Mensajes...

on jueves, septiembre 12, 2019
Se despertó jurando que era el día más hermoso...

Nunca miró por la ventana, sólo recibió un mensaje de ella ❤️.

Quédate con...

on miércoles, septiembre 11, 2019
Quédate con quien le gusten los libros y siempre te los quiera compartir.

Alex y Piper de "Orange Is The New Black" ❤️

La Vida Sigue...

on lunes, septiembre 09, 2019
Hablar de Alejandra Guzmán era y sigue siendo uno de los tantos temas pendientes que tenía y sigo teniendo bajo ese estatus para el blog; pero en este umbral de una semana que termina y una nueva que comienza he venido a hacerlo de manera repentina porque, hace apenas unos cuantos días atrás, viendo de camino a casa las actualizaciones de su Instagram oficial, me enteré que había lanzado un nuevo sencillo de su nuevo disco "Live at The Roxy" y que es un tributo muy a su manera de los grandes temas de la época del rock en español.

El disco creo que apenas salió a la venta, pero desde hace poco más de un mes, ella ha estado soltando uno a uno los videos con las canciones que conforman esta nueva producción, y yo he estado muy atenta porque me han encantado todos; pero esta semana que acaba de pasar, entre esas actualizaciones descubrí una canción que aparte de sorprenderme porque no lograba ubicar quien la cantaba en la época del rock en tu idioma, la letra me fascinó.

No sé si a ustedes les ha pasado, que de pronto, así de la nada en un día normal descubren una canción que refleja exactamente lo que están pasando en el momento presente de sus vidas... Pues bueno, eso fue lo que me sucedió con "La Vida Sigue" y que no estoy muy segura, pero parece que es un tema inédito de la propia autoría de Alejandra.

Por eso quise iniciar la semana con esta canción; porque han sido días de tantas emociones. Hoy en particular fue un día especial porque pasaron cosas lindas y justo esta canción habla de cuando los ciclos se terminan, de que hay despedidas que si bien pueden ser tristes, -aunque parezca una contradicción- no son para nada dolorosas, porque hasta te despides con un beso y un abrazo...

Te das la vuelta con una sonrisa y llena de gratitud por todo lo que compartiste con esa persona, porque algo dentro de ti te dice que soltar ha sido lo mejor y eso te abrirá la puerta para algo que tal vez ni siquiera te imaginas está por suceder y te puede sorprender... Llenarte tanto el alma mientras perfilas tus pasos hacia un futuro maravilloso hacia el que ya vas caminando sin ni siquiera darte cuenta.

Es evidente que las respuestas siempre llegan... Apenas unos cuantos meses atrás, una persona a quien quiero mucho me decía en una de nuestras tantas conversaciones que le pidiera a Dios una respuesta y pusiera en sus manos una situación en concreto que era de las pocas cosas que me ponían triste; y hoy después de una tarde muy productiva de trabajo y cuando más entretenida estaba, la respuesta llegó, y además de una inmensa alegría, me llenó el corazón de FE, de esa que da la certeza de saber que lo recibido fue mucho mejor de lo que imaginaste; y al final del día sólo puedes cerrar los ojos, y decir con un suspiro: ¡Mil gracias!!!

El disco y las canciones de Alejandra son tema para otro post (en cuanto consiga el DVD) y que espero disfrutarlo en casa de mi BFF: Lili... Y mientras averiguo también si esta canción tan hermosa la escribió o no La Reina de Corazones; agradezco por este día tan padre, tan lleno de planes y de sueños, de ciclos que se están cerrando de la mejor manera que hubiera yo imaginado y por todo lo bueno que aunque sea incierto, sé que está por llegar.

¡Lindo inicio de semana!


Cuando el amor se despide, eres tú quien decide,
si abrazar la tristeza porque ya no te besa,
o ver que la vida sigue...

Cuando alguien te deja, en el pecho una herida,
no te cierres la puerta que tal vez estás cerca de encontrar la salida...

Que difícil se me hace, ver que el tiempo, pase y pase...

Bienvenido al presente, el momento ha llegado,
de empezar a quererte y aunque llegue a dolerte olvidar el pasado...

Comenzar nuevamente, recoger los pedazos,
de tu corazón roto porque siempre habrá otro a quien puedas besar,
con los ojos cerrados 😈😈😈😈...

Si te sientes vacía, sólo mira la luna,
aunque no siempre está llena, ella se siente plena
y brilla como ninguna...

Que difícil se me hace, ver que el tiempo, pase y pase...

Bienvenido al presente, el momento ha llegado,
de empezar a quererte y aunque llegue a dolerte olvidar el pasado...

Comenzar nuevamente, recoger los pedazos,
de tu corazón roto porque siempre habrá otro a quien puedas besar,
con los ojos cerrados...

No hace falta nadie, que te diga cuanto vales,
sólo bastan tus ojos para ver que el sol sale...

Comenzar nuevamente...
 Recoger los pedazos...
de tu corazón roto porque siempre habrá otro a quien puedas besar,
con los ojos cerrados...
con los ojos cerrados...
con los ojos cerrados, ¡oh yeah!

Entre letras de Agosto.

on viernes, agosto 30, 2019
Últimamente no tengo mucho por decir, pero sigo pensando e imaginando todo en letras...

Me gusta este espacio del día en que me quedo a solas con mis propios pensamientos, mientras allá afuera es de madrugada y el sonido sobre el techo y las ventanas me hacen saber que llueve... Sentada desde aquí es como si me encontrara conmigo misma dentro de esta habitación.  Veo pasar a mi yo del pasado y en silencio la mayoría de las veces me enfrasco en los instantes de otro tiempo que vivía en ese entonces, las cosas que me preocupaban, lo que pensaba a esta misma hora de la madrugada; todo lo que le robaba horas a mi sueño, pero también las cosas que me hacían suspirar y sonreír.

En este último tiempo cuando me encuentro con ese alguien que era yo -no hace mucho tiempo- me doy cuenta que no soy tan igual a como era en ese tiempo y varias cosas han cambiado. Ya no tengo roto el corazón, dejé de preocuparme por situaciones y personas que en el presente ya ni siquiera forman parte de mi mundo; y las noches de insomnio las he cambiado por historias y libros que me encanta como me hacen desprenderme de la realidad y de todo cuanto soy hoy.

Me encanta a cierta hora del día desconectarme del mundo la mayor cantidad del tiempo posible y eso me ha llevado a darme cuenta que nada en absoluto es urgente, y lo que de verdad podría serlo, no pasa nada si apagas el celular y se queda ahí hasta el día siguiente. En una ciudad donde se vive tan de prisa y en una época en que un pequeño aparato permite a todos jugar a ser dioses y jueces dando opiniones que nadie pide, en lo personal valoro tanto, tanto, permanecer en silencio durante días enteros o hablar sólo lo indispensable; pero sobre todo no publicar ni compartir nada de lo que es valioso y hermoso para mi.

