamino de papel:

"Está a prueba tu temple, generosidad y ética. Hay que entrarle con todo el corazón y voluntad, la recompensa será grande"...

Por lo menos el vaticinio no fue algo negativo y creo que sí, estoy en eso... Después de eso ella no me habló, pero yo tampoco le dije nada... Tan sólo tomé el papel, me lo guardé en uno de los bolsillos de mis jeans para seguir con mi camino...

Sé que aunque aún no es mi tiempo y todavía me falta mucho por vivir, tampoco puedo cantar victoria, puesto que sé que algún día me volveré a encontrar con ella otra vez... Mientras eso sucede estoy más conciente que nunca de que a partir de aquí ni un sólo respiro o suspiro se me debe escapar o desperdiciar...

¡Gracias a la vida por este día!

Comentarios

Victoria dijo…
que fuerte Martha! que fuerte post
pero hermoso a la vez
Vane dijo…
Yo diría que un encuentro así de película, además de dejarte en la tierra te dio un mensaje para seguir en el camino, y me gusta que lo tomes al pie de la letra.

Un abrazo!
Martuchis dijo…
VICKY:

Sí, la verdad es que fue un encuentro fuerte, pero a la vez muy especial, me hizo reflexionar mucho. El día de ayer en particular fue especial, lleno de muchos sentimientos y encuentros padres... Ya platicaré de eso en la bitácora de viaje que publicaré regresando.

Gracias por pasar.

VANE:
Pues sí, como dije ahí en el post, aún no es mi tiempo y fue bien chistoso, porque le tomé una foto, y luego le dejé una moneda amarilla y en eso me hizo una seña, giró su caja y tenía un montón de papelitos enrollados y me dio a tomar uno y cuando lo abrí y lo leí, se me hizo padrísimo, la verdad fue que sentí que fue un encuentro muy fregón y claro que voy a aprovechar todo el tiempo que me quede de vida.

Este viaje ya fue el primer paso y ahora a esperar con el corazón abierto todo lo que venga.

Gracias a ti por pasar y por el abrazo también, te dejo uno de regreso.

¡TQM!!!
A esa muerte tmb me la encuentro aqui en el Zocalo de Puebla, la experiencia es indescriptible, tmb me han tocado buenos vaticinios, cuidate, un abrazo!