Así he llegado hasta este penúltimo día del mes de agosto de un año en el que ni siquiera me imaginé estar y ser así cuando era niña... Aún tengo muchas preguntas y la misma curiosidad por descubrir cosas como en ese entonces; pero a diferencia de ese entonces no me desespera que las respuestas no lleguen tan pronto; porque sé que nunca he tenido el mapa completo y la historia de mi vida (aunque sea yo quien a diario la escriba y en el presente esté más consciente que nunca de eso); se va plasmando en Páginas Sueltas que dejan de estar en blanco. una por día.

La de hoy está llena de suspiros en una madrugada con lluvia, de montones de libros con historias interesantes e increíbles que aún tengo pendientes por leer. De pensamientos e ideas que me llenan la cabeza tanto como el alma; y que me llevan a cuestionarme con emoción si acaso me alcanzará la vida para poderlos compartir aquí.

Si tú hicieras lo mismo y me sentara junto a ti, ¿Qué habría entre tus páginas que pudieras compartirme?... ¿Habría una sonrisa? ¿la descripción del amanecer más bonito que has visto en estos días? ¿La narración de una película interesante que viste hace poco? ¿O quizá la letra de una canción o el recuerdo de una anécdota divertida?

Mi curiosidad por saber es tan grande, como lo es mi deseo a veces de que mi cuerpo físico no se sintiera tan cansado, para quedarme toda la noche aquí escribiendo y contándote en letras todo lo especial que hay en lo rutinario para agradecer.

En silencio y de madrugada se pueden compartir tantas cosas... Hablar del modo más sincero de las cosas que soñamos y también de las que nos preocupan y nos asustan, del mismo modo que en la oscuridad los suspiros pueden ser tan visibles y hacer que presindas de palabras en los días de la semana en que justo antes de cerrar los ojos, alguien te toma de la mano y te encamina con un beso hacia el país de los sueños.

En el espacio que hay entre el último día de un mes que termina y la antesala del primero que marca el inicio de uno nuevo, los sueños y los planes son mucho más grandes que los fantasmas del pasado y los recuerdos de otro tiempo... En este instante los veo pasar, pero ya no los sigo... El tiempo en el mundo real se ha agotado por hoy, pero entre letras de agosto y antes de que se me cierren los ojos eso es lo que hay ahorita, y es también lo que en letras hoy te he querido decir.

Ángeles entre nosotros...

on sábado, agosto 24, 2019
Desde siempre creyó en ellos, pero aquella tarde ni siquiera los tenía en mente...
Era ya tarde, y la prisa propició que su velocidad fuera tan insuficiente contra el tiempo y la distancia que todavía eran necesarias para llegar a tiempo a su trabajo.

En plena canícula de verano, los días así se transformaban en un infierno. Era quizá por eso que su mente estaba tan en blanco como un lienzo, que tampoco se dio cuenta cuando en un segundo el cielo se volvió negro.

No era tiempo de lluvia, pero la agresividad repentina del viento y las primeras gotas que empezaron a caer sobre el pavimento, de pronto, a la par de hacerle volver de manera tan abrupta a la realidad, le recordaron también que faltaban más de 100 metros antes de llegar hasta la puerta que marcaba el final de su camino.

Aceleró el paso todavía un poco más, resignada a la idea de que además del tiempo de retardo, llegaría hecha una sopa.

El mundo real y sus complicaciones suele ser tan acaparador y rutinario, que no da espacio para la magia... Esa que permite (cuando el alma no está tan dormida); que sea capaz de ir en libertad mucho más allá.

Por eso fue que le sorprendió tanto que justo en el instante en que las gotas se volvieron más fuertes y constantes, a unos cuantos metros una camioneta de color blanco se detuvo entre todos los autos. Tras descender el cristal del lado del conductor, dejó al descubierto a una chica desconocida, quien desde ahí y en imperativo, le expresó una sola frase:

-¡Sube!, yo también voy para allá.-

No la conocía, jamás la había visto tampoco, pero a pesar de eso no le inspiró en ningún momento ni media pizca de desconfianza.  

En cuanto estuvo en el asiento y cerró tras de si la puerta del vehículo, el cielo comenzó a deshacerse, llenando las aceras y todo lugar descubierto de gotas suicidas que hacían retumbar toda superficie al unísono. Eso era lo menos importante, puesto que en el interior de aquella camioneta una sonrisa espontánea enmarcó el comienzo de una breve charla.

-Yo también ya voy tarde... Aunque no tengo muy claro cuál es la hora de entrada. Soy nueva y hoy es mi primer día de trabajo..

Caminando, el trayecto hubiera sido una eternidad, pero dentro del vehículo, apenas si fue un instante. La chica desconocida detuvo su vehículo justo en la entrada del edificio principal, y con una sonrisa entre divertida y pícara, dijo que su camino aún continuaba hasta el complejo de la planta contigua que estaba todavía más allá y que "rogaba" por encontrar un lugar libre en el estacionamiento.

Sin duda alguna un encuentro casual (como a diario suceden tantos)... De momento ni siquiera tomó consciencia de eso, y no fue hasta que caminaba por el pasillo azul, directo a su área de trabajo que se percató al pasar cerca del reloj controlador de accesos que no sólo había llegado muy a tiempo, sino también que a pesar de que afuera las nubes seguían desgajándose contra el techo, su ropa y su cabello estuvieron intactos gracias a esa desconocida que entre toda la gente que a diario pasa, se detuvo en el instante perfecto.

Nunca más la volvió a ver... Algo demasiado extraño dentro de una empresa donde entre edificios existen áreas comúnes y lo habitual era conocer los rostros de las personas que a diario acudían a trabajar dentro de los complejos que conformaban la empresa.

Durante varios días estuvo atenta sin que sucediera nada más allá de lo habitual.... Incluso en el área donde se dio el encuentro tan breve.
La chica de la camioneta blanca tal vez era alguien tan normal como lo puede ser cualquier otra persona, pero en un día de lluvia y prisa se convirtió sin saberlo en una emisaria del cielo que en un punto y momento tan precisos, trajo un recordatorio del cielo, referente a que la ayuda o las cosas que en realidad uno necesita (y en ocasiones hasta sin saberlo); aparecen de la forma que menos se imagina.


Los ángeles están cada día entre nosotros... Hace mucho que dejaron de usar alas y túnicas largas de color claro ceñidas a la cintura con lazos dorados... Salen todos los días de casa muy temprano, vestidos de traje o hasta con ropa cómoda (para trabajar en un hospital o consultorio); o pueden andar por ahí, llevar mochila y ser el desconocido que te ayuda en jeans a cambiar la llanta ponchada de tu auto de camino al trabajo, o quien a pesar de llevar prisa, hace una pausa en su camino para ayudarte si te quedas varado en medio de una calle en una ciudad que ni siquiera conoces o en pleno aeropuerto.

Yo no te sé decir si las alas pasaron ya de moda o si las tendrán arrumbadas en casa, colgadas junto a la ropa de invierno dentro del closet o en un perchero... Lo que sí sé es que esta mañana o cualquier otra de otro tiempo, (mientras te arreglas), tal vez ni siquiera te pasa por la cabeza que ese ángel puedes ser TÚ.

Ecos de Luz

on lunes, agosto 05, 2019
Hoy viajé a la velocidad de siempre (299,792.458 metros por segundo) y en mi alocada carrera fui a dar por los angostos resquicios de una persiana metálica ubicada en lo alto de un edificio tipo galera enorme.

Al entrar, alguien ahí quiso atraparme... Pero sus ojos, al igual que el pequeñísimo obturador de la cámara en su teléfono, eran demasiado lentos para mi.

Yo por mi parte, quise aprovechar esa pausa en el camino para divertirme un poco. Tenía apenas un sólo instante para hacerlo, así que volví brillantes todas las superficies metálicas y cristalinas que encontré a mi paso; hasta que reboté sobre la mesa de trabajo de quien me quiso atrapar, y al encandilar sus ojos con la intensidad de mis rayos, fue que me di cuenta que era una mujer.

El tiempo es el que a veces logra medio igualarme el paso; y fue quien me hizo saber que había llegado ya el momento de irme.

Comencé a alejarme haciendo cada vez más tenue el haz luminoso que fue la prueba evidente de mi paso por ese edificio. Volví a correr para retomar mi camino en dirección hacia el otro lado del océano, pero esta vez el pensamiento de la mujer con quien estuve jugando dentro de aquel enorme lugar iba a mi lado, pues había decidido seguirme los pasos.

Para mi fue tan inusual como sorprendente contar con compañía; pero debo contar que decidí permitir que viajara conmigo, porque en la décima de segundo en que esa mujer y yo nos encontramos, fue justo un lapso de tiempo en el que ella había pasado la mayor parte del día sin pronunciar palabra alguna (en el sentido de usar las palabras y su voz tan sólo para pedir o comunicar cosas tan indispensables como cotidianas); por eso fue su alma, la que en un impulso audaz logró que su pensamiento fuera tras de mi.

Soy LUZ, puedo viajar y desplazarme de la manera que nadie más lo hace... Es por eso que la definición de tiempo como tal, para mi no existe. Aunque en ese día, si tenía marcado ya un destino o punto de llegada, no tenía prisa; así que antes de cruzar el meridiano que divide el espacio del tiempo en la tierra; envolví el pensamiento de esta chica (tal y como si la tomara a ella misma de la mano); para llevarlo a mi propio paso, para que fuera mi cómplice y viera las cosas que debo hacer antes de marcar el final del día; y es justo lo que nadie más allá puede ver y me hace ser mucho más que un simple fenómeno natural de refracción o radiación perceptible a la vista humana.
El primer lugar a donde llegamos juntos fue al pie de una ventana donde pacientemente nos esperaba un hombre ya mayor que sujetaba con una de sus manos una porción de la tela de la ventana que cubría parcialmente los cristales abiertos.

Cuando llegamos ahí lo que era triste y sombrío de pronto se volvió tan luminoso; y a la par del viento que lo hizo suspirar y entrecerrar sus ojos como dando gracias por haber terminado su prolongada espera con nuestra llegada; sonrió como si pudiera vernos y tocarnos... Ya no era necesario hacerlo con sus ojos o sus manos; pues todo lo que era él de verdad se había quedado abandonado reposando sobre la cama a unos cuantos metros del inmenso marco de madera a través del cual habíamos entrado...
Sí, era ya su tiempo...Ni siquiera quiso mirar hacia atrás cuando su figura se disolvió junto a las partículas de polvo que dejaron de ser visibles cuando nos alejamos de ahí.

Él no era el único... En la fracción de tiempo que entramos y salimos le mostré una de las cosas más sorprendentes que quizá ella ni siquiera hubiese imaginado: Puedo ser tan omnipresente como el mismísimo Dios o el pensamiento humano; pues mientras nos alejábamos volando, le hice saber que a medida que recorría cada uno de los huecos donde nos aguardaba esa alma, que en cada uno de los pisos y ventanas ubicados entre altos muros de ese mismo lugar; había otras personas que también se asomaban esperando que yo pasara, les acariciara el rostro con mi calidez, para luego tomarlos de la mano... Aunque claro, también había una que otra alma nueva que de cuando en cuando me tocaba depositar con un suspiro profundo y a la altura del pecho, dentro de un nuevo y pequeño disfraz...

Mientras nos alejábamos de ahí le conté que esa era la parte que más me gustaba de lo que podría llamarse "mi trabajo". Que así como entré y salí en unos cuantos segundos del edificio donde todos los días yo iba y la visitaba (pero hasta hoy nos habíamos encontrado); la parte más importante de mi misión era crear en un micro segundo esa escalera hacia el cielo que de cuando en cuando se ve entre las nubes y que es justo el punto de acceso por el que quienes llegan o se van de este mundo transitan.
Ella sonrió, pues esto último le confirmó que de verdad servían entonces sus oraciones silenciosas al final del día por todos aquellos que llegan a este mundo, al igual que los que se van.


Que ella me contara eso mientras nos alejábamos de ahí me puso de muy buen humor;  así que decidí sorprenderla mostrándole todavía un poco más y en la travesía hacia un punto donde le dije que le tenía preparada una sorpresa, la llevé por el camino largo, justo ese que conducía hacia la orilla de la tierra y que representaba la parte final de mi recorrido cada día.
Yo sabia bien que en ese punto, a mi paso, siempre sucedían cosas sorprendentes y mágicas. Esta vez no fue la excepción, ni tampoco me equivoqué al decidir hacerlo, pues a nuestro paso, encontramos una impresionante ballena jorobada que con el simple hecho de tocarla yo de manera superficial, nos regaló a través del espiráculo que la madre naturaleza le regaló para respirar después de un tiempo prolongado bajo la superficie, un hermoso suspiro materializado en arco iris.

Ella quedó fascinada, pero aún faltaba la mejor parte de ese viaje, así que girando a través del viento y del espacio la llevé hasta el punto donde ya en la ciudad y en medio del tráfico; juntos e invisibles nos deslizamos a través del tablero de un auto varado en el tráfico de las cinco de la tarde,  y donde una chica hermosa sonreía mientras hacía planes para el fin de semana con el teléfono prensado de forma leve entre su oído y hombro.

Era obvio que sabía de quien se trataba y reconoció al instante esa conversación que se dio un punto indeterminado del tiempo... Al respecto yo sólo pude argumentar que cada día, (si me daba tiempo aún), me gustaba pasar así, rápido y de improviso haciendo brillar los ojos de las personas que tenían ilusiones y eran felices... Ella lo entendió muy bien, aunque me preguntó que pasaba con quienes estaban tristes; y tan sólo me limité a contestar que a ellos tan sólo podía regalarles un poco de calidez y al mismo tiempo un punto de distracción del mundo y sus trivialidades, haciendo que me siguieran hasta el punto donde visualmente ya no fuera posible...

La verdad no recuerdo si le mostré más cosas... Tampoco puedo decir si nuestra aventura de ese día fue corta o prolongada; pues aunque dicen los que saben que mi propia velocidad al propagarse a través de la materia se hace lenta o rápida; -como dije antes-, la concepción del tiempo para mi no existe, así que si esto sucedió en una millonésima de segundo o en varias horas, tan sólo recuerdo que cuando me tocó llevar a su pensamiento de regreso, era ya de noche y su cuerpo físico seguía trabajando aún dentro del mismo lugar.
Estaba tan fascinada que se olvidó de darme las gracias... No me atrapó, pero ya muy tarde, después de que me había ido, todo el camino de regreso a casa se la pasó escribiendo sobre todo lo que le compartí en nuestra pequeña odisea de ese día, para que ni el tiempo ni el olvido difuminaran todo lo que su mente le contó a su alma que vio durante esos Ecos de Luz.

Señales Silenciosas de Amor

on jueves, julio 25, 2019

Esta tarde recibí un regalo hermoso...
Fue como a la hora de la comida, mientras iba de camino al trabajo.

La mayor parte de las veces durante el trayecto me la paso absorta con los audifonos escuchando algún podcast, o avanzando páginas del libro que esté leyendo en turno; por lo que es raro que me de cuenta si algo pasa en el camino o que ponga atención a la gente que está a mi alrededor.

Hoy, al parecer, no era la excepción. Hacía mucho calor y ya se estaba haciendo tarde; y aunque el camión iba avanzando con gran rapidez, yo intentaba aprovechar el tiempo para avanzar con las páginas del ebook que ya estaba casi por terminar.

Dicen que la vida te da regalos envueltos de manera muy extraña; y si hubiera que describir al que me dieron hoy, diría que fue un obsequio que ni siquiera provocó ruido al abrirlo. Las últimas páginas del libro electrónico contenido en mi celular estaban repletas de grandes verdades; pero no obstante eso, algo de pronto me hizo apartar la vista de los párrafos para mirar hacia el asiento de enfrente.

No supe ni cómo ni dónde; pero al hacer eso descubrí frente a mi una pequeña familia integrada por una abuela y una mamá con sus dos hijos.

Uno era un bebé apenas, pero quien llamó más mi atención fue una pequeña niña. Creo que tendría menos de 5 años; e iba comunicándose con su madre en lenguaje de señas.

No tengo ni la menor idea de que era lo que le decía, pero aparte de que parecía ser una conversación cálida y fluída entre madre e hija, así ya, a escasos segundos de estarlas viendo y de la manera más silenciosa me tenían ya repleto el corazón de ternura.

A lo mejor interpreté mal, pero creo haber entendido que la niña tenía calor. Era muy pequeñita y linda; y mientras la veía comunicarse de manera tan espontánea con su madre, me quedé pensando al mismo tiempo en que justo la madrugada anterior (del miércoles para amanecer el jueves), antes de dormirme había visto un video en el que Tania Karam charló con una mamá que adoptó un niño que fue abandonado en la carretera, pocas horas después de haber nacido. 

Aunque los primeros 11 meses de su vida, ese niño los pasó en el hospital como consecuencia de una infección en el cordón umbilical; esta mujer que en la actualidad es su madre, en cuanto lo vio decidió adoptarlo en su corazón y luego legalmente, (a pesar de saber que el niño iba a tener problemas de salud y de conducta conforme fuera creciendo).

Yo nunca he sido mamá, pero al tener en la memoria la imagen tan fresca de esa entrevista y en ese mismo instante a la niña pequeña charlando con su madre en lenguaje de señas, entendí perfecto el vínculo tan grande y especial que puede llegar a existir entre una madre y su hijo, más allá de si lo llevó o no en su interior.

Me quedé pensando también en que algunas de las expresiones del amor más genuino se dan en silencio, sin pronunciar palabra alguna... Yo tenía una justo frente a mi y fue lo que hizo mi día especial y diferente; porque poco después de que la niña y su familia bajaron en algún punto antes que yo, ya no pude concentrarme en el libro, primero porque tenía el alma derretida de ternura y después porque me cayó el veinte de que un encuentro tan simple como ese, puede ser capaz de propiciar que cualquier persona con los sentidos y el alma muy abiertos se le desborde por completo el corazón de amor.

¿Cuáles son las muestras de amor más silenciosas y evidentes que encontramos cada día a nuestro paso?... Las respuestas, por muy diversas que sean tienen algo en común... Son lo que propicia que podamos desprendernos aunque sea por un instante de la realidad y sus múltiples responsabilidades, para conectar con eso tan especial que llevamos por dentro, pero que de alguna manera siempre está adormecido y es justo lo que nos vuelve humanos...

Tal vez para otras personas, este pudo ser un encuentro casual como cualquier otro que sucede a lo largo del día, pero en mi caso no lo fue... Suspiro y agradezco mientras pienso también en los sueños que a nadie cuento más que a ÉL.

¡Gracias por hoy!

Café en tiempo perfecto...

on lunes, julio 22, 2019

Hoy es un día como cualquier otro.
No es tu cumpleaños, tampoco el mío, no es un día festivo, no estamos (ni tú ni yo) de vacaciones; y en concreto no hay un motivopara celebrar algo en particular.

Aún así, este no es un inicio de semana ordinario y aunque pareciera igual a otros días, no es así, porque no es un Lunes como esos que transcurren sin que suceda nada importante.

A veces es así, en los días más comunes, la vida planea un encuentro perfecto, y eso es justo lo que ha hecho distinto a este día en especial. Este instante en el que tú y yo nos encontramos por medio de las letras, tal como si más allá de si nos conocemos o no, hubiéramos quedado en esta fecha y hora para vernos, para conversar sin prisa.

Si estás aquí ahora es porque este es tu momento, el espacio de tiempo que destinas de las 24 horas que tiene el día, para relajarte, estar contigo, a solas con tus pensamientos, para que las veces que late tu corazón en un minuto, no sea para realizar alguna actividad en concreto (trabajo, dormir, comer, amar, etc)... Simplemente es un espacio para estar aquí, contigo, conmigo, por la simplicidad del presente en que estás tú y estás aquí.

Yo desde este punto, hago exactamente lo mismo que tú, y me encanta la idea de compartirlo encontrarme contigo para compartir un instante.

No importa que no esté al lado tuyo, pues el poder de las palabras es tan grande, que sé que sin cerrar los ojos puedes ser capaz de imaginar que estamos juntos, que sin importar si alguna vez nos hemos visto o como haya sido la manera en que llegaste hasta aquí a visitarme, puedes ser capaz de visualizar con los ojos del alma a estas Páginas Sueltas, como el lugar más especial y confortable que conoces o tienes capacidad de imaginar y visitar cuantas veces quieras.

Siéntate aquí conmigo, a mi lado. Da igual si en tu mente y espacio lo haces a la sombra de un árbol, sobre el pasto seco, en la banca de un parque solitario, en el suelo, con las piernas cruzadas o encima de cómodos y mullidos almohadones, en el sofá más grande y confortable de una sala en el interior de una cabaña a la que muy poca gente tiene acceso.
Cuando alguien es invitado ahí, no sólo se siente a gusto, sino que también encuentra paz.

Así quiero que sea cada vez que tú me visitas en este espacio. Una reunión de almas sin tiempo ni espacio físico... Da lo mismo si se reunen en el presente o dentro de 100 años, pues las letras suelen ser tan mágicas que tienen el poder de inmovilizar por un lapso breve las manecillas del reloj; tan sólo para que tú y yo nos detengamos y podamos compartir un café en tiempo perfecto.

Dime que si, que te late la idea de llegar hasta aquí cada vez que así sea tu deseo y quieras quitarte el pesado abrigo de los problemas y las preocupaciones... Incluso del pasado.

Podemos conversar de lo que quieras, hablar de cualquier tema trivial o profundo, o simplemente acompañarnos en silencio.
Abre los ojos, y sobre todo el alma. En este momento estás a salvo aquí.

Makahui... 27 Años...

on viernes, julio 19, 2019

Un año más... Otro 19 de Julio en que los recuerdos vienen a la mente como si apenas hubieran pasado algunos días... Pero no, son 27 años ya desde que el punto final en la vida de cada uno de ellos marcó un precedente en cada uno de los que nos quedamos aquí, y más allá de quien los haya conocido o no, es increíble como estando ya cercanos a las 3 décadas desde que pasó todo; muchas personas siguen llegando hasta estas Páginas Sueltas y de Colores para compartir sus sentimientos y al mismo tiempo las memorias de lo que cada uno de nosotros vivimos junto a ellos en vida.


Para la gente que desconoce el significado tan grande que existe detrás de Makahui, sólo tiene que echar un vistazo a otras páginas del pasado en este espacio o al link que está activo dentro de este texto.
Por otro lado, para quienes conocen mis letras desde hace tiempo, saben perfecto lo que para mi representó haber sido parte de esa generación en el CBTIS No. 114; y también que cada año, en la medida en que el tiempo lo permite, trato de dedicar un escrito para todos estos chicos con los que tuve la fortuna de compartir generación y en especial convivir dentro de la misma aula de clases con 4 de ellos: Alfredo, Hairy, Wilber y Adriana (Q.E.P.D).

Es curioso como hace apenas un poco menos de una semana atrás, recibí un mensaje por inbox, de una chica que no había nacido aún cuando pasó el accidente;  y ella me preguntaba: ¿Cómo eran ellos? ¿y cómo era la vida en ese entonces?... Me quedé pensando desde hace varios días en ese cuestionamiento y fue esto lo que me inspiró para revertir un poco la tristeza que nos invade a todos en esta fecha y compartir en este aniversario luctuoso No. 27, un poquito de los recuerdos que yo tengo de los chicos con quienes conviví más.


Adriana (que fue la persona a quien conocía más), porque ella había cursado también los 3 años previos de secundaria en la misma escuela, dentro del mismo grupo que yo; es quizá de quien más puedo contar.

Ella era una chava muy bonita, era la única mujer de varios hermanos (uno de ellos locutor), físicamente era no muy alta, tenía el cabello rizado, los ojos como color miel y creo que de su fisionomía lo que más resaltaba era que tenía una sonrisa muy linda, (casi de comercial de pasta dental, con dentadura perfecta). Tenía varios fans; pero ella siempre le dio prioridad a sus estudios y a su compromiso con el grupo de danza.

A pesar de que sus padres estaban separados, ella siempre fue muy madura y centrada. Como estudiante fue súper inteligente, de los alumnos que siempre sobresalían en clase por su participación y sus calificaciones y en alguna ocasión fue a mi casa para pedirme los apuntes de las clases y ponerse al día (era muy responsable) y ya en la época del CBTIS, a mi me sorprendía que nos hubiese tocado estar de nuevo en el mismo salón y la misma escuela. 

De las anécdotas que puedo compartir con ella, esta una, en la época de secundaria (creo que en 3er. año), una mañana en una clase, sentí un golpazo en la espalda muy fuerte. Obvio mi primer reacción fue voltear súper enojada para ver quien me había pegado, y detrás de mi estaba ella, y muy seria me dijo que me había dado tremendo trancazo porque traía una araña en la espalda. Me mostró el cuaderno con el que me golpeó y efectivamente, había un insecto de esos hecho pomada en la pasta que cubría los apuntes.

De la etapa en la prepa, algo que tengo muy presente es que ella, previo al viaje, junto al resto de los chicos del grupo de danza, realizó varias actividades para recaudar fondos para poder participar en esa presentación en Guatemala, que nunca imaginamos no llegaría a realizarse y sería fatídica... Unos días antes de que partieran Adriana nos vendió unos boletos para una rifa, (que creo costaban 5 pesos); y las 4 chicas de la "bolita" con las que yo me juntaba, compramos, porque para el resto de los estudiantes era de verdad un orgullo que nuestro grupo de danza, tras haber ganado el concurso nacional, estuviera invitado a participar en un país del extranjero.

A Hairy, Alfredo y Wilber los traté únicamente durante esos semestres que compartimos en el grupo "P". El tipo de bachillerato que cursamos era con especialidad en "Programación"...

Todos nosotros éramos la flamante primer generación de esa carrera técnica, que recién se había abierto en el CBTIS y pues de ellos sólo puedo decir que eran chicos muy aplicados también. Wilber era el jefe de grupo y pues uno de los recuerdos más bonitos que tengo es que a pesar de que el grupo como del 3ero. al 4to semestre estaba un poco dividido, porque en alguno de esos semestres integraron a compañeros de los grupos "Q" y "R"... había como cierta división entre los compañeros debido a eso... 

Éramos como 40 estudiantes en el grupo "P", pero de inmediato se segmentaron en "grupitos" y estaban las típicas "fresas", los "nerds" (que eran los que sacaban puro 10 y entre los que se encontraba Adriana, aunque ella se juntaba con "las fresas"), que así les decían a las chicas que habían integrado de los otros grupos. 

Estábamos nosotros que éramos los estudiantes regulares, y cuento esto como antecedente a escribir sobre dos de las experiencias más bonitas que me tocó vivir junto a ellos.

Un buen día, creo que ya cerca de las vacaciones, a alguien se le ocurrió proponer que organizáramos una fiesta. Para esto, Wilber se ofreció a que su "rancho" a las afueras de la ciudad, fuera la sede para dicha fiesta, y como había varios compañeros que tenían vehículo, cuando menos lo pensamos, entre la camioneta de Carlos Legaspi (quien era el guapo del salón -desde la secundaria- y de los nerds), y un Jeep bien padre que tenían las chicas de "Las Fresas", nos hicimos todos bola y fuimos hasta el famoso rancho.

Me acuerdo perfecto cuando Wilber se bajó de la troca de Legaspi  y abrió la puerta para que entráramos al rancho. Fue una tarde muy padre, eran otros tiempos de conviviencia muy sana. Hicimos discada, pusieron música, a mi se me rompió el pantalón, pero todo en un ambiente de diversión y convivencia que dejó atrás todas esas rivalidades entre grupos. Supongo que eso nos unió, porque más delante, ya para terminar el semestre, propusieron que se armara otra fiesta. Esta vez fue en casa de la hermana de Legaspi. 

Sí Baldor, te odio por toda la eternidad...

Recuerdo que ese día hacía mucho frío y la fiesta comenzó ya tarde, después de que fuimos a hacer un examen final de cálculo o álgebra (siiii la del torturante libro de "Baldor"); y pues allá íbamos todos a una casa muy bonita que estaba entre las callecitas contiguas a la Av. Ejército Nacional. 

Todos nos divertimos muchísimo y el recuerdo más chusco que tengo de esa reunión fue que la hermana de Legaspi aceptó prestarle la casa, con la única condición de que no rompiéramos nada y no ensuciáramos una alfombra de color blanco que cubría toda la sala... Obvio no cumplimos con ninguna de las dos promesas, porque creo que alguien rompió un jarrón o algo así, y la alfombra quedó de color café, porque por esos días las calles estaban súper llenas de lodo (creo que había caído agua-nieve); pero la fiesta fue muy divertida y la pasamos muy bien.

Al resto de los chicos de Makahui, sólo los conocí de vista, y había uno en especial que me llamaba mucho la atención: Alejandro Luna. Era un muchacho muy alto, delgado, que tenía unas pestañas enormes que enmarcaban unos ojos preciosos y en esa época en que yo era una chica súper tímida, era para mi como una especie de "Crush"... 

Él tenía novia, y ella también era parte del grupo de danza. Obvio yo por eso no decía nada, pero a los 17 años que yo tenía en ese entonces y que fue por esa etapa también que empecé a escribir "diarios secretos", él era una inspiración. (me acuerdo de eso y me da risa y ternurita al mismo tiempo), porque Alejandro ni siquiera se enteró jamás de eso.

De él sólo tengo un recuerdo divertido que sucedió en una ocasión que íbamos todos a la escuela (por la mañana el camión de transporte que de la zona centro iba hasta las instalaciones de la prepa), se llenaba por completo de estudiantes del CBTIS. 

En ese entonces los vehículos de transporte no eran autobuses como tales... Eran pequeñas mini vans a las que les quitaban los asientos y les adaptaban una base de metal alargada y alcolchonada para que fueran asientos con mayor capacidad de gente; mientras que en el techo tenían una pequeña extensión de metal con tubos soldados para hacer el techo un poco más alto y sostener al mismo tiempo las barras incrustadas con soldadura o tornillos en forma de pasamanos.

Como era de esperarse, siempre los choferes atiborraban las unidades de gente. Si te tocaba asiento, que padre, pero muchos de los compañeros estudiantes se tenían que ir de pie todo el trayecto, cargando mochilas y libros y era de risa loca que a veces ya era tarde y los choferes que sabían que teníamos que llegar a clase temprano, nos gritaban que si queríamos que acelerara y no parara en ningún punto para subir más pasajeros, todo esto con la intención de que pudiéramos llegar a tiempo.

En una de esas ocasiones, Alejandro iba agarrado del tubo que el camión tenía instalado en el techo, pero era tanto el apuro que cada que frenaba el chofer, toda la fila de estudiantes que como él iban parados exageraban y se empujaban unos a otros (y obvio eso nos daba risa), pero en una vuelta de verdad el empujón fue tan fuerte, que Alejandro no se pudo sostener y estuvo a punto de caerse, pero como iba justo delante de mi; tal cual delgado y larguirucho que era, se alcanzó a detener de mis piernas.

Yo me puse de mil colores y él botado de la risa se disculpó mientras se incorporaba... Y esa fue la primera y única ocasión en que estuve cerca de él...

Es bien curioso que cuando pasó lo del accidente, lo primero que vino a mi mente fue todo eso que líneas más arriba les he contado... Supongo que mis memorias son pocas, pero para quienes fueron familiares y amigos de cada uno de los muchachos, hay anécdotas más ricas en aventuras y convivencia, pero eso era justo lo que en esta madrugada de Aniversario Luctuoso yo quería aportar.

27 Años después los seguimos recordando, y aunque hay un hueco en el alma siempre, creo que hoy cobra sentido esa frase que una tanatóloga que admiro tanto siempre dice y que está relacionada con la idea de que el mejor homenaje que uno puede hacer para las personas que ya han fallecido, es precisamente ese, ser feliz en vida y agradecer por el regalo de su presencia en nuestras vidas, aunque esta haya sido breve...

Prometo más adelante buscar el cuaderno de diario de ese año y compartir alguno de los escritos que hay ahí dedicado para ellos... En el presente, a la par de extrañarlos, siempre y hasta fuera de la fecha del 19 de Julio, pienso e imagino cómo sería la vida si cada uno de ellos estuviese aquí.

Supongo que no soy la única, pero siendo las 3:24 am, algo en mi interior me dice que ellos desde donde están, sienten y saben del gran cariño que todos les tenemos, seguramente les dará risa lo que hoy yo he contado a manera de homenaje y lo más importante aún, desde ese tiempo y espacio, en todo este tiempo que para muchos ha sido media vida, no se explicar como, pero de alguna manera ellos nos han hecho saber que prevalece la promesa de que más adelante nos volveremos a reunir todos en una celebración que trascenderá más allá de lo bonito y divertido que compartimos en vida.

Un abrazo para ellos hasta el cielo... y a todas y cada una de las personas que han llegado hasta mi blog para compartir en forma de un mensaje, los recuerdos y experiencias a lo largo de estos 27 años, ¡Gracias de corazón!

Corazón

on lunes, julio 15, 2019


Estas son algunas cosas que deberías saber acerca del corazón:

1. Es el primer órgano que se forma en el ser humano.
2. Está ubicado justo en el centro del pecho, no a la izquierda (como suele creerse).
3. En un sólo día es capaz de generar tanta energía como para arrastrar un camión por unos 32 kms.
4. El corazón tiene el campo electromagnético más potente del cuerpo humano, 5 mil veces superior al del cerebro.
5. Puede latir fuera del cuerpo, pues es el único órgano que genera su propio impulso eléctrico.
6. Tener un gato, o mejor dicho que un gato te tenga, reducirá en una tercera parte el riesgo de un ataque al corazón (magia minina).
7. Cuando perdemos a alguien querido, el corazón pareciera romperse, los sentimientos viven en él.
8. En promedio pesa 300 gramos, pero es el órgano más fuerte del cuerpo; ya que bombea  6.5 litros de sangre a través de casi 100,000 kilómetros de tuberías llamadas venas.
9. Tiene una red neuronal, por consiguiente "puede pensar"... "Senti-Pensar".
10. Los egipcios creían que el corazón tenía voluntad propia, y era el único órgano que no embalsamaban al morir, pues el difunto lo necesitaría para su próxima vida, al estar todo lo importante almacenado ahí.
11. Hacer el viaje de la cabeza al corazón, de la inteligencia a la sabiduría, de la mente a la conciencia nos permite cambiar las armas por los abrazos, el miedo por el amor, y por ende: transformar el mundo en un lugar mucho mejor.

Por todas estas razones el corazón no es un órgano simple, pues dentro del mismo se encuentra escondida la llave de la conciencia, misma que de revelarse, podría abrir el portal a un estado más elevado de vibración conciente, la destrucción total del engaño mental-material-temporal en el que todos estamos atrapados.

Ya lo sabes... Llevas algo muy valioso dentro de ti y ha sido el gran regalo que te permite vivir.

Un lugar a donde ir...

on domingo, julio 14, 2019

Existe en tu imaginación, muy dentro de tu alma, un lugar a donde ir...

Si cierras los ojos y juegas a visualizarlo, de inmediato podrás llegar hasta ahí.

Lo ideal es que eso suceda al final del día... Si así fuera: ¿con quién te irías a sentar ahí?
¿Qué le dirías? ¿Sobre que tema te imaginas que conversarían?

Y si fueras hasta ahí solo: ¿Qué harías? ¿De qué pensamiento o sentimiento te gustaría desprenderte y dejar ahí para que se difumine al amanecer?

Todo es válido, pues en ese espacio se puede transgredir (aunque sea por un instante), el tiempo y el espacio... Cierra los ojos y cada vez que lo necesites quédate ahí... Independientemente de como haya sido tu día, todo termina. Así que despréndete de todo y no permitas que nada ni nadie le robe horas a tu sueño.

Gracias por dejarme acompañarte en silencio hoy...

Buena Madrugada y buen viaje hacia El País de Los Sueños.

Entre la realidad y los sueños...

on lunes, julio 08, 2019
Es momento de descansar...

Así que quítate las penas y apaga las dudas, calla tus pensamientos, deja que reine la paz y refúgiate en el silencio.


El pasado ha muerto y el futuro empieza mañana.

Buen viaje hacia El País de Los Sueños...💤

6 meses más en el recorrido...

on lunes, julio 01, 2019
Seis meses... 181 días han transcurrido de este recorrido llamado 2019 y aunque hay días en que sientes que no haz hecho nada bueno con tu vida y que todo sigue igual, la verdad es que no es así, porque todo es un constante cambio.

Las células de tu cuerpo se regeneran por completo cada año, por ende, ni siquiera tú eres la misma persona que hace 365 días atrás, así que tomando en cuenta esto, debes tener presente siempre que a pesar de que existan días en que se vale tener la pila baja o que te ensombrezca el hecho de que las cosas no salen como esperas; la batuta de tu vida (más que una varita mágica para hacer que las circunstancias cambien), nadie más la tiene en su poder, más que tú.

Que nadie decida por ti, sólo tú tienes la facultad de decidir y saber que es lo mejor para tu vida y tu bienestar... Hasta en los momentos en que dudas si un camino es o no el correcto, dentro de ti, conoces muy bien la respuesta y tienes la certeza de que es lo adecuado y que te hará feliz.

Una persona que admiro profundamente (Gaby Perez Tanatologa​), siempre dice que la es tener esperanza en los días soleados que aún no hemos visto.

Empecemos este nuevo mes y la segunda parte del 2019 con la mejor actitud.

¡Buen Inicio de Semana!

¿Qué plan tienes para hoy?

Pensando en Van Gogh...

on viernes, junio 28, 2019
... De las cosas que pienso, cuando me quedo a solas (y que pueden contarse); está desde hace 2 días la película de "Van Gogh a Las Puertas de La Eternidad"...

La verdad no sé ni como describirla... ¿Les ha pasado alguna vez que algo los emociona tanto o es tan hermoso que no encuentran las palabras precisas para expresarlo? Pues algo así me sucede... Ayer incluso estaba en el trabajo en silencio y seguía pensando en él.

Yo no soy alguien que sepa mucho de arte, pero respecto a Van Gogh tengo una historia muy personal con uno de sus cuadros originales que me produjo un sinfin de emociones en el año 2000 en el Getty Art Museum de Los Ángeles, CA

A casi 2 décadas después de ese encuentro y luego de ver la película creo entender porque fue un hombre que vivió en una época equivocada, porque nadie entendía su manera de ver el mundo y por algo él decía que "pintaba para gente que aún no había nacido"....

En fin... La película es preciosa, es casi como estar inmerso en uno de sus cuadros, percibir los colores, los aromas y casi, casi es como asomarse a través de sus propios ojos y estar mirando lo que él veía al momento de estar bocetando en el papel, para luego trasladarlo al lienzo.

Hay una parte de la película donde su amigo: Paul Gaugin (otro gran pintor), le dice que ¿por qué no pinta lo que hay en su cabeza más allá de lo que hay en el mundo real y puede ver? De inmediato pensé en Dalí y en estos días recientes que he estado muy inmersa en las pinturas de Kandinsky, quienes justo hacían eso...

En fin... Me pierdo en esas cosas y tengo hambre de saber cada vez más. Van Gogh es mi favorito y creo que tengo que ver la película de nuevo para poder hacer una buena reseña y tratar de encontrar la manera de describir (no para que alguien lo lea), sino para mi, para no olvidar todo lo que me emociona desde la primera vez que vi su arte.

Si se pudiera viajar en el tiempo, iría a buscarlo para conocerlo.

P.D Sólo William Dafoe podía haber interpretado un personaje de ese tamaño en el cine.

Me cansé...

on domingo, junio 23, 2019
Me cansé...

Ya no quiero otro ex, ya no quiero estar pensando si me quieren o no me quieren, quiero una relación con estabilidad, con tranquilidad, con confianza, donde salgamos juntos adelante, donde podamos crecer como pareja.

No quiero otro amor fugaz de esos que sólo traen problemas, no quiero estar extrañando a alguien, quiero a alguien que pueda presentar con mi familia, que se lleve bien con mis amigos, estoy una edad para tener seguridad, nada de inmadureces, donde haya honestidad, donde se hablen las cosas claras, y los problemas se resuelvan en la cama.

Que no sean sólo encuentros casuales y una buena química sexual, quiero una relación sentimental, donde no sólo se disfrute el cuerpo sino también se acaricie el alma, quiero algo real para disfrutar, que se alejen esas personas que no aportan nada y que vengan las que quieran arriesgarse, deseo tanto uno de esos amores valientes y llenos de pasión, esos si son bienvenidos a mi vida.

Quiero tardes de cerveza o un buen trago, noches de libros, cenas familiares, perversiones y fantasías, películas por las tardes, café por las mañanas, besos calientes y abrazos protectores, nada a medias, quiero a alguien que se entregue por completo, que me enseñe cosas nuevas, que el amor no sólo está en los libros.

Me enseñaron a entregarme por completo, soy de las personas que se entregan el 100%, sin complejos y sin miedos, amores que luchan, que se arriesgan aunque no siempre ganen.

Ya no quiero otro amor pasajero, quiero un amor que despierte todas mis emociones, uno de verdad, nada de miedos, pero sí demasiados deseos.

Ya no quiero otro ex...

Miércoles 20 de Marzo, 2013.

on lunes, junio 17, 2019

Miércoles 20 de Marzo, 2013

Hoy no fui a trabajar, fue día festivo y el descanso me cayó de perlas, así que me desperté muy tarde, pero como unas dos horas antes de levantarme tuve un sueño un poco extraño y que me gustaría escribir.

Fue uno de esos sueños que te sacan de onda porque son en ese lapso en el que estás entre dormida y despierta. Yo estaba recostada en mi cama, ya en ese proceso en que estás por dejar la cama, pero te quedas ahí un rato sin dormirte.

Todo en mi habitación estaba muy claro (pasaba ya del mediodía) y entonces veía a alguien pasar, pero yo cerraba los ojos para no verlo. Unos minutos después pasaba de regreso y se sentaba en un lado de mi cama, y no sé porque ahora si tenía yo el impulso de abrir los ojos para averiguar de quien se trataba.

Cuando lo hice dentro del sueño vi que era un muchacho. Tenía una apariencia agradable y amable. Él me daba las gracias de una manera muy cálida, pero yo no sabía cuál era la razón.
Yo le preguntaba al respecto, porque no entendía nada en lo absoluto, y él me decía que su agradecimiento era debido a todo lo que yo estaba haciendo. Al parecer él era un espíritu desencarnado y todas las veces que yo rezo o he escrito algo relacionado en el blog con ese tema, realmente es útil para ellos.

Aún después de su explicación yo seguía desconcertada y entonces él como en un intento por lograr que yo entendiera la magnitud de su agradecimiento se levantaba del espacio de mi cama donde estaba sentado, para luego acercarse a mi escritorio y con sólo posar sus dedos sobre mi diario yo sabía que estaba leyendo lo que en sus páginas estaba escrito y entonces él volteaba y me miraba con una gran sonrisa, como diciendo: ¿Ves todo lo que has hecho?...

Cuando eso sucedía yo simplemente le devolvía la sonrisa y le decía que eso era algo que yo siempre iba a tratar de hacer y no lo hacía con afán de recibir alguna recompensa o algo, es de hecho una costumbre que tengo siempre, rezar por la gente que justo en el último momento antes de yo irme a dormir, está naciendo, la que está dejando por alguna circunstancia el mundo, pero sobre todo por todos aquellos quienes mueren en condiciones violentas (accidentes, ejecuciones, guerras, etc).

Recuerdo que en algún momento, yo le preguntaba: ¿cuál era su nombre?, entonces él me respondía... Yo no le escuchaba a la primera así que le pedía que lo repitiera y hasta la segunda ocasión en que lo pronunció entendía lo que me dijo; y aunque era un nombre incoherente (que ahora no recuerdo), no sé porque me daba la impresión de que era lo primero que se le había ocurrido para no revelarme su verdadero nombre.

Yo seguía platicando con él (no recuerdo de que cosas), pero él se difuminaba en cuanto mi mamá entraba a mi habitación, después de haber regresado de la iglesia (que eso si sucedió en realidad, mientras yo dormía ella se había ido y regresó un rato después).

Me desperté y eso es todo lo que recuerdo ahora. Tal vez fue un sueño incoherente, tal vez una proyección de esa gran necesidad y búsqueda de lo espiritual que se ha ido acrecentando con los años.

No sé si lo soñé o de verdad lo vi, no sé si ese muchacho de verdad fue un espíritu de luz, pero me hizo sentir muy bien. No sé si pensar y escribir sobre todo eso de verdad ayude para quienes no están en este plano (en ese sentido yo siempre he creído mucho en la fuerza y energía que puede tener una oración sin importar tu credo o religión), pero lo que sí sé es que si él de verdad existe, me gustaría volver a verlo alguna otra vez.

Chernobyl

on viernes, junio 07, 2019
Existen capítulos de la historia que aunque hayan sucedido durante el mismo tiempo cronológico en el que tú vives, te pasan de noche, y no tomas consciencia de la dimensión de las consecuencias hasta que eres una persona adulta; y eso es justo lo que me pasó a mi con Chernobyl.

Hace apenas un par de días terminé de ver la mini-serie que fue producida por HBO; y lo primero que vino a mi mente fue que cuando eso sucedió yo estaba cursando el segundo año de secundaria; y aunque recuerdo perfecto haber visto en los noticieros de esa época algunas notas sobre esa catástrofe en la central nuclear, con lo limitado del tráfico de información de la época, que se traducía a notas en televisión de menos de 2 minutos y días después a alguna que otra muy breve dentro de los principales periódicos de la época (y en páginas de interiores de la sección internacional), era evidente  que siendo una adolescente no logré dimensionar la gravedad del asunto.

Vista aérea del reactor nuclear de Chernóbil en 1986. Foto: Getty Images.

Tres décadas atrás, cuando eso sucedió y siendo una chica que vivía dentro de su burbuja rosa, este incidente, que ha sido catalogado desde entonces como una de las peores tragedias en la historia de la humanidad, (provocada por el hombre), pasó para mi sin pena ni gloria, pues aparte de que se trataba de algo que había sucedido en una parte muy lejos de donde yo vivía; mi cabeza lo procesó como una simple explosión gigantesca... Algo muy distinto hubiera sido si por esa época hubieran existido las redes sociales y la inmediatez con que gracias a eso se transmiten las noticias y las imágenes en tiempo real.

Es por eso que me resulta tan sorprendente que haya sido precisamente el director de películas de humor negro como "Scary Movie" y "Hangover" quien 33 años después, en 5 capítulos, nos haga entender no sólo como funciona un reactor nuclear, sino también que sucedió exactamente la noche del 23 de abril de 1986 y las consecuencias que eso tuvo y sigue teniendo hasta nuestros días.


Desconozco si es la manera como está filmada, pero en cada capítulo se recrean los colores y el ambiente tal cual se vivía en esa época. Como dije al principio, en ese año cuando sucedió el desastre, uno como espectador se quedó con la sola idea de una explosión de grandes proporciones, pero nunca se nos hubiera ocurrido pensar en todas las historias que surgieron de este incidente; que a la par de la tragedia que trastocó la vida de millones de personas, las consecuencias políticas y ambientales, sumado a las malas decisiones de las personas involucradas en el poder de ese país en esa época, propician la reflexión de lo arrogantes que podemos llegar a ser como especie.

Valeri Legásov y Ulana Khomyuk, dos de los protagonistas de la serie.

En resumen, cada capítulo explora el incidente desde varias aristas con las que es imposible no engancharse y conmoverse, del mismo modo que es desesperante entender la magnitud de un desastre como este y percatarse de que no existían en ese entonces ni herramientas ni maquinaria que sirvieran para poder, si no evitar los efectos tan nocivos de la radiación, por lo menos contenerlos.
En lo personal el capítulo 4 me hizo llorar y el 5to. y último me dejó pensando en todo lo que puede pasar por no hablar con la verdad... O también por decirla.
Excelente serie, muy bien contada y que nos lleva a entender que aún en la actualidad, no hemos aprendido la lección porque la arrogancia del ser humano es tan grande que es difícil decir que ojalá no vuelva a pasar algo así.

Sea como sea, la verdad siempre tiene consecuencias...